Mariana es una joven de 25 años que ha trabajado incansablemente para salir adelante. Criada en un hogar humilde, su vida ha estado llena de responsabilidades desde temprana edad. Ahora, con una carrera en diseño de interiores, obtiene la oportunidad de trabajar en un lujoso proyecto en el extranjero, en la vibrante ciudad de París. Lo que parece un sueño hecho realidad pronto se complica cuando conoce a Alexander, un hombre enigmático, exitoso y 20 años mayor que ella. Alexander es un hombre reservado, dueño de una fortuna familiar que maneja con frialdad. Sus cicatrices emocionales y su pasado tormentoso lo mantienen alejado del amor, y se ha convencido de que es incapaz de sentir. Pero cuando Mariana entra en su vida, lo que comienza como una relación profesional se convierte en una conexión más profunda, llena de atracción y dolor. Entre ellos, las diferencias de edad y clase social son abismales. Mariana lucha por ser tomada en serio en un mundo lleno de privilegios que no comprende, mientras que Alexander se enfrenta a sus propios demonios, alejándose una y otra vez. Ambos deberán decidir si el amor que sienten puede superar las barreras impuestas por la sociedad y sus propias inseguridades.
Leer másCapítulo 85: Un Encuentro InesperadoUna tarde, mientras paseaba sola por el vibrante barrio de Montmartre, Mariana sintió que el aire fresco y el bullicio de la vida parisina la envolvían en una burbuja de creatividad. Los artistas callejeros llenaban el ambiente con música y risas, y los colores de las pinturas que adornaban los muros hablaban de historias que solo el arte podía contar. Mientras caminaba, disfrutando del momento, una figura familiar cruzó su camino.— "¡Mariana! No puedo creer que seas tú," exclamó David, un viejo amigo de la universidad. Su rostro se iluminó con una sonrisa amplia, como si el tiempo no hubiera pasado. Se abrazaron con entusiasmo, un gesto que evocó recuerdos de largas noches de estudio y conversaciones apasionadas sobre el arte y la vida.— "David, ¡qué alegría verte!" respondió Mariana, sintiendo una oleada de felicidad. "He visto tu trabajo en línea, y es impresionante."— "Gracias. He estado aquí en París un tiempo y he estado trabajando como cu
Capítulo 84: Las Sombras del PasadoA medida que Mariana disfrutaba del reconocimiento por su trabajo, una mezcla de orgullo y ansiedad la acompañaba. Las luces brillantes de los elogios y el éxito iluminaban su presente, pero, al mismo tiempo, sombras del pasado se proyectaban en su mente. Recordó momentos difíciles que había enfrentado en su camino como artista: las dudas que la asediaban, la voz crítica en su cabeza que, a menudo, parecía más fuerte que cualquier ovación que recibiera.Una noche, mientras contemplaba las estrellas desde el balcón de su apartamento, el silencio le permitió reflexionar. La brisa suave acariciaba su piel, pero su corazón se sentía pesado. Sentía que, a pesar de los aplausos, algo en su interior aún no estaba en paz. Con una mezcla de ansiedad y determinación, decidió que debía compartir sus sentimientos más profundos con Alexander, su confidente y apoyo incondicional.— "A veces siento que este éxito no es real. Que soy una impostora," admitió Mariana
Capítulo 83: Reconocimientos y OportunidadesA medida que avanzaba el proyecto, la noticia de la colaboración de Mariana y Elena comenzó a extenderse como un rumor contagioso en el mundo del arte. Las redes sociales, los blogs y las conversaciones en los cafés parisinos amplificaron su trabajo conjunto. Un crítico de arte influyente, conocido por su ojo agudo y su estilo provocador, se interesó por la exhibición y decidió asistir a su inauguración. Para Mariana y Elena, esto era una oportunidad que podría cambiar el rumbo de sus carreras.Las semanas previas a la inauguración fueron frenéticas. Ambas trabajaron arduamente, eligiendo cuidadosamente cada pieza para mostrar la conexión entre sus dos disciplinas. Mariana pasaba horas en su estudio, dando los toques finales a sus pinturas, mientras Elena capturaba los momentos más inspiradores en su cámara. La tensión se sentía en el aire, pero también una emoción indescriptible. Era como si el arte que estaban creando las uniera más que n
Capítulo 82: Inspiración en la CotidianidadA medida que comenzaron a trabajar en el proyecto, Mariana y Elena decidieron documentar sus días en París a través de la lente de sus respectivas artes. Era una forma de captar la esencia de la ciudad que las había acogido, un lugar donde cada rincón estaba lleno de historia y vida. Se aventuraron por las calles empedradas, explorando desde los mercados bulliciosos hasta los tranquilos jardines ocultos entre los edificios.Mariana y Elena capturaban escenas de la vida cotidiana: los vendedores de flores en la calle, con sus sonrisas brillantes y sus ramos coloridos, los cafés llenos de risas y conversaciones que se entrelazaban en el aire como una melodía. Mariana se sentía inspirada por la visión de Elena, su energía creativa era contagiosa. Cada día, después de largas jornadas explorando la ciudad, regresaban a su estudio, donde compartían lo que habían recolectado: fotografías, bocetos, ideas y reflexiones.Con cada pincelada, Mariana se
Capítulo 81: Una Nueva AmistadA medida que pasaban los días en París, Mariana y Alexander comenzaron a establecer conexiones con otros artistas y expatriados. La ciudad, vibrante y llena de vida, se convirtió en un refugio creativo, un lugar donde podían dejar fluir sus ideas y sueños. Un día, durante un evento en una pequeña galería, Mariana conoció a Elena, una fotógrafa talentosa que había vivido en París durante años. Su estilo era audaz, y su mirada capturaba la esencia de lo cotidiano de una manera que resonaba profundamente con Mariana.La energía creativa de Elena era contagiosa, y las dos mujeres rápidamente hicieron clic. Se encontraron hablando con entusiasmo frente a una de las fotografías de Mariana, donde los colores y las texturas parecían cobrar vida.— "Me encanta tu trabajo, Mariana," dijo Elena, sus ojos brillando de admiración. "Capturas emociones que muchos pasan por alto."— "Gracias, Elena. Estoy emocionada por estar aquí y poder compartir mi arte," respondió M
Capítulo 80: Reflexiones NocturnasEsa noche, después de la emocionante exposición, la familia se reunió en su apartamento. El aire estaba impregnado de risas y palabras de aliento, pero Mariana necesitaba un momento a solas para procesar todo lo que había sucedido. Se sentó en el balcón, dejando que la suave brisa nocturna acariciara su piel. Desde allí, la vista de la ciudad iluminada la envolvía como un manto brillante. Las luces parpadeantes parecían contar historias, reflejando sus sueños y anhelos.Alexander, quien había estado observando desde el interior, se unió a ella. Tomó su mano con ternura, como si quisiera infundirle un poco de su fortaleza.— "Hoy fue un gran día. Estoy tan feliz por ti," dijo, mirando hacia el horizonte donde las luces de la ciudad se fusionaban con el cielo estrellado.Mariana sonrió, sintiendo una oleada de gratitud.— "No podría haberlo hecho sin tu apoyo. Esta ciudad ha sido un regalo," respondió, su voz llena de sinceridad. Cada palabra era un ec
Capítulo 79: Un Reconocimiento InesperadoEn medio de la exposición, el ambiente vibraba con murmullos de admiración y la luz tenue resaltaba los colores vibrantes de las obras de Mariana. Se había esforzado durante meses, a veces desvelándose en su pequeño estudio, rodeada de tubos de pintura y pinceles que parecían cobrar vida bajo sus manos. Cada trazo en el lienzo había sido un viaje emocional, y esa noche, el resultado de su dedicación estaba expuesto para que todos lo vieran.Mientras Mariana conversaba con un grupo de entusiastas del arte, un conocido coleccionista se acercó. Su figura imponente, acentuada por un traje elegante, contrastaba con la sencillez de la artista. Sus ojos, llenos de curiosidad, brillaron al fijarse en las obras.— "Estoy encantado con lo que he visto esta noche. Me gustaría adquirir algunas de tus piezas para mi colección," le dijo, una sonrisa amplia iluminando su rostro.Mariana sintió que el aire le faltaba. La incredulidad y la emoción se entrelaza
Capítulo 78: El Gran Día El día de la exhibición llegó, y la galería estaba llena de emoción y expectativa. Mariana vestía un elegante vestido negro que resaltaba su figura, complementado con unos pendientes sencillos que brillaban con la luz suave del lugar. Miró a su alrededor, viendo a amigos, familiares y nuevos conocidos listos para admirar su trabajo. Cada rostro conocido era un recordatorio de lo lejos que había llegado.Mientras los invitados se reunían, Mariana sintió una mezcla de ansiedad y emoción. Era un cóctel de nerviosismo que le revoloteaba en el estómago, pero también una profunda satisfacción. La inauguración comenzó, y la música suave llenaba el aire, creando un ambiente acogedor mientras la gente se movía entre las obras, deteniéndose a admirar cada una. Las luces estaban estratégicamente colocadas para resaltar los colores y detalles de sus piezas, cada una narrando una historia que resonaba con sus experiencias en París.— "Tu trabajo es impresionante," le dijo
Capítulo 77: La Exhibición en el Corazón de ParísMientras Mariana se preparaba para la exhibición, Alexander se dedicó a explorar la ciudad con su hijo, mostrando a ambos los lugares icónicos que tanto habían leído y soñado visitar. Pasearon por el Louvre, maravillándose con las obras maestras que adornaban sus paredes; se quedaron boquiabiertos ante la Torre Eiffel, cuya grandeza parecía deslumbrarles en cada ángulo; y disfrutaron de un picnic en el Jardín de Luxemburgo, donde el sol brillaba y las risas de los niños llenaban el aire. En esos momentos, la familia se sentía unida, compartiendo la magia de París.Un día, mientras estaban en el museo, su hijo se detuvo ante una pintura famosa. Con ojos grandes y llenos de curiosidad, preguntó:— "Mamá, ¿puedo ser un artista como tú?"Mariana se agachó para mirarlo a la altura de los ojos, sintiendo que ese momento era crucial.— "Por supuesto, cariño. Siempre puedes seguir tus sueños. El arte es para todos. Solo necesitas ser valiente