"Sam es fuerte," digo, más para convencerme a mí misma que a ella. "Si su madre realmente no hubiera aprobado nuestra relación, lo sabremos… porque también merece saberlo. No quiero que un día se pregunte qué pensaba su madre de verdad y no tenga cómo descubrirlo. Katty era muy cercana a su madre"Ella me miró en silencio, con sus labios apretados. Podía ver cómo su cabeza trabajaba, analizando cada posibilidad, cada riesgo, isabela es de las personas más sobreprotectoras y cuidadosas que tengo a mi lado y sobre todo la que mejor me conoce."¿Y qué pasa contigo?" me pregunta finalmente. "¿Cuánto más vas a aguantar esa tortura? Porque sé que Katty te afecta, aunque no lo quieras admitir."Apreté los dientes. "No es lo que piensas." No lo es, o no lo sé…"Ah, ¿no?" Se acercó, mirándome con esa expresión de sé perfectamente lo que estás sintiendo y no puedes engañarme. "Entonces dime, ¿qué sientes cuando estás cerca de ella? Y no me salgas con esa mierda de que los bloqueadores nasales f
Caminé hasta la puerta y la entreabrí, con el corazón golpeándome con fuerza.Katty estaba ahí, con los brazos cruzados y esa maldita expresión de superioridad que me hacía hervir la sangre. Sonreía con suficiencia mientras miraba la escena entre mi cachorra y su tia, conversando tranquilas como nunca antes había pasado."Miren quién acaba de aparecer, la mujer más codiciada del país", dijo Katty al notar mi presencia, debí meterme a la pieza antes de que me vieran, golpe mental.Mi cachorra arqueó una ceja y se acercó a mí sin apartar la mirada de Katty. Con una seguridad que me encantaba, enredó sus dedos en mi cabello y me besó, profundo, posesivo, dejándole claro a cualquiera que me mirara a quién pertenecía. Me quede boba con ese besote."Perdón por la demora, amor. Vamos a descansar. Buenas noches, Katty", dijo con una sonrisa afilada antes de tirar de mi mano y llevarme de vuelta al dormitorio.Cerró la puerta tras nosotras y suspiró. Su expresión era diferente ahora, más relaj
Sus dedos recorren mis brazos con lentitud, bajando por mi pecho, delineando mi figura sin tocar piel, como si supiera que justo eso me mataría más rápido. "Dime, mi amor…" susurra contra mi oído, su aliento tibio enviando un escalofrío por mi espalda. "¿Cuánto más puedes aguantar sin tocarme?" Mis dedos se crispan contra la almohada, mis labios se abren en un intento de respirar mejor, pero no puedo. No con ella sobre mí, con su peso, su aroma, su maldita y exquisita tortura. "Por favor…" jadeo, mi voz temblorosa de pura desesperación. Ella sonríe contra mi cuello, un sonido bajo y satisfecho que me hace estremecer. "¿Por favor, qué?" pregunta, besando justo debajo de mi mandíbula. Cierro los ojos con fuerza, mi autocontrol al borde del colapso. "Déjame tocarte…" suplico con la voz rota. Su respuesta es inmediata. Se aparta apenas lo suficiente para que sus ojos atrapen los míos, y en ellos no hay piedad, solo fuego. "No." Maldición. Intento mover mis manos, pero en un seg
"Cállate y no le llames quiltra a mi Sam." Me apresuro a interrumpirla antes de que alguien más nos escuche. Pero al ver su expresión pensativa, ya imaginando algún argumento para fastidiarme, decido acabar con su curiosidad. "Pasaron cosas… Ya no está molesta conmigo."Isabella se cruza de brazos, su sonrisa maliciosa creciendo al instante."Ah, ya entiendo… Al fin Samantha te dio la pasada. Ya era hora. Así que ahora se siente más… amansada y sabe que estás comiendo de su mano o de otra parte." Hace gestos obscenos mientras sonríe"Cállate, y no es eso."Pero incluso a mí me suena poco convincente. No fue solo eso. Lo que pasó entre nosotras anoche no fue simple deseo, fue amor. Fue entrega.Isabella se encoge de hombros, divertida."Claro, claro… Lo importante es que pasó y ahora la bestia salvaje está domada. Me alegra. ¿Dónde está ahora?""Tenía que ver a Blue y quedó en hacer unas compras despues. Pensé que iba con Clara y Jeanet.""Ah, entonces salieron juntas. Perfecto, ya sé
Mi espalda se tensa."No demoro en sanar."Las palabras apenas han salido de mi boca cuando el filo de un cuchillo atraviesa mi mano de repente. La hoja entra y sale, dejando una herida abierta."¡¿Qué mierda te pasa?!" grito, llevándome la mano herida al pecho.Katy se inclina sobre la mesa, apoyando el mentón en su palma, estudiándome con una mirada depredadora."Y te duele." Su tono es casi… curioso. "Te duele más de lo que debería dolerte."La furia me nubla la vista."¿Quieres que te atraviese a ti para que veas que sí duele?" le espeto con los dientes apretados. Intento salir del comedor, pero en un parpadeo me acorrala contra la pared, inmovilizándome."¿Eres lenta? Los otros no lo son, pero tú sí…""¡Suéltame, maldita enferma!" Me esfuerzo por zafarme, pero su agarre es sólido.Katy ladea la cabeza con diversión, sus ojos brillando con algo peligroso."¿Por qué necesitas respirar?" murmura, con su rostro tan cerca del mío que puedo sentir su aliento. "¿Por qué llevas esos tapo
"Yo debía estar contigo… te fallé. Juré que nunca más perdería a nadie, que jamás permitiría que el dolor volviera a tocar a alguien a quien amo, y aun así… volví a fallar. Te fallé, te dejé sola cuando más me necesitabas. ¿Cómo pude permitir esto? ¿Cómo no lo vi venir? Lo siento, lo siento tanto… te prometí protegerte, estar ahí para ti… y ahora, todo lo que queda son promesas vacías y este vacío que me consume. ¡Perdóname! Por favor… perdóname." No sé cuánto tiempo estuve allí llorando. ¿Minutos? ¿Horas? ¿Días? No lo sé. Pero, por más lágrimas que derramaba, por más palabras y recriminaciones que le hacía, el dolor no paraba. Pensé que el funeral sería lo más doloroso, pero no… aún faltaba más. Aurora y Amapola, las dos pequeñas, fueron encontradas poco después de mi llegada… o, mejor dicho, lo que quedaba de ellas. "Todos quedarán en un nicho familiar," anunció la pequeña Blue a mis espaldas. "Debemos ir. Sé que no te gusta, pero ella te querría allí." “No podemos… aún no podem
"¿Y si es mentira? ¿Y si la tiene embrujada? Hemos visto vampiros así. Hemos visto muchas cosas malas..."“Tienes que abrir la mente, porque lo que voy a contarte no te va a gustar mucho.” Su voz es calmada, como siempre. “Ella está con Cassandra Voss.”Al escuchar ese nombre, todo lo demás se vuelve ruido. Cassandra Voss… Ese maldito nombre que ha resonado en mi cabeza una y otra vez. Cada demonio que torturé lo dijo, cada uno de ellos, antes de morir, pronunciaba ese nombre. Y aunque mis tíos y Blue digan lo contrario a todos lo que e matado me dejan claro que ella fue la culpable de la muerte de Nelly.Miro la fotografía en mi teléfono una y otra vez. Se parece… No. No solo se parece, es idéntica. Su rostro, sus ojos, su nariz, sus facciones… Es igual a Nelly.Por fin… Por fin podré conocer a mi pequeña sobrina.Deslizo la imagen y ahí está ella, con su rostro angelical, con la apariencia de una adolescente atractiva e inocente. Cassandra.¿Cómo es posible? ¿Cómo puede estar junto
“¿Amor, estás bien?”¡Amor! Puaj, que asco.“Cassi, bebe, respóndeme, ¿estás bien?” voy a vomitar.Cuando Cassandra asiente, Samantha se coloca entre nosotras, en posición defensiva. Sus ojos… Esto como volver a mi adolescencia.“Tú… ¿Por qué la atacas?”Sonrío.“Samantha, al fin nos conocemos” digo con diversión. “Supongo que esta es Cassandra Voss. Ups, un error de cálculo. Perdón.” Finjo lo mejor que puedo, pero se que ella no me cree una palabra.Sus ojos brillan con furia. Se parece tanto a Nelly… sobre todo en esos momentos cuando le escondía su Blini y me perseguía por toda la casa.“¿No se supone que vienes en paz? O eso dijo Blue. Jamás mencionó que venías a matar a mi novia.”“Perdón, me confundí” levanto las manos, fingiendo inocencia nuevamente “Sí, vengo en paz, pero contigo. No con todos los vampiros.”Samantha no baja la guardia.“Se supone que ustedes estarían esperando en casa la llegada de mis tíos” agrego, divertida. “No que estarían aquí, en medio del bosque, busca