El oficial suspiró resignado. ¿Cómo se va a oponer a semejante arma de grueso calibre que Brandon le ha puesto sobre la frente? Además, ha reconocido al magnate de los negocios y sabe que no se puede meter en su camino
—Está bien, señor, se la voy a entregar. Pero si hace algo indebido, por favor, no nos involucre a nosotros como autoridad. —pidió el oficial.
—Aaah, mire nomás, aquí está el diagnóstico médico en el que se confirma que, en efecto, hubo violación, ¿y así no tuvieron las agallas de refundirlo en la cárcel, dizque porque nadie se presentó a respaldar la acusación? Malditas autoridades de m****a que solo sirven para estar sobándose las bolas.
Brandon está furioso y así se lo ha hecho saber al oficial. Se marchó de la comisaría, no sin antes amenazarlo de muerte si cuenta que él fue quien lo vino a amedrentar para que le diera información que solo le pertenece a la autoridad competente. Él teme que este caso tenga repercusión en su carrera política.
En la empresa todo marcha en orden, las empleadas saludan con mucha educación a su nueva jefa. Anteriormente, Valquiria llamó a cada una de ellas a su oficina y les hizo prometer que nunca más volverán a insultar o tratar de hacer sentir de menos a otra persona, ya sea del sexo opuesto o de su mismo género.
—Yo no soy como ustedes, yo soy muy diferente porque tengo buenos modales y en la vida han sido tan injustos conmigo que no quisiera que otras mujeres vivan lo que a mí me tocó vivir. —Les aconsejó Valquiria a cada una de ellas, con excepción de la mujer que se le insinuó a su marido en la cafetería.
—Lamento haberle faltado el respeto, jefa, es usted muy considerada con nosotros. Sé que si fuera otro tipo de mujer intolerante, ya nos tuviera de patitas en la calle.
—Y tú, señorita, ¿qué pretendes con mi esposo? —preguntó cuando le tocó el turno a la coqueta.
—¿A… a qué se refiere? —preguntó tartamudeando.
—Sabes de lo que estoy hablando, así que no te hagas la estúpida ignorante. —¿Quieres a mi marido? —Pues ahí está, muéstrale tu trasero las veces que quieras y al final es él quien va a decidir con quién se queda. Yo no soy de las que se va a agarrar de las greñas por un hombre, no mamita, eso no va conmigo porque yo ya tengo el amor más puro y sincero que una mujer puede tener. “Mis hijos”.
Pero si te pido un favor, si un día llegas a lograr tu propósito, házmelo saber de inmediato, porque yo no voy a estar con un hombre doble moral que se acuesta conmigo y con otra. ¿Te queda claro?
—Sí, señora, me ha quedado claro. —Pero por mí ya no se preocupe, ya he renunciado a su esposo y nunca pienso volver a seducirlo. —Pero cuénteme, jefecita, ¿acaso esos hijos que menciona también son del señor Morotova? —Quiso saber con sumo interés, incluso arrastró una silla y se sentó en ella frente al escritorio de Valquiria.
—No lo puedo creer que encima de estúpida seas atrevida, ¿en qué cabeza te cabe que yo le voy a dar información sobre mi vida personal a una cualquiera que seguramente me odia? Sal de mi oficina y ponte a hacer tu trabajo.
—Miren nada más a esta igualada, queriendo sacar información sobre mis hijos. —Ja, ella cree que me he creído ese cuento de que ya no buscará a mi esposo. —comentó en voz baja.
Lo que yo le dije a ella es cierto, yo jamás me voy a rebajar a un nivel tan bajo solo por estar peleando a un hombre, si Brandon me paga mal con otra mujer, pues es él quien se hace el daño. Yo no, porque tengo a tres hombrecitos que me van a acompañar para toda la vida y yo siempre estaré para ellos, porque el amor de una madre por sus hijos es fuerte e incondicional y más cuando uno ha sido madre soltera y con esfuerzo los ha sacado adelante.
Brandon se dirigió hasta el lugar en donde se supone que vive el hombre que abusó de su mujer, por suerte lo encontró mientras se tomaba un par de cervezas entre amigos, después de sacarlo arrastras de su casa le infirió cinco impactos de bala en el pecho, sin mencionar una sola palabra, el hombre murió sin saber el motivo por el cual lo han atacado. Tal vez él nunca se imaginó que aquella indigente del puente, tenía a sus espaldas un poderoso para que la defendiera.¿Cómo supo el señor Morotova, que el hombre es el verdadero que anda buscando?La dirección de su casa es la misma y la fotografía en la ficha delictiva lo delató. Brandon le arrebató la vida frente a un grupo de vecinos que le gritaban asesino y muchos insultos más. Pero eso a él no le importó, se siente satisfecho porque ese hombre no volverá a tocar a otra mujer con sus asquerosas manos.Sin ninguna muestra de arrepentimiento subió a su auto y se marchó para la villa, en el sótano, antes de bajar del auto se cambió de c
Brandon no entiende que la chica lo está usando como payaso. Ella está dispuesta a sacar el máximo provecho al convertir su amabilidad en venganza.—Olvídalo, mujer, ni estando loco lo aceptaría.—Solo era una sugerencia, entonces lo haremos normal. Les diré que por su bien yo me inventé aquella historia.—Por lo menos no les hablaste en mal de su padre, y eso te lo agradezco, ¿o me equivoco?—No, Brandon, no había necesidad de recordarte a ti.—Ouch, eso dolió mucho, querida.—No más de lo que me han dolido estos años a mí.—Yo sé que no se compara mi amor, nada tiene comparación con el sacrificio que has hecho por nuestros hijos, aun siendo madre soltera y sin el apoyo de nadie. —reconoció.Cada vez que Brandon recuerda eso, se siente miserable y odia cada vez más a su hermano mayor, que, por cierto, aún no ha regresado de su viaje desde que Brandon le dijo que necesitaba hablar con él sobre aquel viaje en donde viajó con la que fue su esposa.—Muchachos, les tengo buenas noticias. —
Por más que el asistente le pidió que fuera al hospital, ella no lo quiso escuchar y dijo que todo estaba bien. Sin embargo, al llegar al garaje privado, y ya listos para subir al auto, les salieron a su encuentro un total de cinco hombres fuertemente armados, los cuales sin mediar palabras les colocaron una bolsa estilo capucha en la cabeza para que no les vieran el rostro a ellos.Los subieron a una camioneta negra que los esperaba afuera en la puerta que da a la carretera principal y los trasladaron a otro sitio dentro de la misma ciudad.Valquiria y su acompañante no pueden gritar para pedir auxilio porque, desde el momento que tomaron el control de ellos, los maleantes les advirtieron que si hablan les irá peor todavía.Nadie observó lo que en el parqueo exclusivo para el presidente sucedió, porque como son horas laborales y todos están trabajando en sus respectivos puestos dentro de la oficina, por lo tanto, nadie estaba rondando por el lugar.—¿Y se preguntarán por el guardia de
El niño se llenó de celos y sintió la necesidad de lanzar al suelo al hombre que se acomoda en una mejor posición en la cama.—¡Qué! —exclamó el pequeño con mucha molestia. —¿De qué hablas? —renegó frunciendo el ceño, se siente confundido.—Ay, perdón, estaba soñando y pensé que era tu mamá la que me estaba despertando. —respondió con apuro.—¿Cómo?—Digo… pensé que era con una novia que tengo que estaba hablando. Pero no se lo digas a tu madre. —Ay ya olvídate niño adorable y dime que quieres.Igual que hace unas horas, el hombre volvió a sentirse acorralado por su hijo y esta vez ha sido por su mismo descuido.El niño le mostró la cantidad de llamadas perdidas que tiene y justamente en ese momento entró otra llamada. Es su gente de la empresa que le informan sobre lo que ha acontecido.—¿Ya está enterado usted, señor Morotova?—No, hasta ahora que me lo dices. Ahora mismo veo los videos de seguridad y solicito alerta roja a las autoridades.Brandon entró a su bandeja de correo electr
El hombre, que ahora tiene algo más con lo que pueda amenazar a Valquiria, le ha dicho que si no colabora con todo lo que él le pida que, entonces se las tendrá que ingeniar para ir en busca de los niños y que estén allí con ella. El hombre sabe que son más de un hijo los que tienen en común porque Brandon así lo mencionó.—Por favor, ni se le cruce por la mente que les hará daño a ellos. Yo voy a hacer todo lo que usted me pida, pero tiene que jurarme que no intentará algo en su contra. —suplica Valquiria. —Tú no me dirás lo que debo o no hacer, aquí te adaptas a mis reglas o te va mal, tú lo decides. —Con una fuerte bofetada en el rostro la hizo callar. —¿Me has entendido?—Sí, señor.—Para empezar, quiero que prepares la cena para los dos. —El hombre está hambriento y desea comer de la comida que ella le prepare, el lugar donde se encuentran actualmente es una casa que por fuera pareciera como si estuviera en el abandono, pero en el interior hay una persona que la habita. ¡El secue
Con el fuerte estruendo, los hombres de Brandon corrieron en primer lugar para el interior de la villa en donde se supone que están los trillizos, esto con el fin de resguardar su integridad física. Otro grupo se fue para el perímetro del lado en donde se puede observar que la casa del personal de servicio doméstico está ardiendo en voraces llamaradas de fuego.A lo lejos observaron que unos arbustos se movían. Ellos dispararon para ese sitio y de pronto dejaron de moverse. Nadie salió de allí, y entonces llegaron a la conclusión de que quienes estaban se escondían ya estaban exterminados.Se acercaron al arbusto y, en efecto, tres hombres yacían sin vida allí. —¿Conoces a alguno de ellos? —se preguntaron.—No, pero estoy seguro de que fueron ellos quienes lanzaron esa bomba.En otro lugar… —Mi querido Morotova, eso que ha pasado ahorita en tu villa solo es otra de mis advertencias. —El hombre malvado le envió un mensaje de texto a Brandon, vanagloriándose de lo que ha ocurr
El hombre está furioso, y es que él no le ha mostrado su rostro a Valquiria. Él siempre anda cubierto con un pasamontañas. Pero sus brazos llenos de tatuajes alusivos a la santa muerte, entre otros, sí los deja ver, dando a entender que es alguien a quien se le debe tener miedo o respeto. —¿Pero, cómo le vas a tener respeto a alguien que te demuestra que está interesado en hacerle daño a tu familia y principalmente a tus hijos?Valquiria sigue suplicando que la deje en libertad, pero el hombre se ha cansado de sus gritos y ha desquitado su furia en contra de ella. Pero en esta ocasión alguien tuvo compasión de ella y detuvo al furioso hombre para que no la siguiera golpeando.—¿Qué te pasa imbécil, por qué te metes? —reclamó lleno de enojo.—Ella no tiene nada que ver en este asunto jefe, si usted quiere hacerle daño al señor Morotova, hágaselo directamente a él. Póngase a pensar que esta esposa se anunció a pocas horas de finalizar las inscripciones de los candidatos —¿No será que el
En la villa Morotova—Los hijos del jefe no están, ¿será que los han sacado antes de lanzar la granada? —Los hombres están preocupados porque no encuentran a los trillizos y ya se están imaginando lo peor.—No lo creo, acabo de estar afuera con tres hombres y no había nada sospechoso.—¡Niños, si están escondidos por aquí, salgan, por favor! Estamos muy preocupados por ustedes. —gritó por milésima vez uno de los guardias de seguridad.—¿Ya pasó el peligro? —Preguntó uno de ellos desde abajo de la cama de sus padres, ese fue el mejor lugar seguro que encontraron cuando se escuchó aquel estruendo.—Sí, ya todo está bien y pueden salir. Qué bueno que están aquí nos han dado un susto de muerte. —comentaron los hombres.—¿Qué fue ese estruendo que se escuchó? Esta planta hasta se estremeció y tuvimos mucho miedo de que la casa se viniera abajo porque se sintió el temblor. —los trillizos están sollozando y pidiendo que por favor los lleven donde su madre para que los abrace.—No fue nada gra