123. Resentimiento

Altagracia se agarra del escritorio, creyendo que observa sólo un espejismo, algo que está imaginando, algo producto de la culpa que nunca la ha dejado.

Incluso cierra los ojos, intentando convencerse de que una vez los vuelva abrir nada de esto será real. Absolutamente nada.

Una pequeña risa suave se escucha en el salón.

—No tengas miedo de mí. Vine en paz. ¿Sabes?

Altagracia abre los ojos, está vez horrorizada. Está pálida en su sitio, y no puede hablar cuando vuelve a ver a su hermana.

Esto debe ser un espejismo. Debió haberse vuelto loca.

Deja de verla para dirigirse hacia la puerta del salón, ignorando los papeles que dejó caer. Con el pomo en la puerta, Altagracia grita cuando deja de tocar la puerta porque Aracely, o quienquiera que sea está mujer, la cierra de vuelta.

—¿Cómo se te ocurre dejarme con la palabra en la boca?

—Tú estás muerta —se repite Altagracia, de espaldas. No es capaz de verla porque volverá a atormentarse.

—No. No lo estoy —Altagracia decide m
Sigue leyendo en Buenovela
Escanea el código para descargar la APP

Capítulos relacionados

Último capítulo

Escanea el código para leer en la APP