148.

El misil se acercaba a toda velocidad. No nos dio mucho tiempo de reacción. Lo único que supe en ese instante fue que Nicolás saltó sobre mí, me lanzó al suelo para protegerme. El misil golpeó una de las paredes, y la explosión sacudió la pequeña estancia abandonada. Mis oídos quedaron zumbando. Pude sentir el olor de la madera carbonizada y el fuego que se esparcía en todas direcciones.

— ¿Qué está pasando? — pregunté, conmocionada.

Nicolás se puso de pie, me tomó por los hombros y me levantó.

— Corre a la camioneta. ¡Ahora! — me dijo.

Yo levanté mi mirada hacia el frente, y entonces pude ver lo que había sucedido. La explosión había desprendido gran parte de la pared, que había cedido por completo. Kevin estaba bajo los escombros; pude ver parte de su pantalón.

— ¡No! — grité, y el grito se unió al de Elisa.

Kevin y la anciana Eva estaban en la misma parte. La pared los había aplastado a los dos. Y aunque no parecía ser lo suficientemente grande como para herirlos de gravedad, er
Continue lendo no Buenovela
Digitalize o código para baixar o App

Capítulos relacionados

Último capítulo

Digitalize o código para ler no App