"¿Eres tú? Sí, así de fea eras", se burló, soltando una risa suave antes de añadir rápidamente: "Es broma. Eras la bebé más hermosa que había visto. En cuanto naciste, Nelly me envió esta fotografía para que conociera a mi pequeña sobrina, la luz de sus ojos." Quise devolverle la foto, pero ella me hizo una seña para que la girara. Obedecí, y lo que vi al reverso me dejó sin palabras. Había un mensaje escrito con una letra cursiva fina, casi elegante: "Nació mi pequeña cachorra. Le pondré Samantha, como me dijiste. Será tu ahijada, así que no te mueras para que le enseñes todo lo que sabes, mamona." Las lágrimas llenaron mis ojos antes de que pudiera detenerlas. Era la primera vez que veía la letra de mi madre, y aunque la nota era sencilla, estaba cargada de una emoción tan profunda que me atravesó el alma. "¿Ves?", dijo Katty, rompiendo el silencio. Su tono era más suave ahora, casi cálido. "Yo debía cuidarte y enseñarte. Pero ese bastardo me alejó de ti." Su voz tembló ligeram
"¿Por qué se alejaron?""Era una mujer de bien, bondadosa, de esas personas a las que puedes abofetear y te ponen la otra mejilla. Intentaba ayudar a todos, incluso a los demonios. Al final, eso le impedía creer completamente en lo que enfrentábamos. No sé si simplemente no quería aceptar la verdad y deseaba una vida normal, pero siempre trató de explicar lo que veíamos, no como algo sobrenatural, sino desde la ciencia."Hace una pausa, enciende otro cigarrillo y exhala con pesadez antes de continuar."Un día conoció a James, un chico de ciencia, educado, de buena familia... y simplemente su mundo comenzó a girar en torno a él. Se enamoraron, se enamoraron profundamente. Ella nos prohibió contarle a James que éramos cazadores, que los demonios existían, que luchábamos contra el mal. Nos pidió que la dejáramos vivir a su manera. No puedo negar que eso me dolió. Me enojé tanto que la mandé a la mierda y simplemente me alejé de todos. Mis tíos decidieron dejarla libre, que viviera su vid
"Sam es fuerte," digo, más para convencerme a mí misma que a ella. "Si su madre realmente no hubiera aprobado nuestra relación, lo sabremos… porque también merece saberlo. No quiero que un día se pregunte qué pensaba su madre de verdad y no tenga cómo descubrirlo. Katty era muy cercana a su madre"Ella me miró en silencio, con sus labios apretados. Podía ver cómo su cabeza trabajaba, analizando cada posibilidad, cada riesgo, isabela es de las personas más sobreprotectoras y cuidadosas que tengo a mi lado y sobre todo la que mejor me conoce."¿Y qué pasa contigo?" me pregunta finalmente. "¿Cuánto más vas a aguantar esa tortura? Porque sé que Katty te afecta, aunque no lo quieras admitir."Apreté los dientes. "No es lo que piensas." No lo es, o no lo sé…"Ah, ¿no?" Se acercó, mirándome con esa expresión de sé perfectamente lo que estás sintiendo y no puedes engañarme. "Entonces dime, ¿qué sientes cuando estás cerca de ella? Y no me salgas con esa mierda de que los bloqueadores nasales f
Caminé hasta la puerta y la entreabrí, con el corazón golpeándome con fuerza.Katty estaba ahí, con los brazos cruzados y esa maldita expresión de superioridad que me hacía hervir la sangre. Sonreía con suficiencia mientras miraba la escena entre mi cachorra y su tia, conversando tranquilas como nunca antes había pasado."Miren quién acaba de aparecer, la mujer más codiciada del país", dijo Katty al notar mi presencia, debí meterme a la pieza antes de que me vieran, golpe mental.Mi cachorra arqueó una ceja y se acercó a mí sin apartar la mirada de Katty. Con una seguridad que me encantaba, enredó sus dedos en mi cabello y me besó, profundo, posesivo, dejándole claro a cualquiera que me mirara a quién pertenecía. Me quede boba con ese besote."Perdón por la demora, amor. Vamos a descansar. Buenas noches, Katty", dijo con una sonrisa afilada antes de tirar de mi mano y llevarme de vuelta al dormitorio.Cerró la puerta tras nosotras y suspiró. Su expresión era diferente ahora, más relaj
Sus dedos recorren mis brazos con lentitud, bajando por mi pecho, delineando mi figura sin tocar piel, como si supiera que justo eso me mataría más rápido. "Dime, mi amor…" susurra contra mi oído, su aliento tibio enviando un escalofrío por mi espalda. "¿Cuánto más puedes aguantar sin tocarme?" Mis dedos se crispan contra la almohada, mis labios se abren en un intento de respirar mejor, pero no puedo. No con ella sobre mí, con su peso, su aroma, su maldita y exquisita tortura. "Por favor…" jadeo, mi voz temblorosa de pura desesperación. Ella sonríe contra mi cuello, un sonido bajo y satisfecho que me hace estremecer. "¿Por favor, qué?" pregunta, besando justo debajo de mi mandíbula. Cierro los ojos con fuerza, mi autocontrol al borde del colapso. "Déjame tocarte…" suplico con la voz rota. Su respuesta es inmediata. Se aparta apenas lo suficiente para que sus ojos atrapen los míos, y en ellos no hay piedad, solo fuego. "No." Maldición. Intento mover mis manos, pero en un seg
"Cállate y no le llames quiltra a mi Sam." Me apresuro a interrumpirla antes de que alguien más nos escuche. Pero al ver su expresión pensativa, ya imaginando algún argumento para fastidiarme, decido acabar con su curiosidad. "Pasaron cosas… Ya no está molesta conmigo."Isabella se cruza de brazos, su sonrisa maliciosa creciendo al instante."Ah, ya entiendo… Al fin Samantha te dio la pasada. Ya era hora. Así que ahora se siente más… amansada y sabe que estás comiendo de su mano o de otra parte." Hace gestos obscenos mientras sonríe"Cállate, y no es eso."Pero incluso a mí me suena poco convincente. No fue solo eso. Lo que pasó entre nosotras anoche no fue simple deseo, fue amor. Fue entrega.Isabella se encoge de hombros, divertida."Claro, claro… Lo importante es que pasó y ahora la bestia salvaje está domada. Me alegra. ¿Dónde está ahora?""Tenía que ver a Blue y quedó en hacer unas compras despues. Pensé que iba con Clara y Jeanet.""Ah, entonces salieron juntas. Perfecto, ya sé
Mi espalda se tensa."No demoro en sanar."Las palabras apenas han salido de mi boca cuando el filo de un cuchillo atraviesa mi mano de repente. La hoja entra y sale, dejando una herida abierta."¡¿Qué mierda te pasa?!" grito, llevándome la mano herida al pecho.Katy se inclina sobre la mesa, apoyando el mentón en su palma, estudiándome con una mirada depredadora."Y te duele." Su tono es casi… curioso. "Te duele más de lo que debería dolerte."La furia me nubla la vista."¿Quieres que te atraviese a ti para que veas que sí duele?" le espeto con los dientes apretados. Intento salir del comedor, pero en un parpadeo me acorrala contra la pared, inmovilizándome."¿Eres lenta? Los otros no lo son, pero tú sí…""¡Suéltame, maldita enferma!" Me esfuerzo por zafarme, pero su agarre es sólido.Katy ladea la cabeza con diversión, sus ojos brillando con algo peligroso."¿Por qué necesitas respirar?" murmura, con su rostro tan cerca del mío que puedo sentir su aliento. "¿Por qué llevas esos tapo
"Yo debía estar contigo… te fallé. Juré que nunca más perdería a nadie, que jamás permitiría que el dolor volviera a tocar a alguien a quien amo, y aun así… volví a fallar. Te fallé, te dejé sola cuando más me necesitabas. ¿Cómo pude permitir esto? ¿Cómo no lo vi venir? Lo siento, lo siento tanto… te prometí protegerte, estar ahí para ti… y ahora, todo lo que queda son promesas vacías y este vacío que me consume. ¡Perdóname! Por favor… perdóname." No sé cuánto tiempo estuve allí llorando. ¿Minutos? ¿Horas? ¿Días? No lo sé. Pero, por más lágrimas que derramaba, por más palabras y recriminaciones que le hacía, el dolor no paraba. Pensé que el funeral sería lo más doloroso, pero no… aún faltaba más. Aurora y Amapola, las dos pequeñas, fueron encontradas poco después de mi llegada… o, mejor dicho, lo que quedaba de ellas. "Todos quedarán en un nicho familiar," anunció la pequeña Blue a mis espaldas. "Debemos ir. Sé que no te gusta, pero ella te querría allí." “No podemos… aún no podem