Capítulo 9 —UberNarrador:El sonido de las llaves girando en la puerta fue suave, casi imperceptible, pero Desirée no lo escuchó. Seguía allí, sentada en el suelo, con las rodillas recogidas contra el pecho y los brazos enredados alrededor de ellas. El rostro hundido, los hombros sacudidos por un llanto que no podía frenar.La puerta se abrió con lentitud, y la abuela entró con una bolsa liviana en una mano y el bolso colgado del antebrazo. Cerró con cuidado, como siempre hacía, pero al dar dos pasos dentro de la casa, se detuvo en seco.—¿Desirée? —La voz de la anciana no sonó alarmada, pero sí inquieta. Dejó todo a un lado, avanzó hasta la sala y entonces la vio: su nieta, en el suelo, temblando como una ni*ña. —¡Dios mío, mi pequeña! —exclamó, corriendo hacia ella. Se agachó con dificultad y la envolvió entre sus brazos sin pedir permiso. La sujetó fuerte, con firmeza, y acarició su espalda como si pudiera calmar el terremoto que había en su interior. Desirée no dijo nada. Solo se
Leer más