C5-ALFA ZAYDEN.
Zayden entró al gran salón imponente de un verdadero alfa. Su cabello negro caía desordenado y sus ojos de un azul profundo se movieron con astucia sobre la multitud. Alto, musculoso y con la energía dominante de un lobo nato, su sola presencia silenció la habitación.
Odette lo miró y sintió una atracción inmediata, un magnetismo innegable. No era solo su apariencia, era su poder, la seguridad con la que se movía. Por otra parte, Briella también lo observaba con interés. Sus labios se entreabrieron sutilmente, como si ya imaginara lo que sería estar bajo el dominio de un alfa como él.
Zayden avanzó, y todos se acercaron, ansiosos por saludarlo. Las palabras de bienvenida y las reverencias eran inevitables, sin embargo, de la nada su mirada se cruzó con la de Odette. Ella respiró hondo, armándose de valor, y comenzó a caminar hacia él con seguridad. Y cuando llegó, le entregó una copa con una sonrisa seductora.
—Bienvenido, Alfa Zayden —dijo, con un toque de coquetería natural.
Zayden tomó la copa de sus manos sin apartar la mirada de ella. Había escuchado que la luna de la "Manada Oscura" era hermosa, pero nada lo había preparado para Odette. A sus 35 años, había conocido a muchas mujeres, pero ninguna lo había atrapado tan rápido.
—Es un placer, Luna —respondió con una sonrisa.
Odette rió suavemente y ladeó la cabeza.
—Ya no soy la luna —corrigió con calma—, pero igual le agradezco.
Zayden arqueó una ceja. No esperaba esa respuesta, pero le pareció intrigante.
Y antes de que pudiera contestar, Ragnar llegó con Briella de la mano; su expresión era de piedra. Había visto la interacción entre Odette y Zayden, y no le había gustado nada.
—Alfa Zayden, quiero presentarte a Briella, mi nueva luna.
Zayden la miró de arriba abajo y luego volvió la vista a Ragnar, con una expresión casi divertida.
—Bueno, debo decir que tus decisiones son… un poco inesperadas.
La sonrisa de Briella tembló por un instante. Ragnar se puso tenso, pero no respondió. Sabía que desafiar a Zayden no era una opción. Odette, divertida con la escena, terminó su copa y habló con naturalidad.
—Alfa, me gustaría hablar con usted más tarde. Tengo una propuesta que quizás le interese.
El sostuvo su mirada por un segundo antes de asentir.
—Estaré encantado.
Ella giró sobre sus talones y se alejó sin dignarse a mirar a Ragnar ni a Briella. Zayden, en cambio, la siguió con la vista, hipnotizado.
—Tienes que saber que Odette no es lo que parece —dijo Ragnar, molesto—. No es una buena compañera. Está defectuosa. No pudo cumplir con su papel.
Zayden giró lentamente la cabeza y su mirada era fria.
—¿Defectuosa? —repitió —. Curioso. Porque, hasta ahora, parece ser la única persona en esta sala con algo de carácter.
Su mirada se mantuvo fija en Ragnar por un momento más. Y luego, se dio la vuelta y se alejó, dejando a Ragnar con las palabras atrapadas en la garganta.
En la mesa de bebidas, Odette se llevaba una copa a los labios, tratando de calmar su corazón. Zayden la había impresionado. Había esperado a un alfa viejo y amargado, y en cambio había conocido a uno joven, guapo y tan peligroso como el pecado.
Bebió un poco más de hidromiel.
Dejaba la copa en la mesa, cuando sintió una presencia detrás de ella. Se giró para encontrarse con un par de ojos azules clavados en ella como si ya le perteneciera. Se tensó por un segundo, pero se recuperó rápido.
—Alfa…
Él sonrió de lado y le sirvió más hidromiel.
—Creo que tú y yo tenemos una conversación pendiente.
Odette sostuvo su mirada, sin bajar la guardia. Había llegado el momento; no había marcha atrás.
—Eso dependerá, Alfa. Si lo que voy a decirle realmente le interesa.
Zayden soltó una breve risa y llevó su copa a los labios.
—Depende. Pero tú… —sus ojos la recorrieron con descaro—, tú me interesas de verdad.
El pecho de Odette se apretó al escuchar sus palabras.
¿Le interesaba ella?
Su pulso se aceleró, y aunque intentó mantener la compostura, el calor subió por su cuello.
—Es referente a mi manada —dijo, intentando sonar firme.
Él alzó una ceja, divertido.
—Vaya, y yo que pensé que tenía que ver contigo.
Odette abrió la boca para explicarse, pero en ese instante escuchó el sonido sutil de la tela rasgándose. Un frío repentino recorrió su piel cuando los tirantes de su vestido cedieron y casi expusieron sus senos.
—¡Oh, diosa, mi vestido!
Zayden no pudo evitar mirar allí. La carne suave y delicada lo tentó. Sus ojos se oscurecieron, antes de que tragara con fuerza y se quitara la chaqueta para cubrirla.
—Póntela —dijo con voz ronca, extendiéndosela.
Odette la tomó, todavía avergonzada.
El calor de la tela y el aroma masculino del alfa la envolvieron de inmediato, haciéndole contener la respiración por un segundo. Su olor era embriagador, una mezcla de hombre y poder crudo que le erizó la piel.
—Gracias —murmuró, sin atreverse a mirarlo a los ojos.
—Deberías cambiarte.
Odette asintió y comenzó a alejarse, pero él la siguió de cerca.
—¿A dónde vas?
Zayden dejó escapar una risa baja y maliciosa.
—Dijiste que tenías un trato que ofrecerme, ¿no? Bueno… estoy ansioso por escucharlo.
Odette quedó perpleja.
Un lobo soltero siguiéndola a su habitación era algo que cualquier manada consideraría inapropiado, más aún si ella seguía siendo la luna. Pero se recordó a sí misma que ya no lo era. Así que sonrió con confianza y asintió.
—Está bien, así podremos hablar en privado.
Zayden le sostuvo la mirada un segundo y luego la siguió con naturalidad. Al otro lado de la sala, Ragnar y Briella los observaron con el ceño fruncido y los puños apretados, furiosos al verlos irse juntos.
C6- QUIERO UN HIJO.En la habitación, Odette sentía el peso de su decisión, pero sabía que no podía retroceder si quería recuperar su manada.—Siéntate —le indicó.Zayden obedeció, aunque su mirada la recorrió sin disimulo. Observaba cada detalle, cada gesto. Le gustaba lo que veía, pero la curiosidad lo invadía: ¿cómo era posible que Ragnar la hubiera cambiado por Briella? Para él, aquella mujer no tenía nada de especial.Odette desapareció en el baño y, cuando regresó, llevaba puesta solo una bata que se ceñía a su figura. Sus piernas quedaron al descubierto, y el apretó los puños, esforzándose por mantener el control.—Gracias por la chaqueta —dijo ella, extendiéndosela.«Hermano... esta mujer es sexy como el infierno», gruñó Vin en su mente. «Mira esas piernas. Nos haría olvidar que no hemos tenido una mujer en mucho tiempo».«Cállate», gruñó Zayden en respuesta mental.Él asintió con un leve movimiento, pero no dejó de mirarla. Odette sintió su escrutinio como una caricia ardient
C7 - SOLO DOS DÍASZayden se apartó de ella con calma.—Eres rápida para tomar decisiones —comentó.Odette soltó el aire que, sin darse cuenta, había estado conteniendo. Se sintió aliviada, aunque la presencia del alfa seguía revolviendo su interior.—Entonces, ya que estamos de acuerdo —continuó él—, firmaremos un contrato.—¿Un contrato?—¿Pensaste que un trato tan importante sería solo de palabra?Ella abrió la boca para responder, pero la cerró sin encontrar qué decir.No había esperado eso. Él no dijo nada más, tomó su chaqueta y sin querer aspiró el aroma de Odette en la prenda, pero al darse cuenta de lo que hacía, se recompuso rápidamente. Caminó hacia la puerta y justo antes de salir, se detuvo.—Me iré en dos días. Para entonces, ten tus maletas listas —su voz era firme, sin dejar espacio para discusiones—. El contrato se firmará en mi manada.Odette intento decir algo, pero él ya se había ido. Se quedó mirándolo desaparecer, perpleja por la velocidad con la que todo había s
C8 - EL CORAZÓN INTACTO.La noche siguiente, el segundo baile del festival se celebraba con aún más esplendor. Odette hizo su entrada con una presencia deslumbrante, más radiante que la noche anterior. Su vestido acentuaba cada movimiento, y su sonrisa, ahora más segura y encantadora, atrajo la atención de todos.Especialmente la de los hombres.Ahora que el rumor de que era libre, se había extendido, los lobos solteros la miraban con interés. No pasó mucho tiempo antes de que el alfa de una manada cercana se acercara con una copa en la mano y una sonrisa confiada.—Odette, estás hermosa esta noche.—Muchas gracias, Alfa Xander.El lobo de cabello castaño se acercó más y le tendió una copa.—Deberías considerar visitar nuestra manada. Un cambio de aire te haría bien —dijo, inclinándose ligeramente hacia ella.Odette sonrió con cortesía, pero en ese preciso momento, sintió la intensidad de una mirada. Giró el rostro y se encontró con Zayden, el estaba de pie, observándola con una expre
C9- NO PUEDO TENER SENTIMIENTOS POR ELLA.Más tarde esa noche, Odette encontró a Seamus en los límites del bosque. —¿Estás dispuesto a estar de mi lado? —le preguntó, sin rodeos.Seamus no respondió de inmediato. Su mirada se perdió un instante en el suelo, como si buscara algo en la tierra húmeda bajo sus pies. Luego levantó la cabeza y asintió, despacio pero con decisión.—Tienes toda mi lealtad, Odette —dijo con voz grave —. Y no soy el único. Hay más hombres que no están de acuerdo con cómo Ragnar lleva la manada. Estamos dispuestos a apoyarte.Odette no dejó que su rostro reflejara más de lo necesario, pero una chispa de satisfacción cruzó por sus ojos. Había sospechado que no estaba sola, pero escucharlo de boca de Seamus lo hacía tangible, real. Una sonrisa breve, casi imperceptible, se dibujó en sus labios.—Entonces mantente atento —le advirtió —. Cuando llegue el momento, te avisaré. Planeo recuperar la manada de mi padre.Seamus asintió de nuevo, esta vez con una inclinaci
C10-NECESITO PROBARTE.Zayden arrugó la nariz ante el hedor que Briella le causaba. Su lobo gruñó con desprecio en su mente.«Zorra.»La palabra resonó con un tono gélido y repulsivo.Briella, sin embargo, no se inmutó.Se deslizó un paso hacia él, con una sonrisa insinuante y una mirada que recorrió su torso desnudo. Trazó con los ojos cada línea de los tatuajes sobre su piel, la forma firme de sus músculos.Ragnar era fuerte, sí, pero Zayden... Zayden era otra cosa. Era más letal. Más dominante. Más... tentador.—Solo quiero que te sientas bien —dijo en un susurro meloso, cargado de intenciones—. ¿Qué puedo hacer por ti?Zayden apenas la miró.Su expresión era de puro desdén. Su lobo quería alejarse, al igual que él, pero se quedó inmóvil, dejándola desnudarlo con la mirada. Le acababa de quedar más que claro que Briella era una put4 descarada.—¿Ragnar te envió a mi cama? —preguntó cortante.Ella parpadeó, sorprendida, y el color en su rostro vaciló por un segundo.—No… no es así…
C11- NO SOY COMO TU EX.Zayden no le dio oportunidad de retroceder. En un solo movimiento la atrajo contra su cuerpo, sujeta, atrapada, su boca reclamando la de ella con una intensidad que hizo que el mundo se difuminara. Su lobo interior rugió, satisfecho. Y Odette se quedó inmóvil un segundo antes de ceder, su cuerpo respondiendo con una necesidad que ni siquiera sabía que podía sentir.El beso se volvió más profundo, más hambriento. Zayden la giró con facilidad, presionándola contra la pared, acunando su rostro entre sus manos grandes y firmes. Su pulgar acarició su mejilla, y su otra mano descendió por su espalda, atrayéndola más, asegurándose de que no quedara ni un centímetro de distancia entre ellos. Odette sintió el calor recorrerla como un incendio, cada fibra de su ser gritando que esto era correcto, que lo quería.Pero de repente el nombre de Ragnar cruzó su mente, y con él llegaron los recuerdos. La traición. El dolor. La sensación de haber perdido algo que nunca podr
C12- ¿QUÉ ERES?El carruaje tembló de nuevo, y Zayden apretó los puños, sintiendo cómo la bestia dentro de él se agitaba, ansiosa por salir. Sabía lo que estaba en juego. Sabía que si perdía el control, Odette vería lo que realmente era. Lo que él siempre había intentado ocultar.—Quédate aquí —gruñó—. No salgas. No mires.Odette quiso protestar, pero algo en su mirada la detuvo. Era feroz, pero detrás de esa dureza había un dolor profundo, una lucha que no entendía. Antes de que pudiera decir nada, Zayden salió del carruaje y cerró la puerta de golpe.Desde dentro, escuchó los gruñidos, los gritos y el sonido de cuerpos chocando contra el suelo. Quiso asomarse, pero algo en su interior le decía que no debía hacerlo. Que había algo más allá de los lobos. Algo más peligroso.De repente el carruaje se sacudió con violencia, arrojando a Odette contra el respaldo del asiento. El pánico la atenazó, pero también una curiosidad imprudente la impulsó a mirar por la ventana.Lobos salvajes, oj
C13- DECLARACIÓN DE GUERRA.La manada Luna Roja bullía con su rutina diaria. Algunos lobos trabajaban en las forjas, otros se movían por el patio, llevando provisiones o discutiendo asuntos del consejo. En la zona de entrenamiento, los guerreros practicaban con ferocidad, mientras los más jóvenes observaban con admiración.De repente, un centinela apareció corriendo desde la entrada del territorio, su respiración agitada delatando la urgencia del mensaje.—¡El Alfa está de regreso! —anunció.Las palabras recorrieron el lugar como fuego en pólvora. Una loba de cabello rojizo se giró de inmediato, con los ojos iluminados por la emoción.—Zayden… —susurró.Sin dudarlo, alzó su vestido y corrió hacia la entrada del castillo. Su corazón latía con fuerza, estaba ansiosa por verlo. Pero cuando llegó, no era la única esperando.Willow, la prima de Zayden, también ya estaba allí. Vestía sus habituales pantalones oscuros y una camisa de lino, remangada hasta los codos, con un chaleco ceñido a s