VI Algo especial
Con los fríos ojos de Nov se encontró Eris al despertarse en medio de la noche. Él habló y su aliento se sintió igual de gélido que el aire de las montañas de las que la sacó.

—Vístete, el rey solicita tu presencia.

Eris se puso un vestido, el primero que encontró. Quiso peinarse el cabello, pero no tenía sentido. Y que Nov fuera por ella y no alguna sierva lo tenía menos aún.

El hombre la esperaba en el pasillo. En cuanto la vio, la empujó contra el muro y comenzó a tocarla por todas partes. Eris gritó, creyéndose presa de un vil ataque hasta que Nov encontró la daga que él mismo le había dado y que ella llevaba oculta entre las ropas. Se la guardó en el cinto y emprendió la marcha.

—No seas estúpida —dijo antes de doblar unos pasos más adelante—. Sólo los tontos pelean batallas que ya están perdidas.

Eris siguió andando tras él, segura de que no era ninguna tonta. Los tontos eran los que se rendían sin intentarlo. Si no lo intentaban, no podrían ganar.

Una melodía empezó a oí
Sigue leyendo en Buenovela
Escanea el código para descargar la APP

Capítulos relacionados

Último capítulo

Escanea el código para leer en la APP