Sus dedos recorren mis brazos con lentitud, bajando por mi pecho, delineando mi figura sin tocar piel, como si supiera que justo eso me mataría más rápido. "Dime, mi amor…" susurra contra mi oído, su aliento tibio enviando un escalofrío por mi espalda. "¿Cuánto más puedes aguantar sin tocarme?" Mis dedos se crispan contra la almohada, mis labios se abren en un intento de respirar mejor, pero no puedo. No con ella sobre mí, con su peso, su aroma, su maldita y exquisita tortura. "Por favor…" jadeo, mi voz temblorosa de pura desesperación. Ella sonríe contra mi cuello, un sonido bajo y satisfecho que me hace estremecer. "¿Por favor, qué?" pregunta, besando justo debajo de mi mandíbula. Cierro los ojos con fuerza, mi autocontrol al borde del colapso. "Déjame tocarte…" suplico con la voz rota. Su respuesta es inmediata. Se aparta apenas lo suficiente para que sus ojos atrapen los míos, y en ellos no hay piedad, solo fuego. "No." Maldición. Intento mover mis manos, pero en un seg
"Cállate y no le llames quiltra a mi Sam." Me apresuro a interrumpirla antes de que alguien más nos escuche. Pero al ver su expresión pensativa, ya imaginando algún argumento para fastidiarme, decido acabar con su curiosidad. "Pasaron cosas… Ya no está molesta conmigo."Isabella se cruza de brazos, su sonrisa maliciosa creciendo al instante."Ah, ya entiendo… Al fin Samantha te dio la pasada. Ya era hora. Así que ahora se siente más… amansada y sabe que estás comiendo de su mano o de otra parte." Hace gestos obscenos mientras sonríe"Cállate, y no es eso."Pero incluso a mí me suena poco convincente. No fue solo eso. Lo que pasó entre nosotras anoche no fue simple deseo, fue amor. Fue entrega.Isabella se encoge de hombros, divertida."Claro, claro… Lo importante es que pasó y ahora la bestia salvaje está domada. Me alegra. ¿Dónde está ahora?""Tenía que ver a Blue y quedó en hacer unas compras despues. Pensé que iba con Clara y Jeanet.""Ah, entonces salieron juntas. Perfecto, ya sé
Mi espalda se tensa."No demoro en sanar."Las palabras apenas han salido de mi boca cuando el filo de un cuchillo atraviesa mi mano de repente. La hoja entra y sale, dejando una herida abierta."¡¿Qué mierda te pasa?!" grito, llevándome la mano herida al pecho.Katy se inclina sobre la mesa, apoyando el mentón en su palma, estudiándome con una mirada depredadora."Y te duele." Su tono es casi… curioso. "Te duele más de lo que debería dolerte."La furia me nubla la vista."¿Quieres que te atraviese a ti para que veas que sí duele?" le espeto con los dientes apretados. Intento salir del comedor, pero en un parpadeo me acorrala contra la pared, inmovilizándome."¿Eres lenta? Los otros no lo son, pero tú sí…""¡Suéltame, maldita enferma!" Me esfuerzo por zafarme, pero su agarre es sólido.Katy ladea la cabeza con diversión, sus ojos brillando con algo peligroso."¿Por qué necesitas respirar?" murmura, con su rostro tan cerca del mío que puedo sentir su aliento. "¿Por qué llevas esos tapo
"Yo debía estar contigo… te fallé. Juré que nunca más perdería a nadie, que jamás permitiría que el dolor volviera a tocar a alguien a quien amo, y aun así… volví a fallar. Te fallé, te dejé sola cuando más me necesitabas. ¿Cómo pude permitir esto? ¿Cómo no lo vi venir? Lo siento, lo siento tanto… te prometí protegerte, estar ahí para ti… y ahora, todo lo que queda son promesas vacías y este vacío que me consume. ¡Perdóname! Por favor… perdóname." No sé cuánto tiempo estuve allí llorando. ¿Minutos? ¿Horas? ¿Días? No lo sé. Pero, por más lágrimas que derramaba, por más palabras y recriminaciones que le hacía, el dolor no paraba. Pensé que el funeral sería lo más doloroso, pero no… aún faltaba más. Aurora y Amapola, las dos pequeñas, fueron encontradas poco después de mi llegada… o, mejor dicho, lo que quedaba de ellas. "Todos quedarán en un nicho familiar," anunció la pequeña Blue a mis espaldas. "Debemos ir. Sé que no te gusta, pero ella te querría allí." “No podemos… aún no podem
"¿Y si es mentira? ¿Y si la tiene embrujada? Hemos visto vampiros así. Hemos visto muchas cosas malas..."“Tienes que abrir la mente, porque lo que voy a contarte no te va a gustar mucho.” Su voz es calmada, como siempre. “Ella está con Cassandra Voss.”Al escuchar ese nombre, todo lo demás se vuelve ruido. Cassandra Voss… Ese maldito nombre que ha resonado en mi cabeza una y otra vez. Cada demonio que torturé lo dijo, cada uno de ellos, antes de morir, pronunciaba ese nombre. Y aunque mis tíos y Blue digan lo contrario a todos lo que e matado me dejan claro que ella fue la culpable de la muerte de Nelly.Miro la fotografía en mi teléfono una y otra vez. Se parece… No. No solo se parece, es idéntica. Su rostro, sus ojos, su nariz, sus facciones… Es igual a Nelly.Por fin… Por fin podré conocer a mi pequeña sobrina.Deslizo la imagen y ahí está ella, con su rostro angelical, con la apariencia de una adolescente atractiva e inocente. Cassandra.¿Cómo es posible? ¿Cómo puede estar junto
“¿Amor, estás bien?”¡Amor! Puaj, que asco.“Cassi, bebe, respóndeme, ¿estás bien?” voy a vomitar.Cuando Cassandra asiente, Samantha se coloca entre nosotras, en posición defensiva. Sus ojos… Esto como volver a mi adolescencia.“Tú… ¿Por qué la atacas?”Sonrío.“Samantha, al fin nos conocemos” digo con diversión. “Supongo que esta es Cassandra Voss. Ups, un error de cálculo. Perdón.” Finjo lo mejor que puedo, pero se que ella no me cree una palabra.Sus ojos brillan con furia. Se parece tanto a Nelly… sobre todo en esos momentos cuando le escondía su Blini y me perseguía por toda la casa.“¿No se supone que vienes en paz? O eso dijo Blue. Jamás mencionó que venías a matar a mi novia.”“Perdón, me confundí” levanto las manos, fingiendo inocencia nuevamente “Sí, vengo en paz, pero contigo. No con todos los vampiros.”Samantha no baja la guardia.“Se supone que ustedes estarían esperando en casa la llegada de mis tíos” agrego, divertida. “No que estarían aquí, en medio del bosque, busca
Antes de que ella pueda responder, la nana interviene:“Las bebidas están listas”.Viene con una charola llena de vasos. Ella se levanta enseguida para ayudarla. Siempre atenta, siempre preocupada porque esa mujer no haga demasiado. Me desconcierta su manera de ser.“Yo puedo atenderlos, tranquila, niña” dice la nana.“Nani, vienes con mucho peso, te hará mal. Entrégame eso y no te preocupes, Estefan fue por lo demás. Ven y comparte un rato con nosotros”.Comienza a repartir los vasos a los niños primero. Me entrega el mío sin decir nada y luego le da uno a Samantha, quien, sin previo aviso, toma su brazo y tira de él, haciéndola caer al agua.Las risas explotan alrededor.—Amor… —intenta protestar, pero Samantha no le da oportunidad.La besa. Posesivamente. Marcando su territorio.Hasta en eso se parece a Nelly.Las risas aún flotan en el aire cuando Cassandra emerge del agua, sacudiendo el cabello mientras mantiene su agarre en la muñeca de Samantha.“No creas que te vas a salir con
Pero no solo es eso. Se supone que debería estar buscando la forma de deshacerme de ella, no pensando en cómo deshacerme solo de su ropa. Mierda.Malditos pensamientos. Ya paren.Me paso una mano por la cara, como si con eso pudiera borrar el desastre en el que se está convirtiendo mi mente. Pero Samantha sigue ahí, mirándome con esa maldita expresión de "te pillé".No. No me pillaste. No hay nada que pillar.“No juegues conmigo, Sam” murmuro, intentando sonar indiferente.Pero incluso yo noto que mi voz no tiene la firmeza de siempre.“Esta noche estaré con Blue. Tengo unas cosas que arreglar, así que te aviso para que no te preocupes por mí… aunque sé que no lo harás”.Mi tono es despreocupado, no espero una respuesta ni nada de ella.Samantha me mira un segundo más y luego se aleja, sin esperar respuesta.Y yo me quedo ahí, aun sintiendo el eco de su pregunta en mi cabeza."¿Te gusta?" Mierda.Tomo aire y lo suelto lentamente. Necesito despejarme.Necesito recordar por qué estoy aq