—No, eso no puede ser cierto —dice Clara. —Pues lo es, solo que tú no lo ves —le responde Fátima. —Espero que sepas esconderte bien, porque cuando salga de esto te mataré. — Él amenaza a Fátima, pero ella solo le escupe en el rostro. —Pues no creo que salgas vivo de esta. —Veo que Fátima pone una sonrisa de satisfacción. —Debí de matarte cuando pude —escuchamos como amenaza. —Exactamente, debiste de habernos matado, Mateo, o debería de decir, hermano —dice Burak y vemos cómo Mateo se queda sorprendido. —¿De dónde sacas esa enorme mentira? Tú no eres mi hermano. —Hasta en estos momentos él sigue mintiendo. —Claro que es tu hermano, por esa razón tú siempre lo trataste mal —le dice Fátima. —No, él nunca será mi hermano, él solo es un bastardo. —Vemos cómo aprieta la quijada. Los ignora y voltea a verme. —Sabes, me da mucha alegría que tu padre nunca fue feliz; como era tan fácil de controlar, que hasta hice que causara una guerra y solo por una mujer. Qué bueno que esté muerto.
—¿A dónde llevan a mi hija? —Veo que intenta aparentar que le importa su hija.—No te preocupes, la cuidaremos bien —le digo mostrándole una sonrisa macabra. Veo que voltea a ver a Calem.—Pero sabes, Calem, me encantó verte cómo llorabas mientras violaba a tu tía. —Observo a Calem y veo cómo aprieta la quijada—. Me encantó hacer la mía, como gritaba mientras me rogaba que no lo hiciera.Calem se acerca muy enojado, pero noto que Mateo tiene algo en la mano. Así que rápidamente detengo a Calem.—No lo hagas, es una trampa, él te quiere hacer daño. —Él me mira y después voltea a verlo a él. Observa su mano y mira cómo la mueve.—Sabes, Larissa, me encanta saber que, si muero, tu padre estará conmigo. —Él, ¿cómo sabe eso de mi padre?—¿Cómo sabes eso? —Lo miro detenidamente.—Porque si las cosas salían mal, la señora Martha intentaría matarlo por traidor. —Veo que ya tenían todo planeado.—¿Escuchaste eso, Dante? —Lo gritó en voz alta. Veo cómo Mateo y la señora Matha me miran atentamen
P.O.V DanteHan pasado varios días desde que mi madre intentó matarme. Y ahora sé que ella está muerta. Y mi padre y mi hermano están lejos de aquí. No regresarán a España. Pero saben que, si regresan, puedo ser capaz de matarlos.Escucho el bip… bip… bip… de la máquina que está a un lado de mí. Pero no me importa; daría la vida por mi hija. Sé que perdí un pulmón. Pero fue por una buena causa. Quiero que algún día mi hija me perdone por completo. Sé que ahora solo tengo una pequeña parte de su perdón, pero sé que todo lo que hice ni con toda mi vida lo pagaré. Veo que la puerta se abre. Entra Anabela.—Veo que no mentías esta vez —agrego. Intento responderle, pero no puedo hacerlo muy bien; solo puedo decir pequeñas frases. —No te esfuerces. Solo vengo a decirte que nunca te perdonaré por haberme hecho la vida imposible. Por destruirme. Ni por haber comprometido a mi hija sin siquiera conocerla, pero si no fuera por mi hija, te mataría en este momento. Pero siempre te tendré bien vig
P.O.V Larissa (Momentos antes de enterarme que estaba comprometida con un extraño) —¿Qué hay arriba? —le pregunté a mis hermanos porque por mi cumpleaños me han traído a un club nocturno. —Arriba es donde el pecado y la lujuria se unen —responde Dimitry. —Cállate, Dimitry. Verás, hermanita, si ves que cada escalera está iluminada con un color. La del lado derecho está iluminada de rosa para las mujeres; que quieran hombres dispuestos a darles placer y la de la izquierda está iluminada de azul para los hombres, donde encontrarán mujeres encantados de complacerlos —me explica Garald. —¿Pero no pasa nada si una mujer sube al lado azul? —le pregunté y los dos me miran sorprendidos—. Hey, no soy lo que piensan; a mí me gustan los hombres. —Bueno, como sea, hermanita, no pasa nada; aquí respetan las preferencias de cada persona —me dice mi hermano Garald. Seguimos caminando hasta llegar al bar. Veo que el barman se acerca a mis hermanos; no escucho lo que le dicen, pero después
P.O.V Calem Después de años de estar con mi novia estoy listo para contarle todo a mi abuelo ya es momento de que sepa de mi amada. Así que lo busco por toda la casa hasta que lo encuentro en su despacho sentado mirando algunos documentos. Y sin esperar mucho hablo antes de que sea interrumpido. —Hola abuelo —lo saludo. —Hola hijo —me responde. —Abuelo quiero decirte algo —digo. —Claro dime. Camino por la habitacion nervioso sintiendo como mis manos sudan. —Abuelo, quiero que conozcas a mi novia Clara y que me ayudes a pedir su mano —le cuento muy contento. —¡Qué! —Veo asombro en la cara de mi abuelo. —¿Tiene algo de malo, abuelo? —indagó. —Pues creo que ya es momento de lo que sepas —me dice y eso me confunde. —¿Qué pasa, abuelo? —le pregunté. —Tú no puedes casarte con esa mujer porque tú estás comprometido con otra mujer —me explica mi abuelo y siento como si me cayera un balde de agua fría. —¡QUÉ! Pero, ¿cómo —le digo, sorprendido? —Tú estás compr
P.O.V Calem Después de una noche muy larga. Me desperté con un ligero dolor de cabeza. Todo ese día me la pasé pensando en qué podría hacer con respecto a lo de que estoy comprometido con una mujer que no conozco. Pero también estuve pensando en esa mujer tan testaruda y desobediente que conocí. Me alegra que mi Clara no sea así. No podría convivir con ella si fuera así. Me alegra no tener que lidiar con una mujer así, porque no sé qué haría. Pero después de todo un día de pensar en muchas cosas, hoy estoy dispuesto a hablar con mi abuelo e intentar arreglar eso. Busco a mi abuelo y veo que se está preparando para salir. Pero él no me había dicho que saldría. —¿Vas a salir, abuelo? —le preguntó. —Vamos a salir, tú tienes que ir conmigo, vamos a ir por tu prometida. —Eso hace que me moleste. —¡Yo no iré, abuelo! —protestó molesto. —Ya te he dicho que no me levantes la voz. Mira, si no quieres ir, no vayas, pero tú te vas a casar con ella —me regaña y veo cómo se march
P.O.V Anabela. Después de que este hombre viniera y dijera todo esto, no sé cómo decirle a mi hija la verdad. Sé que hice mal en no contarle nada, pero su padre es todo un monstruo, un demonio que el solo hecho de pensar en el siento como todos los vellos de mi cuerpo se erizan al recordar los amargos recuerdos y un escalofrío recorre mi espina dorsal. Regresó a la realidad enfocándome en mi hija. La veo aquí, sentada enfrente de mí, mirándome atentamente, esperando ver qué es lo que digo y si es verdad; sé que es muy lista e intentará saber si miento o no. —Hija, creo que ya es el momento de decirte toda la verdad —le digo. Veo cómo me mira sin siquiera pestañear. —Espero que me lo digas —menciona y noto cómo me mira. —Es verdad lo que acaba de decir ese hombre, Vladímir no es tu padre biológico. —Confirmó sintiendo una amargura en mi boca—. Tu padre es ese hombre, Dante Ferrara; él es hermano de tu tía Laura.Mencionar ese nombre me causa disgusto y unas fuertes ganas de
P.O.V Dante Veo a una mujer, con unos lindos ojos azules, un cabello oscuro, una piel blanca y unos labios hermosos. Pero ¿por qué me mira tan molesta? Trae un arma en sus manos. Observó que presionaba el gatillo. Siento la sangre saliendo de mí. Despierto completamente asustado con la respiración agitada, me toco el pecho donde me disparo, siento como estoy sudando. —Solo fue una pesadilla. —Respiró más tranquilamente. Me levanto de la cama y me voy al baño. Me tomo una ducha y me veo en el espejo. Observo mis cicatrices en el pecho de los disparos. ¿Por qué no recuerdo todavía nada? Solo recuerdo pequeñas cosas casi insignificantes. ¿Quién es esa mujer? ¿Por qué no puedo ver su rostro? ¿Por qué se me hace tan familiar? Porque siento que esa mujer lleva algo de mi pasado. Dejo mis pensamientos de lado. Termino de vestirme. Bajo las escaleras. Llego a la mesa y veo a mi familia sentada, desayunando. —Buenos días, madre, padre y hermano —les digo muy amablemente. —Buenos