James se marchó del dormitorio y empecé a vestirme seguidamente, viendo que había lencería fina y un vestido algo corto de talla, pero que me marcaban muy bien mis curvas junto con unos preciosos zapatos de tacón alto. Una vez que me peine el pelo cogiendome una cola, me marché de aquel dormitorio, baje las escaleras para saber donde se encontraba la cocina, escuchando como James me llamaba, viendo que estaba en una pequeña pero coqueta salita — Pronto aprenderás, dónde están las cosas y las habitaciones en la casa, solo es tiempo, siéntate por favor — me dijo— Quiero hablar con mi hija, solo te pido por ahora eso, deja que hable con mi pequeña, quiero saber como se encuentra — le suplique— No será posible Noelia, hazte a la idea, si hablas con la pequeña, le dirás dónde estamos y será perjudicial para ella y para ti, si le da a Cristofer por venir a buscarte, comprendelo — me dijo— No lo entiendo James, si solo quiero escuchar su vocecita — comente— Entiende que si te pones en
CHRISTOPHER WATSONDos días ya sin Noelia, sin saber qué más decirle a nuestra hija ya que no deja de llorar preguntando a todo el mundo, ¿donde está su madre?, solamente le decimos mi abuela y yo, que su madre está trabajando, pero preguntándonos mi abuela y yo, que si está trabajando ¿con quien? ya que James llama a la abuela una o dos veces al día y él sabe que mi mujer ha desaparecido sin dejar ningún rastro, Decidido y desesperado deje a mi hija en su colegio, volví a subir a mi coche dirigiendome hacia la Empresa de Ana y su padre, ya que estaba seguro de que ellos sí que saben dónde está mi esposa. Aparqué mi coche, y entré en el edificio Vending, la empresa de Ana y de su padre. Subi en el ascensor hasta la planta donde sabia que tenia su despacho muy enfadado— Señor, no puede pasar — me dijo su asistente, pero me dio lo mismo, llegue a la puerta y de golpe la abrir, mirandome el padre y la hija sorprendidos al verme entrar de esa forma dirigiendome a ellos— Está bien, vamos
Me desperté con un fuerte dolor de cabeza y aturdida, pensando en que la noche anterior seguramente había bebido demasiado, fue lo que pensé en primer lugar, ya que en esos momentos no podía ver bien donde me encontraba, aunque intente varias veces abrir los ojos para mirar los techos, las cortinas, la cama, ya que sentía que donde estaba no podía ser mi dormitorio, levántate las sábanas de aquella cama porque las notaba demasiado suaves y me pude fijar en que yo estaba totalmente desnuda. Intenté enseguida y muy nerviosa levantarme de donde estaba varias veces, pero los mareos y el dolor de cabeza que tenía, me hacían volver a tumbarme en aquella cama una y otra vez, hasta que por fin y como mucho esfuerzo me pude sentar en la cama. Escuché un ruido muy extraño detrás de mí y al girarme para ver qué era, me di cuenta de que había un hombre durmiendo en la misma cama que yo estaba, Nerviosa empecé a mirar por toda la habitación preguntándome ¿qué había pasado la noche anterior? y ¿Dó
Cuando el buenorro del camarero nos preguntó qué queríamos beber, decidimos las amigas, empezar a beber con algo suave, ya que enseguida el alcohol se nos subía a la cabeza y empezábamos a hacer tonterías. Así que decididas pedimos tres cosmopolitans, pero al dar el primer sorbo, enseguida notamos que tenía demasiado alcohol y aunque estaba muy buena la bebida, nos quedamos las tres mirando al camarero, viendo una pícara sonrisa en sus labios mientras nos miraba él a nosotras— Chicas ¿os habeis fijado como nos mira ese grupito de hombres? — nos preguntó Loren, que era la más alegre de las tres— Buenos si que estan, pero creo que son algo mayores para nosotras — le dije— Tu siempre igual, nena, despierta o te quedarás para monja, ya me gustaría pasar una sola noche con uno de ellos — me respondió mi amiga— ¿Hacemos una apuesta chicas? pago los gastos de esta noche si Noelia se acerca a ese grupo y le pide a uno de ellos salir a bailar ¿qué os parece? ..-- dijo Alice, haciendonos re
Nos marchamos de aquel local, abrazados mientras seguiamos riendo y bebiendo el champagne que aquel Elvis nos regaló, estuvimos andando un buen rato entrando en uno de los casinos, ya que deseábamos que siguiera la noche. Jugamos una o dos horas en la ruleta, pero no tuvimos suerte, marchandonos hacia la calle donde estaba el coche esperándonos, el chofer con la puerta abierta. Entramos en el vehículo y me quedé mientras miraba las luces que se encendían y se apagaban de los casinos y las luces de neón de los clubs nocturnos, hasta que volvimos a llegar al aeropuerto más borrachos que cuando bajamos. Lo siguiente que paso, lo tengo nublado, solo me acuerdo de que llegamos a una suite, comiéndonos los dos, nuestras bocas, quitandonos la ropa deprisa, tirandome Cristofer a la cama, riendo y bebiendo champagne, ACTUALMENTE—- ¿Qué te parece si te quedas a vivir conmigo? yo necesito una esposa y tu seguramente un trabajo ¿que me dices Noelia? — me pregunto Cristofer muy serio— ¿Estás loc
Aunque estaba en mi casa y en mi cama, me desperté algo sobresaltada por culpa de una pesadilla, abri los ojos por un momento, mirando todo lo que había a mi alrededor, como si quisiera estar segura de que era mi dormitorio. Me levanté de la cama, me fui de mi habitación hasta el cuarto de baño, al entrar preparé el agua de la ducha, ya que necesitaba que estuviera más caliente que fría ya que necesitaba relajarme, metiendome dentro de la ducha cuando me quite el pijama. Después de ducharme, me tape el cuerpo con una toalla volviendo a mi dormitorio para vestirse, escuchando a los pocos segundos el sonido de mi móvil,fijandome por la pequeña pantalla de que quien me estaba llamando eran mis amigas Loren y Alice— Holy, ¿que tal Noelia con el tío bueno? cuéntanos, Loren está escuchando aquí a mi lado — me dijo mi amiga— Todo bien chicas, nos emborrachamos, me levanté esta mañana con una fuerte resaca — respondí— Pero cuéntanos algo más, ¿te llevó a la cama? el hombre estaba muy bueno
En el funeral de mis padres, estuvieron mis dos amigas y sus padres, así como algunos conocidos del barrio donde vivíamos, yo estaba completamente destrozada, aunque sabía que ahora tendría que ser yo la que cogiera fuerzas y tratar de vivir, aunque más que vivir era sobrevivir, Mis padres me dejaron solamente el piso que encima era de alquiler, ya que dinero no tenían porque vivíamos solo de la pensión de mi padre y no nos quedaba ni para ahorrar nada mas, solo comer, recibos y el alquiler. Mis amigas quisieron ayudarme, pero más o menos estaban en la misma situación que yo cuando vivían mis padres. Busque desesperadamente trabajo, pero siempre me encontraba con alguna excusa, mientras los gastos y el alquiler se iban acumulando, hasta que un dia que regrese a mi casa después de recorrer casi toda la ciudad buscando trabajo, me encontré con el dueño de mi casa, que me estaba esperando en la puerta— Hola señor William, ¿cómo está? – pregunte— Hola Noelia, lo siento niña, pero te trai
Iba a girarme para ir a la zona de los ascensores, pero por un momento me quede inmovil, ya que no sabía exactamente en qué planta debía de bajarme, me quede mirando otra vez a la recepcionista, sonriendome ella mientras nos mirábamos— ¿Qué se le ofrece ahora señora? — me pregunto, haciendo que me sintiera más mayor de lo que en realidad era— Perdone, pero no se ha que planta tengo que ir – le dije algo avergonzada— Oh si, perdón, es la planta treinta, cuando salga del ascensor, vaya a su izquierda, allí verá a la asistente del señor Watson — me dijoLe di las gracias, me acerque hasta los ascensores apretando el botón de la planta treinta, cuando paro y baje, segui las indicaciones que me dio la recepcionista acercandome a una mesa donde había una mujer muy elegante y diría que de la misma edad de Cristofer, mirando su portátil— Buenos días, el señor Cristofer Watson, me está esperando en su despacho — le dije— Lo siento, pero las entrevistas con el señor Watson ya terminaron , v