"Yo debía estar contigo… te fallé. Juré que nunca más perdería a nadie, que jamás permitiría que el dolor volviera a tocar a alguien a quien amo, y aun así… volví a fallar. Te fallé, te dejé sola cuando más me necesitabas. ¿Cómo pude permitir esto? ¿Cómo no lo vi venir? Lo siento, lo siento tanto… te prometí protegerte, estar ahí para ti… y ahora, todo lo que queda son promesas vacías y este vacío que me consume. ¡Perdóname! Por favor… perdóname." No sé cuánto tiempo estuve allí llorando. ¿Minutos? ¿Horas? ¿Días? No lo sé. Pero, por más lágrimas que derramaba, por más palabras y recriminaciones que le hacía, el dolor no paraba. Pensé que el funeral sería lo más doloroso, pero no… aún faltaba más. Aurora y Amapola, las dos pequeñas, fueron encontradas poco después de mi llegada… o, mejor dicho, lo que quedaba de ellas. "Todos quedarán en un nicho familiar," anunció la pequeña Blue a mis espaldas. "Debemos ir. Sé que no te gusta, pero ella te querría allí." “No podemos… aún no podem
"¿Y si es mentira? ¿Y si la tiene embrujada? Hemos visto vampiros así. Hemos visto muchas cosas malas..."“Tienes que abrir la mente, porque lo que voy a contarte no te va a gustar mucho.” Su voz es calmada, como siempre. “Ella está con Cassandra Voss.”Al escuchar ese nombre, todo lo demás se vuelve ruido. Cassandra Voss… Ese maldito nombre que ha resonado en mi cabeza una y otra vez. Cada demonio que torturé lo dijo, cada uno de ellos, antes de morir, pronunciaba ese nombre. Y aunque mis tíos y Blue digan lo contrario a todos lo que e matado me dejan claro que ella fue la culpable de la muerte de Nelly.Miro la fotografía en mi teléfono una y otra vez. Se parece… No. No solo se parece, es idéntica. Su rostro, sus ojos, su nariz, sus facciones… Es igual a Nelly.Por fin… Por fin podré conocer a mi pequeña sobrina.Deslizo la imagen y ahí está ella, con su rostro angelical, con la apariencia de una adolescente atractiva e inocente. Cassandra.¿Cómo es posible? ¿Cómo puede estar junto
“¿Amor, estás bien?”¡Amor! Puaj, que asco.“Cassi, bebe, respóndeme, ¿estás bien?” voy a vomitar.Cuando Cassandra asiente, Samantha se coloca entre nosotras, en posición defensiva. Sus ojos… Esto como volver a mi adolescencia.“Tú… ¿Por qué la atacas?”Sonrío.“Samantha, al fin nos conocemos” digo con diversión. “Supongo que esta es Cassandra Voss. Ups, un error de cálculo. Perdón.” Finjo lo mejor que puedo, pero se que ella no me cree una palabra.Sus ojos brillan con furia. Se parece tanto a Nelly… sobre todo en esos momentos cuando le escondía su Blini y me perseguía por toda la casa.“¿No se supone que vienes en paz? O eso dijo Blue. Jamás mencionó que venías a matar a mi novia.”“Perdón, me confundí” levanto las manos, fingiendo inocencia nuevamente “Sí, vengo en paz, pero contigo. No con todos los vampiros.”Samantha no baja la guardia.“Se supone que ustedes estarían esperando en casa la llegada de mis tíos” agrego, divertida. “No que estarían aquí, en medio del bosque, busca
Antes de que ella pueda responder, la nana interviene:“Las bebidas están listas”.Viene con una charola llena de vasos. Ella se levanta enseguida para ayudarla. Siempre atenta, siempre preocupada porque esa mujer no haga demasiado. Me desconcierta su manera de ser.“Yo puedo atenderlos, tranquila, niña” dice la nana.“Nani, vienes con mucho peso, te hará mal. Entrégame eso y no te preocupes, Estefan fue por lo demás. Ven y comparte un rato con nosotros”.Comienza a repartir los vasos a los niños primero. Me entrega el mío sin decir nada y luego le da uno a Samantha, quien, sin previo aviso, toma su brazo y tira de él, haciéndola caer al agua.Las risas explotan alrededor.—Amor… —intenta protestar, pero Samantha no le da oportunidad.La besa. Posesivamente. Marcando su territorio.Hasta en eso se parece a Nelly.Las risas aún flotan en el aire cuando Cassandra emerge del agua, sacudiendo el cabello mientras mantiene su agarre en la muñeca de Samantha.“No creas que te vas a salir con
Pero no solo es eso. Se supone que debería estar buscando la forma de deshacerme de ella, no pensando en cómo deshacerme solo de su ropa. Mierda.Malditos pensamientos. Ya paren.Me paso una mano por la cara, como si con eso pudiera borrar el desastre en el que se está convirtiendo mi mente. Pero Samantha sigue ahí, mirándome con esa maldita expresión de "te pillé".No. No me pillaste. No hay nada que pillar.“No juegues conmigo, Sam” murmuro, intentando sonar indiferente.Pero incluso yo noto que mi voz no tiene la firmeza de siempre.“Esta noche estaré con Blue. Tengo unas cosas que arreglar, así que te aviso para que no te preocupes por mí… aunque sé que no lo harás”.Mi tono es despreocupado, no espero una respuesta ni nada de ella.Samantha me mira un segundo más y luego se aleja, sin esperar respuesta.Y yo me quedo ahí, aun sintiendo el eco de su pregunta en mi cabeza."¿Te gusta?" Mierda.Tomo aire y lo suelto lentamente. Necesito despejarme.Necesito recordar por qué estoy aq
“Samantha, voy a contarle. ¿Puedo?”“Claro que puedes, pero ten cuidado y no demores mucho… que quiero practicar la noche nupcial.”Mi cerebro vuelve a explotar. Mierda. ¿Y si le cuento a Samantha mañana…?“Ve, princesa. Sé que es importante para ti.”Me besa y me libera de sus brazos fuertes que me envolvían. Siento frío cuando eso pasa.Al entrar, casi choco con la señora María, que me mira asustada por la forma en que irrumpí en la casa.“Sam, ¿dónde está Sam?”“En su estudio, mi niña.”Su estudio. Ah, verdad, la planta alta… Allí se pasa gran parte del tiempo pintando y dibujando. Corro escaleras arriba hasta llegar a su puerta y la golpeo con fuerza.Golpeo la puerta con fuerza, casi sin darme cuenta de que estoy sin aliento por la emoción.“¡Sam! ¡Abre, por favor!”Escucho ruido al otro lado, un par de pasos apresurados y, finalmente, la puerta se abre revelando a Samantha con un pincel en la mano y una mancha de pintura azul en la mejilla.“¿Qué mierda te pasa? ¡Casi tumbas la
Samantha me mira fijamente y se cruza de brazos. “Oh, no. No me digas que…” Yo evito su mirada, mordiéndome el labio. “Clara…” “Me lo insinuó, Sam.” “¡¿Qué te dijo exactamente?! Dame las palabras literales.” Respiro hondo, sintiendo que me arde la cara. “Dijo… ‘Claro que puedes, pero ten cuidado y no demores mucho… que quiero practicar la noche nupcial’.” Samantha se queda en shock dos segundos y luego estalla en carcajadas. “¡Ese hijo de puta! ¡Te lo dijo así, directo!” “¡Sí!” “¡Dios, ese vampiro no tiene vergüenza! ¡Pero tampoco pierde el tiempo!” Me cubro la cara con las manos mientras ella sigue riendo. “Clara, ¿te das cuenta de que eso significa que esta noche no vas a dormir?” Levanto la cara y la fulmino con la mirada. “¡Cállate, Sam! Además, sabes que no me deja dormir hace mucho, ¡jajajaja!” Samantha suelta una carcajada aún más fuerte y se deja caer en el sofá junto a mí, secándose una lágrima de la risa. “¡No, no puedo! ¡Esto es oro puro!” Me mira con una
“¡Eso es increíble!” dice uno de los pequeños, y otro más pregunta emocionado: “¿Habrá fiesta?” Samantha, que hasta ahora había permanecido en silencio con una sonrisa de lado, se cruza de brazos y me mira fijamente. “Así que al final sí vas a perder la poca dignidad que te quedaba con ese vampiro.” Pongo los ojos en blanco mientras todos se ríen. Estefan, sin soltar mi mano, la lleva a sus labios y deposita un beso suave sobre mis nudillos. “Así es,” dice con voz tranquila, pero con esa intensidad que solo él sabe transmitir. “Y la perderá una y mil veces más, porque es mía.” Los murmullos aumentan y yo siento cómo me arde el rostro. “¡Ew, demasiado romántico para esta mesa, por favor!” se queja Isabella, fingiendo una arcada. Jeanet le da un codazo. “¡Déjalos, deja que sean cursis!” Me río, sintiendo cómo la felicidad me embarga por completo. Esto es real. Voy a casarme con Estefan, y nada en el mundo podría hacerme más feliz. Cassandra es la primera en levantarse. Con u