Estimadas lectoras y lectores Al parecer ha regresado Sofia a seguir difamando a su hermana y no solo eso, es amiga de la prometida de Demian.
Eva iba camino a casa de sus padres, trataba de controlarse, trataba de relajarse, en definitiva, Alejandro Mendoza la había llevado al límite, ¿Cómo demonios se atrevía a hacerle lo que le estaba haciendo?Ella pensaba, y pensaba, en qué fue lo que había hecho para que este hombre se tomara tantas atribuciones que no le correspondían.Sus manos aún temblaban, jamás se hubiera imaginado vivir algo así, trataba de encontrar la mejor manera de continuar ahí, pero por más vueltas que le diera, ella no encontraba algún camino viable que no afectara a su amiga Sara.- Señorita, hemos llegado a su destino… - Se escuchó la suave voz de una mujer algo mayor.- ¡Oh, perdón! Estoy un poco distraída… - Respondió Eva algo apenada.- No se preocupe, ya me había percatado de ello. Sea lo que sea que usted esté pasando, debe saber que, siempre hay una solución, solo debe tratar de mantener la cabeza fría. – Dijo la conductora del taxi de aplicación.Eva la miró y sonrió. Era la primera vez que alguie
Eva estaba a punto de confirmar el taxi, cuando la voz de Sergio la hizo voltear.- ¿A dónde vas, corazón? – dijo el hombre acercándose a ella de manera sigilosa.- Voy a mi nuevo hogar… Necesito aprovechar que hoy salí temprano y quiero instalarme.- Bien… Te llevo… - dijo el hombre, comenzando a tomar su maleta.- ¡No! Ya no quiero más malentendidos. ¿Acaso no acabas de ver cómo mi madre quiere emparejarnos? – dijo Eva molesta.- Yo no le veo el problema o ¿Acaso tú sí?- ¡Claro! No he hecho ni un mes aquí y ya me quieren buscar pareja.- Discúlpala hermosa, pero seguramente cree que tú y yo, haríamos una pareja exquisita…- ¡No comiences tú también! Solo somos amigos… - dijo Eva sin darse cuentas de sus palabras.- ¿Amigos? – respondió Sergio un tanto intrigado.- Sí, ¿Recuerdas que sellamos nuestro pacto de amistad con un café y un croissant? – le recordó Eva.- ¡Oh! ¡Ya me acordé! Pues sí, si somos amigos… Pero tu mamá cree que podemos ser otra cosa.- ¡Lo sé! Y no quiero que terg
Luego de que Eva aceptara irse con Sergio, la sorpresa no pasó desapercibida para los jóvenes caballeros que llegaron a la casa.En este caso, Alejandro resulto ser el más afectado, aunque Demian no esperaba este giro en las cosas, él esperaba que, con el regreso de Eva, las cosas por fin mejoraran, él esperaba tener a su hermana cerca, esperaba que todo volviese a la normalidad, 6 años debían haber sido suficientes para borrar aquel fatídico momento.Pero, pareciera que todo apuntaba a que, esos 6 años, lo único que habían hecho era alejar a Eva de la familia. Tal vez tanto tiempo fuera, hizo que Eva fuese más independiente, tanto que, ahora, ella no los extrañaba, pensaba el hombre.Por otro lado, Alejandro, tuvo que soportar uno que otro comentario al aire por parte de Martina, ya que ella misma había visto que él tenía pareja. Luego, preguntando con algunas amistades, sus conclusiones habían sido ciertas. El hombre jugaba con su hija, ya que él tenía pareja, una pareja de al meno
- ¡Mamita hermosa! ¡Mamita! ¡No me dejes! – Sollozaba entre sueños la pequeña Eva.La pequeña niña estaba teniendo una pesadilla, desde que tenía uso de razón, Eva podía ver a su madre entre sueños, despertar a la niñera entre sollozos y lágrimas, era algo habitual en esa enorme y solitaria mansión.- ¡Maldita niña! ¡Cállate! ¡Déjame dormir!La madre de Eva había muerto de cáncer en la matriz, cuando la niña tenía tan solo dos años, la pequeña no contaba con recuerdos de su madre, a sus tiernos 6 años, solo tenía una foto de aquella bella mujer, la única pertenencia que le quedaba era esa vieja foto, aquella, era el único rastro de que su madre existió, eso y la propia Eva.El padre de Eva, Antonio Díaz, aquel hombre con el que la madre de la niña se había casado años atrás, jamás le había importado la existencia de su mujer. El matrimonio con Marina Carrasco había sido producto de una mala decisión, una noche de copas entre jóvenes que había salido mal.Aquello llevó a un matrimonio
Luego de 6 años, Eva descendía del taxi del Aeropuerto Internacional en México, su corazón latía desenfrenado, sus manos sudaban y temblaban.Su viaje fue repentino y no se lo contó a nadie.Sabía que regresar a México no era fácil, pero su mejor amiga, Sara Benítez, la necesitaba, más bajo las terribles circunstancias que habían hecho que esta, le llamase.Sara había sido su lugar seguro mientras estudiaron juntas la universidad, si había alguien que conocía a la perfección a Eva, esa era ella.Esta vez Eva decidió regresar a México porque Sara estaba enferma.Cuando entró en la sala del hospital, Sara estaba acostada en la cama, mucho más delgada que la última vez que se vieron. Al escuchar los pasos, Sara abrió los ojos. - Eva, por fin has vuelto, ¡Te he extrañado mucho! – Dijo Sara con lágrimas en los ojos.- ¿Qué está pasando? ¿Cuál es el diagnóstico del médico? - Eva se sintió muy desconsolada al ver el rostro demacrado de Sara.- El diagnóstico inicial del médico fue leucemia,
Sin esperarlo, sin imaginarlo, Eva estaba a punto de subir al auto, pero Demian bajó e inmediatamente la abrazó. Eva trataba de ocultar el alboroto que llevaba por dentro, si antes de tomar el avión se engañaba con la idea de que el tiempo y la distancia habían logrado borrar los sentimientos hacia Demian.Ahora, estaba completamente convencida de que eso era una verdadera estupidez, ella no lo había podido olvidar. Ella simplemente no había podido enterrar los sentimientos hacia aquel hombre tan atractivo como solo la naturaleza lo había podido crear.- ¿Cómo estás, abeja? ¿Cómo te fue en el viaje? ¿Por qué no me avisaste que venías a México? – Demian comenzó a atiborrarla con preguntas mientras no soltaba el abrazo.- No quería causarte molestias… Debes tener mucho trabajo y, pues, no es bueno que dejes la oficina, así como así… - Dijo la chica basándose en la única idea que se le venía a la mente.- ¡Anda! Te esperan en casa, mamá y papá, han preparado una deliciosa cena como bienv
Eva fingía dormir, mientras lo hacía, su mente se perdía en los dolorosos recuerdos del pasado. Su mente viajaba al día donde todo se fue por la borda, ese maldito día en donde su relativamente tranquila vida cambio para siempre.Aquellos recuerdos le llegaban uno por uno, como ecos del pasado, ecos del día en que todo comenzó bien, pero acabo terriblemente mal.--- Eva Díaz, 6 años atrás ---La mañana estaba soleada, Eva recién se levantaba, eran las 6:00 am y ya el sol se colaba por las cortinas como si de un ladrón se tratase. Eva entró al baño, tomó un baño caliente, era sábado, en teoría no había escuela, pero hoy debía ir a prácticas en el laboratorio de ciencias.Hoy en específico, hoy, si quería salir huyendo, no tenía ánimos de quedarse en casa, la razón era extraña, pero válida, su media hermana, Sofía Díaz, había llegado a casa de los Monroy y venía a “visitar a Eva”.A Sofía, al igual que a su madre, no le agradaba la existencia de Eva, a pesar de que la chica formaba part
Sofía soltó un gritito e inmediatamente se llevó las manos a la boca, tratando de cubrirla para no ser escuchada por el personal de servicio. Al hacer aquello, dejo caer el libro al suelo, del cual salió una fotografía de Eva y Demian juntos.En aquella foto tanto Eva como Demian llevaban ropa de playa, el pecho de aquel hombre estaba descubierto, la abrazaba de manera tan íntima, Sofía dejo volar su imaginación.Una oleada de celos, coraje, ira y frustración, la invadieron, Eva estaba enamorada de Demian al igual que ella, su hermana le llevaba ventaja, bastaba con ver aquella foto.Pero una idea cruzo por su mente, algo era cierto de todo lo escrito ahí, entre ellos dos no podía haber nada, técnicamente eran…- ¡HERMANOS! - Grito la chica al continuar leyendo como era que la fantasía que vivía Eva no era tan fantasiosa como ella describía.Sofía se sentía evidentemente molesta, molesta, era poco, furiosa, era el término correcto. Ella ya tenía todo un plan de vida a lado de Demian,