"Marcada por la traición, impulsada por la venganza." Durante tres años, Odette ha sido la luna de la manada Sombra, soñando con el día en que pueda darle un heredero al alfa Ragnar. Pero el destino le ha sido cruel: uno a uno, sus bebés no logran sobrevivir, y con cada pérdida, su esperanza se marchita. Y cuando Ragnar anuncia que pedirá la anulación de su unión, Odette queda devastada. Desesperada por recuperar al hombre que ama, descubre una verdad que la destroza aún más: Ragnar le ha sido infiel con su propia madrastra. —Estás seca, Odette. ¡No sirves como mujer! Relegada de su puesto y consumida por el dolor, decide que no será una víctima más. Y ahora, su venganza será tan feroz como el fuego que arde en su interior. Y para recuperar lo que le pertenece, hace un pacto con el temido Alfa Zayden, un lobo tan poderoso como maldito. Odette piensa que el trato será simple: una porción de su territorio a cambio de su ayuda. Lo que no imagina es que el alfa de ojos azules no quiere tierras, él quiere algo más valioso: un heredero. Y así es como se encontrará firmando: un contrato de apareamiento.
Ler maisC14-SENTIMIENTOS FUERA.Los lobos alrededor contuvieron la respiración. Nadie desafiaba al Alfa así. Pero Zayden no levantó la voz. No necesitaba hacerlo.—¿Desde cuándo necesito tu aprobación? —preguntó.Kendra tragó saliva y no retrocedió. Estaba demasiado herida para obedecer, clavó sus ojos en Odette con hostilidad.—¿De dónde te sacó, Zayden? —escupió—. ¿De una taberna de humanos? ¿O acaso te recogió de la calle como a un cachorro abandonado?Un murmullo incómodo recorrió la manada. Y Odette sintió que su piel ardía bajo el escrutinio, pero mantuvo la cabeza alta. Aunque fuera una recién llegada, no permitiría que la humillaran.—No tengo que darte explicaciones —declaró, sus ojos brillando con una determinación—. Pero lo haré: no soy una humana. Soy una loba guerrera y te convendría no subestimarme.Kendra soltó una risa cortante.—¡Loba guerrera! —se burló—. ¿Pretendes que crea eso? Bien… —continuó y se inclinó hacia ella, el veneno goteando de cada palabra—. Entonces exijo un
C13- DECLARACIÓN DE GUERRA.La manada Luna Roja bullía con su rutina diaria. Algunos lobos trabajaban en las forjas, otros se movían por el patio, llevando provisiones o discutiendo asuntos del consejo. En la zona de entrenamiento, los guerreros practicaban con ferocidad, mientras los más jóvenes observaban con admiración.De repente, un centinela apareció corriendo desde la entrada del territorio, su respiración agitada delatando la urgencia del mensaje.—¡El Alfa está de regreso! —anunció.Las palabras recorrieron el lugar como fuego en pólvora. Una loba de cabello rojizo se giró de inmediato, con los ojos iluminados por la emoción.—Zayden… —susurró.Sin dudarlo, alzó su vestido y corrió hacia la entrada del castillo. Su corazón latía con fuerza, estaba ansiosa por verlo. Pero cuando llegó, no era la única esperando.Willow, la prima de Zayden, también ya estaba allí. Vestía sus habituales pantalones oscuros y una camisa de lino, remangada hasta los codos, con un chaleco ceñido a s
C12- ¿QUÉ ERES?El carruaje tembló de nuevo, y Zayden apretó los puños, sintiendo cómo la bestia dentro de él se agitaba, ansiosa por salir. Sabía lo que estaba en juego. Sabía que si perdía el control, Odette vería lo que realmente era. Lo que él siempre había intentado ocultar.—Quédate aquí —gruñó—. No salgas. No mires.Odette quiso protestar, pero algo en su mirada la detuvo. Era feroz, pero detrás de esa dureza había un dolor profundo, una lucha que no entendía. Antes de que pudiera decir nada, Zayden salió del carruaje y cerró la puerta de golpe.Desde dentro, escuchó los gruñidos, los gritos y el sonido de cuerpos chocando contra el suelo. Quiso asomarse, pero algo en su interior le decía que no debía hacerlo. Que había algo más allá de los lobos. Algo más peligroso.De repente el carruaje se sacudió con violencia, arrojando a Odette contra el respaldo del asiento. El pánico la atenazó, pero también una curiosidad imprudente la impulsó a mirar por la ventana.Lobos salvajes, oj
C11- NO SOY COMO TU EX.Zayden no le dio oportunidad de retroceder. En un solo movimiento la atrajo contra su cuerpo, sujeta, atrapada, su boca reclamando la de ella con una intensidad que hizo que el mundo se difuminara. Su lobo interior rugió, satisfecho. Y Odette se quedó inmóvil un segundo antes de ceder, su cuerpo respondiendo con una necesidad que ni siquiera sabía que podía sentir.El beso se volvió más profundo, más hambriento. Zayden la giró con facilidad, presionándola contra la pared, acunando su rostro entre sus manos grandes y firmes. Su pulgar acarició su mejilla, y su otra mano descendió por su espalda, atrayéndola más, asegurándose de que no quedara ni un centímetro de distancia entre ellos. Odette sintió el calor recorrerla como un incendio, cada fibra de su ser gritando que esto era correcto, que lo quería.Pero de repente el nombre de Ragnar cruzó su mente, y con él llegaron los recuerdos. La traición. El dolor. La sensación de haber perdido algo que nunca podr
C10-NECESITO PROBARTE.Zayden arrugó la nariz ante el hedor que Briella le causaba. Su lobo gruñó con desprecio en su mente.«Zorra.»La palabra resonó con un tono gélido y repulsivo.Briella, sin embargo, no se inmutó.Se deslizó un paso hacia él, con una sonrisa insinuante y una mirada que recorrió su torso desnudo. Trazó con los ojos cada línea de los tatuajes sobre su piel, la forma firme de sus músculos.Ragnar era fuerte, sí, pero Zayden... Zayden era otra cosa. Era más letal. Más dominante. Más... tentador.—Solo quiero que te sientas bien —dijo en un susurro meloso, cargado de intenciones—. ¿Qué puedo hacer por ti?Zayden apenas la miró.Su expresión era de puro desdén. Su lobo quería alejarse, al igual que él, pero se quedó inmóvil, dejándola desnudarlo con la mirada. Le acababa de quedar más que claro que Briella era una put4 descarada.—¿Ragnar te envió a mi cama? —preguntó cortante.Ella parpadeó, sorprendida, y el color en su rostro vaciló por un segundo.—No… no es así…
C9- NO PUEDO TENER SENTIMIENTOS POR ELLA.Más tarde esa noche, Odette encontró a Seamus en los límites del bosque. —¿Estás dispuesto a estar de mi lado? —le preguntó, sin rodeos.Seamus no respondió de inmediato. Su mirada se perdió un instante en el suelo, como si buscara algo en la tierra húmeda bajo sus pies. Luego levantó la cabeza y asintió, despacio pero con decisión.—Tienes toda mi lealtad, Odette —dijo con voz grave —. Y no soy el único. Hay más hombres que no están de acuerdo con cómo Ragnar lleva la manada. Estamos dispuestos a apoyarte.Odette no dejó que su rostro reflejara más de lo necesario, pero una chispa de satisfacción cruzó por sus ojos. Había sospechado que no estaba sola, pero escucharlo de boca de Seamus lo hacía tangible, real. Una sonrisa breve, casi imperceptible, se dibujó en sus labios.—Entonces mantente atento —le advirtió —. Cuando llegue el momento, te avisaré. Planeo recuperar la manada de mi padre.Seamus asintió de nuevo, esta vez con una inclinaci
C8 - EL CORAZÓN INTACTO.La noche siguiente, el segundo baile del festival se celebraba con aún más esplendor. Odette hizo su entrada con una presencia deslumbrante, más radiante que la noche anterior. Su vestido acentuaba cada movimiento, y su sonrisa, ahora más segura y encantadora, atrajo la atención de todos.Especialmente la de los hombres.Ahora que el rumor de que era libre, se había extendido, los lobos solteros la miraban con interés. No pasó mucho tiempo antes de que el alfa de una manada cercana se acercara con una copa en la mano y una sonrisa confiada.—Odette, estás hermosa esta noche.—Muchas gracias, Alfa Xander.El lobo de cabello castaño se acercó más y le tendió una copa.—Deberías considerar visitar nuestra manada. Un cambio de aire te haría bien —dijo, inclinándose ligeramente hacia ella.Odette sonrió con cortesía, pero en ese preciso momento, sintió la intensidad de una mirada. Giró el rostro y se encontró con Zayden, el estaba de pie, observándola con una expre
C7 - SOLO DOS DÍASZayden se apartó de ella con calma.—Eres rápida para tomar decisiones —comentó.Odette soltó el aire que, sin darse cuenta, había estado conteniendo. Se sintió aliviada, aunque la presencia del alfa seguía revolviendo su interior.—Entonces, ya que estamos de acuerdo —continuó él—, firmaremos un contrato.—¿Un contrato?—¿Pensaste que un trato tan importante sería solo de palabra?Ella abrió la boca para responder, pero la cerró sin encontrar qué decir.No había esperado eso. Él no dijo nada más, tomó su chaqueta y sin querer aspiró el aroma de Odette en la prenda, pero al darse cuenta de lo que hacía, se recompuso rápidamente. Caminó hacia la puerta y justo antes de salir, se detuvo.—Me iré en dos días. Para entonces, ten tus maletas listas —su voz era firme, sin dejar espacio para discusiones—. El contrato se firmará en mi manada.Odette intento decir algo, pero él ya se había ido. Se quedó mirándolo desaparecer, perpleja por la velocidad con la que todo había s
C6- QUIERO UN HIJO.En la habitación, Odette sentía el peso de su decisión, pero sabía que no podía retroceder si quería recuperar su manada.—Siéntate —le indicó.Zayden obedeció, aunque su mirada la recorrió sin disimulo. Observaba cada detalle, cada gesto. Le gustaba lo que veía, pero la curiosidad lo invadía: ¿cómo era posible que Ragnar la hubiera cambiado por Briella? Para él, aquella mujer no tenía nada de especial.Odette desapareció en el baño y, cuando regresó, llevaba puesta solo una bata que se ceñía a su figura. Sus piernas quedaron al descubierto, y el apretó los puños, esforzándose por mantener el control.—Gracias por la chaqueta —dijo ella, extendiéndosela.«Hermano... esta mujer es sexy como el infierno», gruñó Vin en su mente. «Mira esas piernas. Nos haría olvidar que no hemos tenido una mujer en mucho tiempo».«Cállate», gruñó Zayden en respuesta mental.Él asintió con un leve movimiento, pero no dejó de mirarla. Odette sintió su escrutinio como una caricia ardient