"Y después, en la pieza..." empieza a decir con un tono que deja claro que aún está molesta por encontrarla encima de mi cuerpo. "No sé cómo lo soportaste, Sam. Yo hubiera perdido la paciencia hace rato." Le comenta Jeanet y la verdad le encuentro toda la razón.Me observa, sabe que aún tengo dolor aún punzante en cada costilla rota, la mano esta vendada ocultando la herida, intenta mantener la calma mientras sigue relatando los hechos. El ataque de Katty, lo que ocurrió con Blue, todo. La tensión en su voz se hace más notoria cuando menciona la solicitud de Blue de darle una oportunidad para conocerla, y cómo, al final, no parece que Katty tenga la mínima intención de cooperar."Ni siquiera sé qué piensa esa loca", dice con frustración. "Al parecer, solo vino a causar problemas. Y ni siquiera me pidió perdón por lo de antes, solo sigue con sus bromas estúpidas.""Lo sé, pero Blue tiene su forma de ver las cosas", le respondo. "Ella quiere que les demos una oportunidad, que les dejemo
Lazos de sangre con Z Samantha Zimmerman El día de la llegada de mis abuelos estaba demasiado nerviosa. Me desperté temprano, con el corazón latiendo rápido. Pasé horas probándome casi toda la ropa que tenía, cambiándome una y otra vez, buscando el atuendo perfecto para recibirlos. ¡Perdí la cuenta de cuántos cambios hice! Blue nos había avisado la noche anterior, que llegarían ese día en la tarde, así que supuse que tenía todo el día para prepararme y calmarme, pero mis nervios no me daban tregua. Estoy segura de que, en algún momento, terminé agotando a mi pobre Sangui con tanta indecisión. Me sentí culpable al verla, así que preferí que trajera a Clara para ayudarme, ya que noté que incluso Sangui, que siempre tiene nervios de acero, estaba algo más ansiosa de lo normal. Le pedí a Clara que se quedara conmigo mientras me cambiaba. Su presencia me daba un poco de tranquilidad, además de que confiaba en su buen gusto para elegir el mejor atuendo. Sabía que tenía un viaje programa
Al llegar, uno de los guardias acudió inmediatamente hacia nosotras y ayudó a Cassandra a llegar a la sala. A pesar de lo mal que estaba, mi valiente Cassi no quería admitir frente a los demás lo debilitada que se sentía. Caminó con la cabeza en alto, aunque cada paso le costaba.Apenas unos segundos después de que nos instaláramos en la sala, ingresaron mis abuelos... o los que se suponía que eran mis abuelos. Comenzaron a hablar con Katty en un idioma que yo no entendía. Aunque no comprendía las palabras, sus miradas y tono me hicieron sentir excluida y desconfiada. En un momento, Cassandra, sorprendiéndome, les respondió en ese mismo idioma. Su intervención pareció hacerlos conscientes de que estábamos presentes.Cuando el guardia volvió con el botiquín, comencé a hacerle las curaciones a mi novia. Cada vez que tocaba alguna de sus heridas, mi corazón se encogía de dolor por ella. Pero entonces Katty, con su actitud insolente, comenzó a lanzar comentarios que me hicieron hervir la
"¿Cómo quieres que esté bien si esa enferma casi la mata dos veces hoy? ¿Por qué mierda trajiste a esa loca a nuestra casa?" le respondí sin poder contener mi rabia, sé que no es su culpa, pero es que ella saca lo peor de mí. Luego declaré con firmeza "La voy a matar".Cuando intenté salir de la habitación para perseguirla, Blue y Cassandra lograron calmarme, convenciéndome de dejar las cosas así, al menos por ahora. Pero era casi imposible. Esa mujer era completamente intolerable, y lo demostró al día siguiente al provocarnos nuevamente, no solo a nosotras, sino también a Jeanet e Isabela. Decidimos contarles todos los acontecimientos del día anterior para que estuvieran alertas.Mis abuelos, en cambio, tuvieron un comportamiento completamente diferente. Me confesaron que, aunque la situación les resultaba extraña —tener una nieta enamorada de una vampira—, estaban haciendo un esfuerzo por comprender. Blue se había encargado de contarles parte de nuestra historia y dejó claro que con
Una vez terminada la cena, Cassandra e Isabela se fueron a la oficina a atender algunos asuntos pendientes. Jeanet, incapaz de soportar a Katty, se excusó y se retiró a su habitación. Yo, por mi parte, me quedé con ellos en la sala conversando de esto y aquello por varias horas, hasta que mis abuelos me dieron las buenas noches y se retiraron a descansar.Así, solo quedamos Katty y yo en un silencio insoportable. Su mirada fija me taladraba. Me obligué a mantener la mía, aunque sentía el ardor en mi interior. No debía bajarla, no debía ser débil frente a ella. Su mirada era fría, desafiante, y justo cuando estaba al borde de perder el control, Cassi entró a la sala.“Amor, ¿aún estás aquí?” La miré con los ojos entrecerrados. “¿No es obvio?” Mis palabras salieron más cortantes de lo que quería.Mi enojo estaba hirviendo, no podía contenerlo. Cada cosa que hacía Katty, cada sonrisa, cada palabra, me irritaba más. ¿Por qué tenía que venir aquí? ¿Por qué ella?“Bien, ya es tarde, y supon
Kevin salió de su estado de shock y se plantó frente a Katty con una sonrisa inocente. “Eres linda, como Samsami. ¿Quieres pololear conmigo?”La ternura de la escena era evidente para cualquiera… menos para Katty, que claramente no lo veía igual.“¿Cómo estuvo el viaje? ¿Todo bien?” Cassandra apareció a mi lado y se dirigió directamente a Estefan.“Todo salió muy bien. Los chicos se divirtieron bastante,” respondió él, mientras Katty lo miraba con atención, evaluándolo de arriba abajo.“¿Nos conocemos?” preguntó Estefan, levantando una ceja ante la intensa mirada de Katty.“No lo creo. Ten por seguro que no estarías aquí si nos hubiéramos encontrado antes,” le respondió ella con frialdad.“Así que tú eres el ‘Rayo Asesino’. Un gusto conocerte,” replicó Estefan, con cierto sarcasmo.“Oye, ¿quieres ser mi novia?” Kevin volvió a hablar, ajeno a la tensión en la sala. Katty lo miró de una manera que me hizo pensar que en cualquier momento lo golpearía. Antes de que pudiera responderle alg
La veo en mi mente, sus sonrisas y miradas, los pequeños gestos que lanza como si fueran inofensivos. Pero no lo son. Cada uno de ellos me carcome. No sé si lo hace a propósito o si simplemente disfruta viéndome al borde de perder el control. Cassandra parece no notarlo, o peor, no le importa.“Está cambiando su actitud,” repito en mi mente, con amargura la oración. Sí, claro, está cambiando... pero solo para peor.“¡No es solo su actitud, Cassandra! ¿No lo ves? ¿No ves cómo te mira? ¿Cómo te sonríe? ¡Se está quedando aquí para estar cerca de ti!”“Amor…” Cassandra suspiró y tomó mis manos, pero yo las aparté.Salí de la sala antes de que mi rabia me hiciera decir algo de lo que me arrepintiera. Me dirigí directamente a nuestra habitación. No quería más de este maldito día, estaba demasiado molesta.Al llegar, cerré la puerta con un golpe que resonó en toda la casa. Necesitaba calmarme, pero no podía. Mi mente era un torbellino de imágenes: Katty con sus sonrisas falsas, sus miradas c
Y entonces, ese recuerdo me golpea como un cuchillo: la imagen de Cassandra y Katty juntas, tan cerca que parecía que no había espacio entre ellas. Mis celos rugen dentro de mí como una bestia salvaje, recordándome cómo las encontré en la habitación, prácticamente a centímetros de tocarse.Intento calmarme, razonar, pero no puedo. El bosque debería ser mi refugio, la luna mi aliada. Pero esta noche, ni siquiera ellas pueden salvarme de mí misma.Cuando estoy cerca de llegar a un claro veo su figura, mierda que mala suerte tengo, ella allí sentada mirando la nada, yo aquí convertida en la bestia, con mi rabia recorriendo mi cuerpo, no puedo evitarlo, me pongo en posición de caza, seré rápida, me acerco lentamente, casi imperceptible…“su animal favorito eran los lobos, savias eso? Supongo que no, a veces los dibujaba, siempre era el mismo lobo rojo” la escucho, ella no a mirado hacia donde estoy, es imposible que sepa que estoy aquí… “nunca lo entendí, nuca vimos un lobo rojo, pero ese