Brandon colocó a Valquiria sobre el césped y les dijo a los trillizos que se acerquen a ellos porque les darán una noticia que es de suma importancia y espera que se la tomen a bien.
—¿Ustedes se van a casar? —Preguntó Taylor sin rodeos.
—Uch, hermano, no digas tonterías. —Protestó Tristán, él nunca está de acuerdo con las cosas referentes a su madre porque él la cela mucho, él se cree el hombre de la familia y por ende el que debe de cuidar de ella.
—Chicos tranquilos, por favor, ¿qué les parece si después de cenar hablamos? —Propuso Valquiria.
—No, señorita, hable ahora o calle para siempre. —dijo el hombre. Valquiria lo retó con la mirada por ponerla en aprietos frente a sus pequeños que ya esperan con ansias lo que su madre les tiene que decir.
—Hijos, yo sé que he cometido un error al no decirles esto, pero el señor Brandon es su padre. —Soltó de un solo golpe su madre, mientras sus manos se humedecen por el nerviosismo.
Brandon esperaba que todos se alegraran con esa noticia y corrieran a sus brazos, sin embargo, ninguno ha reaccionado de la mejor manera hasta el momento, solo se han quedado paralizados viéndose el uno al otro.
—Chicos… aquí tierra llamando hasta el espacio. —Bromeó Brandon al observarlos tan distraídos.
—¿Estás diciendo la verdad, mamá?
—Sí, mis amores, este hombre que nos ha estado apoyando durante el último mes es su padre. Cuando se enteró de su existencia, decidió tomar cartas en el asunto para poder recuperarnos.
—Tú no eres mi padre, abandonaste a mamá cuando estaba embarazada de nosotros, no quiero llamarte papá. —Tristán se ha alterado y no acepta a Brandon como su padre, mientras que los otros dos aún no han dicho una palabra.
Taylor se fue para el interior de la casa, seguido de él lo hizo Thiago y también empujó la silla del tercer hermano, ellos se marcharon con el rostro bajo como si estuvieran decepcionados. Y es que a pesar de que les agrada mucho la presencia de Brandon, pero no esperaban que él fuera su verdadero padre.
—Te dije que sería complicado si se enteraban de la verdad tan pronto, debimos de haber esperado unos días más. —Le reprochó Valquiria mientras toma asiento en una de las bancas en el parque, donde su padre solía contarle cuentos a ella y su hermanito.
—Pensé que ellos me querían de verdad, creo que ellos solo lo hacen por interés. —Dijo Brandon en tono de tristeza y con sus ojos vidriosos por las lágrimas acumuladas que no quiere dejar salir porque se cree un buen macho de los que no lloran.
—Te prohíbo que te refieras así hacia mis hijos, ellos han sido criados para ser humildes sin necesidad de mendigarle nada a nadie porque son conformes con lo poco que yo les daba. Si ahora están molestos, es porque este tema no es fácil. Brandon, ¿Dime qué harías tú en su lugar si aparece un hombre desconocido y te dice que es tu padre? ¿Le creerías en el mismo instante?
—Tienes razón mi amor, no tengo derecho a cuestionar su crianza porque yo no he sido parte de ella, voy a esperar a que ellos decidan hablar conmigo.
—Y ahora como le hacemos con la cena que ya está lista. Dudo que los trillizos quieran salir de su habitación a comer.
—Valquiria… ¿Y si ellos no me aceptan?
—Lo harán cariño, ya verás que sí.
—Ve a decirles que salgan a cenar, mientras tanto yo la iré sirviendo en los platos. —Brandon se siente el hombre más desdichado en este mundo, ¿qué peor cosa hay que tus propios hijos no te quieran como su padre?
Valquiria fue y habló con ellos, pero lo que le dijeron fue que les trajera la comida a la habitación porque no tienen deseos de ver al señor Brandon.
—Hijos, él es su padre. Por favor traten de hablar con él y llevarse como lo han estado haciendo hasta ahora.
—Pero es que él te abandonó mamá, eso es lo que tú siempre nos has dicho.
—Él no lo hizo por su propio gusto, mis amores, a él lo obligaron a hacerlo y por eso tuvo que irse del país y luego volvió convertido en un millonario, me buscó y luego los encontró a ustedes también y está muy contento de ser el padre de tres hermosos príncipes —Valquiria les dijo eso porque recordó que ella les ha pintado a su padre como un indigente que vivía en las calles de la ciudad.
—Está bien, mamá, yo sí lo quiero como mi papá.
—Yo también mamita.
—Pues yo no, ese hombre es un aprovechado con la situación de madre soltera, de mamá. Véanla, hermanos, ella es muy hermosa y cualquier estúpido vendrá y se hará pasar como nuestro padre solo para estar cerca de ella. —volvió a decir Tristán.
Valquiria ha quedado asombrada, por el alcance que tienen sus hijos de apenas cinco años de edad, para unir los acontecimientos en forma cronológica. Ella no les va a obligar a que tengan sentimientos por alguien que ellos consideran que no vale la pena, y si ellos le piden que se aleje de Brandon, lo hará porque para ella en primer lugar están sus hijos y luego su marido.
—Vayamos con el señor… digo, con nuestro padre —se corrigió así mismo. —Pidámosle perdón por nuestro mal comportamiento. Él solo nos ha demostrado que está interesado en nosotros y debemos de agradecerle por su amabilidad. —Taylor es el más accesible a todo, pero Tristán se sigue negando a aceptar a su papá.
—Mi amor, ustedes, son lo más importante en mi vida y si uno de ustedes no está de acuerdo en que formemos una familia con su papá, yo no estaré en paz y tendremos que separarnos de nuevo.
—No, mamita, tú te mereces todo en esta vida y si estando con papá te hace feliz, entonces yo respetaré el lugar que a él le pertenece. — Finalmente, el tercer niño aceptó.
—No quiero que lo estén haciendo solo por complacerme a mí.
—Te prometo que no es así, mamá.
Juntos fueron a cenar, y la madre ayudó a su hijo a empujar su silla. En la mesa está sentado un Brandon con el rostro que refleja solo tristeza o quizá hasta arrepentimiento por no haber estado con ellos desde el principio.
—Este… eh… pa… papá, ¿puedo abrazarte? —preguntó uno de los niños con lágrimas en sus ojos.
—Claro que sí, hijos, pueden darme los abrazos que deseen y serán bien recibidos.
Brandon se acercó a ellos y se abrazaron, luego llegó Valquiria y también se les unió. Ella por fin tiene la familia que siempre soñó: un hombre cariñoso y unos hijos maravillosos. —Aquí estoy de regreso, mamá, te presento a mi familia. —Dijo la chica en su mente.
Brandon está demasiado feliz, sus hijos ya saben que él es su padre y lo han aceptado tal cual en su vida. Valquiria también está muy contenta y ya puede respirar con tranquilidad después de haber pasado un rato con demasiada preocupación.—¿Qué les parece si su mamá y yo les damos otro hermanito? —Propuso Brandon descaradamente.—¡Papá, me ves en una silla de ruedas sin poder caminar y aun así nos estás preguntando que si queremos otro hermano! Por favor, debes de tener un poco de empatía y preocuparte primero por mí. —Reclamó el celoso de Tristán, logrando captar la atención de su padre, que lo ve con sorpresa y nostalgia.—Nadie ha dicho que nos vamos a olvidar de ustedes o que los vamos a hacer a un lado si llega otro bebé, al contrario, nos vamos a volver mucho más unidos, más bien en defensa de nuestras chicas. Digámosle a mamá que queremos otro integrante en la familia. ¿Acaso no les gustaría que tengamos una nena además de su mami?Propuso Brandon, mientras su mujer lo mata co
Aquella señora gritó tan fuerte que probablemente todos en el pequeño pueblo le escucharon y se han asomado a la puerta de cada casa para ver qué es lo que sucede. Valquiria se ha quedado quieta, no pudo dar un paso más, “ella es la causante de la muerte de su padre” esas palabras resuenan en su mente como un tambor en celebración del día de la patria.Brandon también lo ha escuchado, pero no le puso atención porque pensó que la señora se refería a otra cosa y no precisamente atacaba a su esposa. Él siguió cortando la maleza y ni siquiera se ha dado cuenta de que Valquiria estaba yendo en su dirección con la merienda.—¿A qué has venido? Sabes que aquí no eres bienvenida verdad. Ahora llamaré al banco para que te venga a sacar por segunda vez de este rancho. —Un grupo de señoras chismosas ya se están acercando a Valquiria con la intención de echarla lejos.—Señora, por favor deje de acusarme de algo que es completamente falso. Usted sabe que mi padre murió porque una serpiente barba a
Las señoras se marcharon después de su alegato sin sentido, ellas van cuchicheando de lo prepotente que se ha vuelto la muchacha que expulsaron del pueblo hace unos años. Van decididas a conseguir el número de teléfono de aquel banco, el único que tiene una pequeña sucursal en el pueblo.—¡Aló buenos días!, dígame en que le puedo ayudar. —Habló un hombre al otro lado de la línea.—Buenos días, señor, quiero denunciar que en la casa que anteriormente perteneció a la familia Estrada, han llegado unas personas a invadir y ellos alegan que allí se quedarán. Figúrese usted que ellos son un par de sinvergüenzas que se quieren apropiar de un terreno que por ley le pertenece al banco; eso es injusto. —Se quejó la señora, queriendo quedar en buenos términos con la casa bancaria.—Veamos, señora, ahora mismo le investigo la situación de ese terreno que usted menciona. Por favor, dígame cómo se llama el dueño al que el banco le hipotecó.—Él se llamaba José Estrada, pero por infortuna ya fallec
Esa misma noche volvió a salir un grupo de personas que se han organizado en contra de la pobre e indefensa Valquiria. Llegaron a la puerta de su rancho y con los nudillos de la mano tocaron la áspera madera. Uno de los trillizos que estaba en la sala jugando al ajedrez con su hermano fue a abrir, pues su mamá y su papá se están dando una ducha juntos. Y aunque ellos saben que tienen prohibido abrir la puerta cuando ninguno de los dos adultos esté con ellos, esta vez han violado esa orden y han abierto la puerta.Las señoras se han quedado con la boca abierta por el asombro que les ha causado la presencia de ese pequeño hombrecito que está frente a ellas —¿Acaso esta mujer sí tuvo a su hijo y nosotros la hemos estado juzgando? —Se pregunta a sí misma la señora que en horas de la mañana le insistió a Brandon, diciéndole que no se merece estar con una mujer que dio en adopción a su hijo porque no fue capaz de luchar por él y sacarlo adelante, sino que buscó el camino más fácil y ahora
Brandon deseó que esas personas fueran hombres para reventarles la boca y dejaran de estar calumniando a una mujer.—Ay por Dios, señoras, ya dejen la envidia que le tienen a mi esposa. ¿Y saben qué? Ella no necesita mendigar ni vender su cuerpo por dinero, ella tiene un esposo que se mata trabajando para que le dé todo lo que ella desee.—Óiganlo, comadres, nosotros sabemos que con lo que se trabajaba de jornalero no ajusta ni para la comida de la semana, ni digamos para pagar una hipoteca. Ja, ja, ja, invéntate otra excusa para defender a esa mujer porque esa no te la creemos. —Se burlaron las doñas.—Miren, señoras, con todo respeto se los voy a decir. Mi familia y yo hemos venido a pasar una semana de vacaciones a este lugar. No nos importa si ustedes piensan que somos unos pobretones igual o peor que ustedes, pueden decir lo que sea, pero no les voy a dar el gusto de que sepan quién soy yo en realidad. —Que tengan buenas noches y si es posible dejen de estar jodiéndonos ya.Brand
Valquiria lanzó el papel a la cama y furiosa esperó a quien se supone que es su esposo y que no debería de guardarle secretos. Aunque delante de los niños, ella fingió estar feliz por estar de regreso en casa. Decidió no reclamarle nada a Brandon hasta que encuentre el momento adecuado. Como dicen popularmente, buscará la oportunidad perfecta para darle una patada en el trasero y mandarlo al diablo de una sola vez.Ya en horas de la noche él llegó de la dichosa reunión y quedó encantado por la remodelación que la chica le hizo a la habitación. Él ni siquiera recuerda aquel sobre que en su momento guardó, en aquel entonces él pensó que allí estaría supermejor que en otro lugar de la casa.Ella no le demostró indiferencia, al contrario, estuvo mucho más cariñosa y, a la hora de hacer el amor, ella le pidió que por esta noche no porque su periodo está por llegar y le duele el vientre.El hombre, como ya sabe cómo funciona esa vaina, la dejó tranquila y le acarició el vientre para que est
La felicidad de la pareja se ha venido abajo en cuestión de días. Por el momento, Valquiria sigue en la villa Morotova, pero ya se está haciendo dueña de una pequeña casa que va adquiriendo poco a poco producto de su trabajo en la empresa de Brandon, aunque este no lo sepa. Cuando finalmente ya sea suya por completo, entonces se irá con sus hijos, pues alejarse del padre de ellos es lo mejor que puede hacer, aunque no sea así para los niños.Lo más bonito en este caso es que los chicos no saben nada de los problemas que están atravesando como pareja, ya que frente a ellos demuestran ser cariñosos, y es ahí cuando Brandon aprovecha a coquetearle lo más que pueda a ella y también hace lo imposible por demostrar que la ama con locura y sin importar que ahora sea ella la que lo odie.—Papito, ¿tú quieres mucho a mamá? —preguntó uno de los niños. A ellos les encanta ver cómo su padre consiente a su mamá.—Claro que sí, hijo. Yo adoro de todas las formas posibles a su madre y a ustedes tamb
Después de darles la orden a sus hombres, Brandon entró a la casa para hablar con su mujer. Ella ya no estaba en la cocina, ya se ha ido a la habitación y todo por huir de las peticiones de perdón que el padre de sus hijos le hace a cada momento que se quedan a solas.—Sé que no estás dormida, mi amor, por favor hablemos; te lo pido con el corazón en la mano, no me tengas así. —súplica el hombre, acostándose a su lado y abrazándola.Valquiria no le respondió y tampoco permitió que sus lágrimas salieran. Él le falló y, por lo tanto, se merece lo que está viviendo. —Cariño, mañana me iré de viaje hacia Colombia. Por favor, vela muy bien de nuestra empresa constructora, así como lo has estado haciendo hasta ahora. —Te amo, princesa, no sabes cuánto me arrepiento de haberte ocultado que no estábamos casados, pero te prometo que si me muero seguiré amándote hasta en mi otra vida, jamás dejaré de amarte mi bella chica dulce y tierna pero enojona.Al día siguiente, antes del amanecer, el hom