Audra tiene 17 años, sus padres murieron en un accidente cuando tenía 13, la única "familia" que le quedaba es su abuela materna. A la señora le disgustó que su hija se casara con alguien de orígenes humildes, así que la chica se fue con su esposo a Estados Unidos lejos de ella, nunca le ha interesado conocer al fruto de lo que ella consideró una desgracia. Alexander tiene 29 años, es un Navy SEAL con una carrera brillante en la armada de los Estados Unidos, sus padres tienen un matrimonio de 30 años, cuatro hijos varones de los cuales él es el mayor. Estuvo con muchas mujeres, pero solo se llegó a comprometer con una, qué terminó traicionándolo. En los últimos años no ha tenido interés en estar con nadie, se enfocó en su trabajo y en liderar con éxito su unidad.
Leer más—Llamé a mi madre antes de entrar al restaurante y sí, están durmiendo, si quieres nos iremos a quedar con ellos allá o los traemos, como quieras, pero antes...La besó con urgencia, la apretaba a su cuerpo agarrándola por las caderas de nuevo.—Necesito hacerte el amor—.Los ojos de ella se oscurecieron y eso le aceleró el pulso al extremo, Alexander abrió su blusa y bajó el cierre de su falda, dejando ver que llevaba una preciosa lencería debajo, rompió la fina tela de su ropa interior, la acostó en el sofá y reclamó su cuerpo.—Tengo... que decirte... algo más— Audra no podía esperar, desde que lo vio deseaba decírselo.Él le quitó el sujetador, saboreaba la suave piel rosácea de sus sen0s, levantó la cabeza y pegó su frente con la de Audra sin dejar de mecer su cuerpo contra el de ella.—Tienes... Toda mi atención— Sus movimientos eran cada vez más salvajes.No pudo resistirse a sus labios y la besó. Cuando ella tuvo la oportunidad, lo soltó de golpe.—Estoy embarazada—.Él la mir
La miraba no muy convencido, porque quería que ella siguiera desarrollándose, él la había subestimado cuando en una ocasión le pidió que dejara su trabajo, lo hizo porque quería cuidarla, ella accedió por el acoso que recibía en ese momento, eso no impidió que buscara alternativas para seguir estudiando y luego retomó el trabajo a la par que cuidaba de su familia. Le parecía egoísta querer que ella disminuyera la intensidad en el trabajo para que pasen más tiempo juntos. Ella nuevamente le demostraba que lo más importante en su vida eran ellos y realmente, él sentía lo mismo, sólo que, deseaba que ella tuviera todas las opciones posibles.—No estoy dejando mi trabajo de lado, me encanta lo que hago. Sin embargo, eso no quita que siento un vacío desde que perdí a mis padres y me sumergí en un mundo de adultos, mi familia llena eso por completo, me esforcé tanto para llegar a donde estoy con ese propósito en mente. Sofi se retira mucho antes, ella tiene la oportunidad de compartir con M
Ella estaba muy a gusto en su matrimonio, se sentía muy afortunada de tenerlo en su vida, estuvo a punto de dejar que Jose arruinara todo, se arrepentía de conocerlo y de haberle creído todas sus mentiras, con su esposo nunca habría sufrido. Jose después de enterarse de que salía con Miguel, fue a buscarla a su casa, la amenazó con unos videos que él había grabado sin su consentimiento, ese día lo tenía íntegro en su cabeza:—No tienes derecho de venir a buscarme y mucho menos pedirme cuentas, tú me mentiste todo este tiempo, me dijiste que no tenías nada que ver con tu esposa, te creí como una idiot4—.—Cuando me casé con ella, no tenía ni de qué vivir, todo lo que tengo es gracias al dinero de su familia, claro que no la dejaría, me quedaría sin mi gallina de los huevos de oro, todos esos lugares lujosos a los que te llevé, fue a costa del poder que ahora poseo, nunca te quejaste, Sofia, al contrario, disfrutabas de lo que yo te proporcionaba—.—¿No logras entender? A mí esas cosas
—Hace lo posible por cuidarte, mejor dicho, se desvive por hacerlo— «Él era tan sobreprotector como Alexander» pensó Audra. —¿Y Matthew?—.—Hace un rato hablé con mi suegra y se quedará con tu ahijado hasta más tarde—.Sofía y Miguel se habían casado y tenían un niño de tres años y esperaban el segundo.—Cambiando de tema—.Sofia hace una señal hacía la puerta, por donde acababa de salir Paulo.—¿Sabes que el licenciado tiene un interés especial en ti verdad?—.Audra recibió eso con total asombro.—Realmente, no me he percatado de eso—.—Ay, amiga, es que los hombres siempre te miran embobados, uno más o uno menos ¿Qué cuenta te vas a dar? Y con lo enamorada que estás de tu marido—.—Cómo tú de Miguel, boba—.—ja,ja,ja, Púes sí, ese hombre me tiene fascinada, sin embargo, el asunto no es ese ¿Qué harás al respecto ahora que lo sabes?—.En él trabajo Audra era muy hermética con su vida privada, hablaba con Sofia, con los demás era totalmente reservada, se limitaba a tener un buen ambie
—¿Soy muy exigente?— Su sonrisa se volvió más amplía.—Estás hecha a mi medida, tu interior es mi casa, nena, por mí no saliera nunca de tí, ¿No estás molesta? ¿No te parece que exageré un poco?— Él entendía si se ofendía por decir esas cosas.—Amo la sinceridad con la que siempre me has hablado, sea bueno o malo, me das la oportunidad de no ser indiferente a la verdad, yo misma me lavé las manos sobre ese tema—.Él estaba concentrado mirando sus labios.—Mmm—.—Me gustó que eligieras esa forma para resolverlo, entre todas las opciones que tenías—.Él la miró a los ojos y agarró su cara entre las manos.—Se puede dar por bien servido, porque si los hubiera perdido a ti y a mi hijo, si les hubiese quedado la más mínima secuela de ese tormento que les hizo pasar, no le tendría ningún tipo de piedad... Pude irme contigo cuando pese a todos los esfuerzos que hicimos, tu corazón se detuvo, ahora me reprocho porque no pensé en nuestro hijo—.—No digas eso, porque estoy totalmente segura que
Sofia llegó temprano a visitar a Audra, Entre las dos hicieron el desayuno y luego se sentaron en el patio, Los perritos jugaban con una pelota, Alan y el bebé aún dormían, Alexander se fue de viaje antes del amanecer, resolvería algunas cosas de las que no abundó mucho.—¿Cuándo van a ir a presentar a mi sobrino a la iglesia?—.—De eso me estaba hablando Eleonor en esta misma semana, me dijo que ella lo resolvía, Me gustaría que Lucas y tú sean los padrinos—.—¿De verdad?— Audra confirmó con una sonrisa y sujetó por un momento la mano de su amiga, era consciente de que no solamente Alexander se había llevado un gran susto con su secuestro y su recuperación. —Me encantará serlo— Dijo Sofia a media voz, totalmente emocionada. —Alan no ha sido presentado tampoco, Le pedí a Diego que nos dejará hacerlo el mismo día—.—¿Y qué te dijo?—.—Que sí, va a asistir, dejó a opción mía elegir los padrinos, serán Alexander y Elissa—. —¿Por qué no tú? Digo, te pregunto por mera curiosidad—.—Eliss
—Sí, capitán—.Dejó a Alexander en la sala de interrogatorio y fue a concretar lo que le pidió.Dentro del edificio, los presos permanecen aislados las veinticuatro horas del día. Tan solo disponen de hora y media, tiempo que aprovechan para hacer ejercicio en una celda de espacio reducido mientras los guardias registran la habitación del reo. A lo largo de la jornada son vigilados continuamente y con frecuencia no se les permite acostarse o sentarse en sus camas estrechas hasta que se les concede el permiso. En cuanto a la comida, comen 3 veces al día desde su propia celda.«Ethan no tendría que cuidar su espalda de otros presos porque las celdas eran solitarias, era una vida de confinamiento, pero un tanto amable para lo que le había hecho a la esposa de un militar de alto rango», pensó Lucas.Los guardias trajeron a Ethan a la sala de interrogatorios.—Quítenle las esposas y déjennos solos—.Los guardias se miraron uno al otro antes de asentir, Ethan no podía permanecer mucho tiemp
Ella dedujo a que se refería, él no dejaría las cosas así.—No voy a intervenir «Él quería hacerle daño a nuestro bebé, ordenó que le dispar4r4n a Leonardo y asustó a Eleonor y a Alan de la peor manera posible, pero con Alexander iba a tener más que suficiente». Se va hacer lo que tú consideres.—¿Segura?—.Audra sabía las implicaciones, su marido era una persona de temer para aquellos que hacían cosas que ella ni se podía imaginar, que se metieran con su familia, él no lo iba a tolerar, lo más seguro es que si ella pedía piedad, Alexander buscara la forma de hacerlo pagar sin que ella se entere o si hacía lo contrario, se empeñará en hacerlo sufrir a gran escala, cada día de su vida, a fin de cuentas, ella estaba bien y su bebé también, eso era lo que valía la pena para ella, aunque le contara las cosas que en realidad pasaron, trataba de no parecer demasiado inquieta por todo lo que vivió y demostrar el miedo que sintió.—A mí lo único que me importa es que tenemos la oportunidad de
—¿Qué pasa? Nuestra niña va a estar bien— Angel le habla a su esposa, se veía algo atormentada.—Estuvimos a punto de perderlos a los dos, mi hijo parece fuerte, no iba a soportar vivir sin ella—.—Lo sé, amor, nosotros tampoco hubiésemos podido volver a la normalidad sin esa criaturita en nuestras vidas— Abrazó a su esposa y ambos miraron a su nieto que ella tenía en brazos.—Deseo con todo mi corazón precisamente eso, que finalmente podamos llevarla a casa, que vuelva todo a como estaba antes—.—Deseo exactamente lo mismo—.*—Amor...Alexander ha estado pendiente al más mínimo movimiento de su esposa, ella no era capaz de permanecer mucho tiempo despierta, cualquier cosa le significaba hacer un gran esfuerzo. —Nena, no hables—.—¿Qué tiempo tengo aquí?—.—Faltaría poco para dos semanas—.—Parece que... no has dormido en días— Él no sabía qué responderle. —¿Has estado comiendo bien?—.—Sí, he comido— «En la condición que ella estaba, se preocupaba por mí» —Mi princesa, no te esfuer