77. Sangre y pólvora.

Mis músculos se tensan. Eliot sabe.

Me lo dice con los ojos, con el ligero cambio en su postura, con la manera en que su olor se transforma en algo más denso. Seguridad.

Él sabe lo que soy. Y no tiene miedo.

Eso es lo que me preocupa.

—¿Qué querés decir? —gruño, manteniéndome en mi sitio.

Eliot entrecierra los ojos, como si sopesara si responderme o no.

—Nada… —miente.

Hijo de puta.

No necesito que me lo diga en palabras. Él está con ellos.

Él nos delató.

---

Rita está en la cocina con Rob, ayudándolo a reforzar la puerta trasera. Lorens, el pibe, está en la sala, clavando maderas en la ventana. El viento afuera arrecia, golpeando la casa como si quisiera arrancarla de cuajo.

Mis oídos captan algo.

Un susurro.

Un sonido casi imperceptible bajo el rugir de la tormenta.

El crujido de ramas pisoteadas.

Y entonces lo veo.

Eliot, con la mano deslizándose hacia su bolsillo.

—No lo hagas.

Mi voz es un filo de hielo.

Pero él sonríe.

—Demasiado tarde.

Y antes de que pueda moverme, mete los ded
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