214. Un Rutland

214

Julieta observaba las calles pasar rápidamente mientras el coche avanzaba. Callum charlaba de manera relajada con Maximiliano, quienes parecían haber encontrado un inesperado punto en común desde que los volvieron a presentar. La atmósfera en el interior del auto era tensa, aunque no por ellos dos.

—Te arreglé un apartamento discreto en el centro —dijo Max dirigiéndose a Isabel con seriedad—. Es mejor que no sigas en la casa donde estabas.

Isabel se mordió el labio con fuerza, luchando contra las lágrimas que empezaron a caer sin que pudiera evitarlo.

—No llores, por favor —pidió Julieta con suavidad, girándose hacia ella—. Le hace mal al bebé.

Un incómodo silencio llenó el vehículo por un instante.

—¿Bebé? —preguntó Callum con el ceño fruncido, desviando la mirada hacia Julieta. Su voz cortó el aire como una cuchilla.

Todos quedaron en silencio. Isabel se estremeció, claramente nerviosa.

—Estoy embarazada —confesó al fin con voz pequeña, como si estuviera intent
Sigue leyendo en Buenovela
Escanea el código para descargar la APP

Capítulos relacionados

Último capítulo

Escanea el código para leer en la APP