Liah observa a la mujer, que tiene entre sus brazos, y lo único que se le ocurre es llevarla a su tráiler, ya que es todo lo que posee en ese lugar y lo que considera ser su hogar temporal. Debido a que no confía en las autoridades de aquella ciudad ni siquiera contempla entregarla a ellos, puesto que está seguro de que, si la deja allí, estos podrían aprovecharse de la vulnerabilidad de la chica.Al día siguiente, Liah sale por un desayuno para dos y, al regresar, nota que la mujer está despertándose. Su cabello rojizo luce demacrado con la luz solar, al igual que la piel blanca cubierta de moretones. Cuando ella abre los ojos, él se queda embelesado con el tono ambarino que refleja tristeza y confusión. Mientras tanto, la mujer, de apariencia esquelética, lo observa sin disimulo, analizando cada detalle de él.De repente, ella se levanta de golpe al darse cuenta que está en una cama que no es la suya. Sin embargo, enseguida recuerda que la casa donde vivió ya no es su hogar, y no pu
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