La veo en mi mente, sus sonrisas y miradas, los pequeños gestos que lanza como si fueran inofensivos. Pero no lo son. Cada uno de ellos me carcome. No sé si lo hace a propósito o si simplemente disfruta viéndome al borde de perder el control. Cassandra parece no notarlo, o peor, no le importa.“Está cambiando su actitud,” repito en mi mente, con amargura la oración. Sí, claro, está cambiando... pero solo para peor.“¡No es solo su actitud, Cassandra! ¿No lo ves? ¿No ves cómo te mira? ¿Cómo te sonríe? ¡Se está quedando aquí para estar cerca de ti!”“Amor…” Cassandra suspiró y tomó mis manos, pero yo las aparté.Salí de la sala antes de que mi rabia me hiciera decir algo de lo que me arrepintiera. Me dirigí directamente a nuestra habitación. No quería más de este maldito día, estaba demasiado molesta.Al llegar, cerré la puerta con un golpe que resonó en toda la casa. Necesitaba calmarme, pero no podía. Mi mente era un torbellino de imágenes: Katty con sus sonrisas falsas, sus miradas c
Y entonces, ese recuerdo me golpea como un cuchillo: la imagen de Cassandra y Katty juntas, tan cerca que parecía que no había espacio entre ellas. Mis celos rugen dentro de mí como una bestia salvaje, recordándome cómo las encontré en la habitación, prácticamente a centímetros de tocarse.Intento calmarme, razonar, pero no puedo. El bosque debería ser mi refugio, la luna mi aliada. Pero esta noche, ni siquiera ellas pueden salvarme de mí misma.Cuando estoy cerca de llegar a un claro veo su figura, mierda que mala suerte tengo, ella allí sentada mirando la nada, yo aquí convertida en la bestia, con mi rabia recorriendo mi cuerpo, no puedo evitarlo, me pongo en posición de caza, seré rápida, me acerco lentamente, casi imperceptible…“su animal favorito eran los lobos, savias eso? Supongo que no, a veces los dibujaba, siempre era el mismo lobo rojo” la escucho, ella no a mirado hacia donde estoy, es imposible que sepa que estoy aquí… “nunca lo entendí, nuca vimos un lobo rojo, pero ese
"¿Eres tú? Sí, así de fea eras", se burló, soltando una risa suave antes de añadir rápidamente: "Es broma. Eras la bebé más hermosa que había visto. En cuanto naciste, Nelly me envió esta fotografía para que conociera a mi pequeña sobrina, la luz de sus ojos." Quise devolverle la foto, pero ella me hizo una seña para que la girara. Obedecí, y lo que vi al reverso me dejó sin palabras. Había un mensaje escrito con una letra cursiva fina, casi elegante: "Nació mi pequeña cachorra. Le pondré Samantha, como me dijiste. Será tu ahijada, así que no te mueras para que le enseñes todo lo que sabes, mamona." Las lágrimas llenaron mis ojos antes de que pudiera detenerlas. Era la primera vez que veía la letra de mi madre, y aunque la nota era sencilla, estaba cargada de una emoción tan profunda que me atravesó el alma. "¿Ves?", dijo Katty, rompiendo el silencio. Su tono era más suave ahora, casi cálido. "Yo debía cuidarte y enseñarte. Pero ese bastardo me alejó de ti." Su voz tembló ligeram
"¿Por qué se alejaron?""Era una mujer de bien, bondadosa, de esas personas a las que puedes abofetear y te ponen la otra mejilla. Intentaba ayudar a todos, incluso a los demonios. Al final, eso le impedía creer completamente en lo que enfrentábamos. No sé si simplemente no quería aceptar la verdad y deseaba una vida normal, pero siempre trató de explicar lo que veíamos, no como algo sobrenatural, sino desde la ciencia."Hace una pausa, enciende otro cigarrillo y exhala con pesadez antes de continuar."Un día conoció a James, un chico de ciencia, educado, de buena familia... y simplemente su mundo comenzó a girar en torno a él. Se enamoraron, se enamoraron profundamente. Ella nos prohibió contarle a James que éramos cazadores, que los demonios existían, que luchábamos contra el mal. Nos pidió que la dejáramos vivir a su manera. No puedo negar que eso me dolió. Me enojé tanto que la mandé a la mierda y simplemente me alejé de todos. Mis tíos decidieron dejarla libre, que viviera su vid
"Sam es fuerte," digo, más para convencerme a mí misma que a ella. "Si su madre realmente no hubiera aprobado nuestra relación, lo sabremos… porque también merece saberlo. No quiero que un día se pregunte qué pensaba su madre de verdad y no tenga cómo descubrirlo. Katty era muy cercana a su madre"Ella me miró en silencio, con sus labios apretados. Podía ver cómo su cabeza trabajaba, analizando cada posibilidad, cada riesgo, isabela es de las personas más sobreprotectoras y cuidadosas que tengo a mi lado y sobre todo la que mejor me conoce."¿Y qué pasa contigo?" me pregunta finalmente. "¿Cuánto más vas a aguantar esa tortura? Porque sé que Katty te afecta, aunque no lo quieras admitir."Apreté los dientes. "No es lo que piensas." No lo es, o no lo sé…"Ah, ¿no?" Se acercó, mirándome con esa expresión de sé perfectamente lo que estás sintiendo y no puedes engañarme. "Entonces dime, ¿qué sientes cuando estás cerca de ella? Y no me salgas con esa mierda de que los bloqueadores nasales f
Caminé hasta la puerta y la entreabrí, con el corazón golpeándome con fuerza.Katty estaba ahí, con los brazos cruzados y esa maldita expresión de superioridad que me hacía hervir la sangre. Sonreía con suficiencia mientras miraba la escena entre mi cachorra y su tia, conversando tranquilas como nunca antes había pasado."Miren quién acaba de aparecer, la mujer más codiciada del país", dijo Katty al notar mi presencia, debí meterme a la pieza antes de que me vieran, golpe mental.Mi cachorra arqueó una ceja y se acercó a mí sin apartar la mirada de Katty. Con una seguridad que me encantaba, enredó sus dedos en mi cabello y me besó, profundo, posesivo, dejándole claro a cualquiera que me mirara a quién pertenecía. Me quede boba con ese besote."Perdón por la demora, amor. Vamos a descansar. Buenas noches, Katty", dijo con una sonrisa afilada antes de tirar de mi mano y llevarme de vuelta al dormitorio.Cerró la puerta tras nosotras y suspiró. Su expresión era diferente ahora, más relaj
Sus dedos recorren mis brazos con lentitud, bajando por mi pecho, delineando mi figura sin tocar piel, como si supiera que justo eso me mataría más rápido. "Dime, mi amor…" susurra contra mi oído, su aliento tibio enviando un escalofrío por mi espalda. "¿Cuánto más puedes aguantar sin tocarme?" Mis dedos se crispan contra la almohada, mis labios se abren en un intento de respirar mejor, pero no puedo. No con ella sobre mí, con su peso, su aroma, su maldita y exquisita tortura. "Por favor…" jadeo, mi voz temblorosa de pura desesperación. Ella sonríe contra mi cuello, un sonido bajo y satisfecho que me hace estremecer. "¿Por favor, qué?" pregunta, besando justo debajo de mi mandíbula. Cierro los ojos con fuerza, mi autocontrol al borde del colapso. "Déjame tocarte…" suplico con la voz rota. Su respuesta es inmediata. Se aparta apenas lo suficiente para que sus ojos atrapen los míos, y en ellos no hay piedad, solo fuego. "No." Maldición. Intento mover mis manos, pero en un seg
"Cállate y no le llames quiltra a mi Sam." Me apresuro a interrumpirla antes de que alguien más nos escuche. Pero al ver su expresión pensativa, ya imaginando algún argumento para fastidiarme, decido acabar con su curiosidad. "Pasaron cosas… Ya no está molesta conmigo."Isabella se cruza de brazos, su sonrisa maliciosa creciendo al instante."Ah, ya entiendo… Al fin Samantha te dio la pasada. Ya era hora. Así que ahora se siente más… amansada y sabe que estás comiendo de su mano o de otra parte." Hace gestos obscenos mientras sonríe"Cállate, y no es eso."Pero incluso a mí me suena poco convincente. No fue solo eso. Lo que pasó entre nosotras anoche no fue simple deseo, fue amor. Fue entrega.Isabella se encoge de hombros, divertida."Claro, claro… Lo importante es que pasó y ahora la bestia salvaje está domada. Me alegra. ¿Dónde está ahora?""Tenía que ver a Blue y quedó en hacer unas compras despues. Pensé que iba con Clara y Jeanet.""Ah, entonces salieron juntas. Perfecto, ya sé