96

El potente sonido del cuerno llenó el Valle, perturbando el profundo silencio de la nieve. Los caballos pifiaron y patearon impacientes, soltando nubecillas de vapor en el helado aire matinal. Las puertas del castillo no tardaron en abrirse de par en par, dando paso a un grupo de mujeres envueltas en pieles de pies a cabeza, sus sonrisas entusiasmadas asomando bajo sus ojos brillantes.

Risa las encabezaba, deslumbrante y hermosa en su pesado manto blanco, bajo el que vestía varias capas de abrigo, ropas de montar y botas altas. Y en sus brazos, oculto en su apretado atado de pieles, cargaba a Malec, que enmudeció al salir al aire libre por primera vez en su vida.

—¿Vendrás conmigo, hijo? —le pregunté.

—¡Da, da, da! —exclamó, y las pieles que lo envolvían ondularon, haciendo reír a mi pequeña, que se adelantó con él.

Montado en mi semental, me

Sigue leyendo en Buenovela
Escanea el código para descargar la APP

Capítulos relacionados

Último capítulo

Escanea el código para leer en la APP