137. Un corazón vulnerable

Hay algo que se escucha lejano, como si fuese sonido proviniese de una cueva, creando un eco vacilante. La remueve en su oscuridad profunda. Altagracia abre los ojos por inercia, temiendo, una vez más, que su mayor miedo se haga realidad: haberlo soñado todo.

Pero la luz que la acaricia desde arriba es la misma del sueño. El olor a cloro entra a sus fosas nasales, y aunque no le gusta el olor, la calma. El dolor en su mejilla ya es tolerable, pero no lo suficientemente como para no sentirlo. Visualiza el alrededor, recordando ya lo que sucedió…¿Ayer? ¿Cuánto tiempo durmió? Tiene el vestido rasgado de novia, y sus ojos se van de un lado al otro.

Cuando cree que está sola, sucede un vuelco a su corazón.

Gerardo está tomando su mano, sentado a su lado.

Altagracia relaja los hombros, y todo el miedo se esfuma, la desesperanza se desvanece y por primera vez en días puede respirar tranquilamente y sin vivir en constante alarma y miedo. Altagracia parpadea, con las comisuras de sus labios al
Sigue leyendo en Buenovela
Escanea el código para descargar la APP

Capítulos relacionados

Último capítulo

Escanea el código para leer en la APP