Después de hacer el amor, nos vestimos marchandonos los dos del dormitorio cogidos de la mano, hacia el jardín, sentandonos los dos en una hamaca rodeando mi marido mis hombros, sin dejar de besar mi cuello y mis hombros, apoyando mi cabeza en su cuello.—- Holaaaa, me encanta veros a los dos asi, tan enamorados — nos dijo Dorothy que llegó en ese momento a la casa— Abuela tenemos que hablar contigo, mira — le dijo mi esposo dandole a Dorothy el móvil, para que viera la foto que le habían mandado— Creí que ya habíamos sacado la verdad de tus fotos Cristofer, pero ahora eres tu Noelia — nos dijo— Según mi mujer, Ana habló con James para llevar esas fotos a las revistas rosas, si no nos divorciamos y me caso con Ana — le dijo Cristofer— Esta mujer no va a parar hasta arruinaros a los dos ¿que pensáis hacer al respecto? — nos preguntó— Yo, marcharme con mi hija, firmando a tu nieto el divorcio como hice la otra vez — le dije— ¿Has pensado en tu hija Noelia? Ahora que tiene a sus pa
Me desperté con un fuerte dolor de cabeza y aturdida, pensando en que la noche anterior seguramente había bebido demasiado, fue lo que pensé en primer lugar, ya que en esos momentos no podía ver bien donde me encontraba, aunque intente varias veces abrir los ojos para mirar los techos, las cortinas, la cama, ya que sentía que donde estaba no podía ser mi dormitorio, levántate las sábanas de aquella cama porque las notaba demasiado suaves y me pude fijar en que yo estaba totalmente desnuda. Intenté enseguida y muy nerviosa levantarme de donde estaba varias veces, pero los mareos y el dolor de cabeza que tenía, me hacían volver a tumbarme en aquella cama una y otra vez, hasta que por fin y como mucho esfuerzo me pude sentar en la cama. Escuché un ruido muy extraño detrás de mí y al girarme para ver qué era, me di cuenta de que había un hombre durmiendo en la misma cama que yo estaba, Nerviosa empecé a mirar por toda la habitación preguntándome ¿qué había pasado la noche anterior? y ¿Dó
Cuando el buenorro del camarero nos preguntó qué queríamos beber, decidimos las amigas, empezar a beber con algo suave, ya que enseguida el alcohol se nos subía a la cabeza y empezábamos a hacer tonterías. Así que decididas pedimos tres cosmopolitans, pero al dar el primer sorbo, enseguida notamos que tenía demasiado alcohol y aunque estaba muy buena la bebida, nos quedamos las tres mirando al camarero, viendo una pícara sonrisa en sus labios mientras nos miraba él a nosotras— Chicas ¿os habeis fijado como nos mira ese grupito de hombres? — nos preguntó Loren, que era la más alegre de las tres— Buenos si que estan, pero creo que son algo mayores para nosotras — le dije— Tu siempre igual, nena, despierta o te quedarás para monja, ya me gustaría pasar una sola noche con uno de ellos — me respondió mi amiga— ¿Hacemos una apuesta chicas? pago los gastos de esta noche si Noelia se acerca a ese grupo y le pide a uno de ellos salir a bailar ¿qué os parece? ..-- dijo Alice, haciendonos re
Nos marchamos de aquel local, abrazados mientras seguiamos riendo y bebiendo el champagne que aquel Elvis nos regaló, estuvimos andando un buen rato entrando en uno de los casinos, ya que deseábamos que siguiera la noche. Jugamos una o dos horas en la ruleta, pero no tuvimos suerte, marchandonos hacia la calle donde estaba el coche esperándonos, el chofer con la puerta abierta. Entramos en el vehículo y me quedé mientras miraba las luces que se encendían y se apagaban de los casinos y las luces de neón de los clubs nocturnos, hasta que volvimos a llegar al aeropuerto más borrachos que cuando bajamos. Lo siguiente que paso, lo tengo nublado, solo me acuerdo de que llegamos a una suite, comiéndonos los dos, nuestras bocas, quitandonos la ropa deprisa, tirandome Cristofer a la cama, riendo y bebiendo champagne, ACTUALMENTE—- ¿Qué te parece si te quedas a vivir conmigo? yo necesito una esposa y tu seguramente un trabajo ¿que me dices Noelia? — me pregunto Cristofer muy serio— ¿Estás loc
Aunque estaba en mi casa y en mi cama, me desperté algo sobresaltada por culpa de una pesadilla, abri los ojos por un momento, mirando todo lo que había a mi alrededor, como si quisiera estar segura de que era mi dormitorio. Me levanté de la cama, me fui de mi habitación hasta el cuarto de baño, al entrar preparé el agua de la ducha, ya que necesitaba que estuviera más caliente que fría ya que necesitaba relajarme, metiendome dentro de la ducha cuando me quite el pijama. Después de ducharme, me tape el cuerpo con una toalla volviendo a mi dormitorio para vestirse, escuchando a los pocos segundos el sonido de mi móvil,fijandome por la pequeña pantalla de que quien me estaba llamando eran mis amigas Loren y Alice— Holy, ¿que tal Noelia con el tío bueno? cuéntanos, Loren está escuchando aquí a mi lado — me dijo mi amiga— Todo bien chicas, nos emborrachamos, me levanté esta mañana con una fuerte resaca — respondí— Pero cuéntanos algo más, ¿te llevó a la cama? el hombre estaba muy bueno
En el funeral de mis padres, estuvieron mis dos amigas y sus padres, así como algunos conocidos del barrio donde vivíamos, yo estaba completamente destrozada, aunque sabía que ahora tendría que ser yo la que cogiera fuerzas y tratar de vivir, aunque más que vivir era sobrevivir, Mis padres me dejaron solamente el piso que encima era de alquiler, ya que dinero no tenían porque vivíamos solo de la pensión de mi padre y no nos quedaba ni para ahorrar nada mas, solo comer, recibos y el alquiler. Mis amigas quisieron ayudarme, pero más o menos estaban en la misma situación que yo cuando vivían mis padres. Busque desesperadamente trabajo, pero siempre me encontraba con alguna excusa, mientras los gastos y el alquiler se iban acumulando, hasta que un dia que regrese a mi casa después de recorrer casi toda la ciudad buscando trabajo, me encontré con el dueño de mi casa, que me estaba esperando en la puerta— Hola señor William, ¿cómo está? – pregunte— Hola Noelia, lo siento niña, pero te trai
Iba a girarme para ir a la zona de los ascensores, pero por un momento me quede inmovil, ya que no sabía exactamente en qué planta debía de bajarme, me quede mirando otra vez a la recepcionista, sonriendome ella mientras nos mirábamos— ¿Qué se le ofrece ahora señora? — me pregunto, haciendo que me sintiera más mayor de lo que en realidad era— Perdone, pero no se ha que planta tengo que ir – le dije algo avergonzada— Oh si, perdón, es la planta treinta, cuando salga del ascensor, vaya a su izquierda, allí verá a la asistente del señor Watson — me dijoLe di las gracias, me acerque hasta los ascensores apretando el botón de la planta treinta, cuando paro y baje, segui las indicaciones que me dio la recepcionista acercandome a una mesa donde había una mujer muy elegante y diría que de la misma edad de Cristofer, mirando su portátil— Buenos días, el señor Cristofer Watson, me está esperando en su despacho — le dije— Lo siento, pero las entrevistas con el señor Watson ya terminaron , v
Nos bajamos hasta el garaje del edificio en ascensor, pero yo intente dentro estar bastante alejada de Cristofer, dándome cuenta cuando lo miraba de la sonrisa que tenía en sus labios, como si supiera que aun estaba avergonzada. Salimos del ascensor, cogiendo mi mano Cristofer hasta que llegamos a una preciosa limusina, donde el chofer ya nos estaba esperando con la puerta abierta— Jose, te presento a mi esposa, si yo no necesito la limusina, llevala a donde ella te diga — dijo Cristofer— Si señor, como usted diga, señora encantado de conocerla — me dijo el chofer— Gracias Jose — respondióSubimos los dos, cerrando la puerta el chofer, sentadose seguidamente en el asiento del conductor arrancó el vehículo marchandonos de aquel lugar— Acercate a mi, no voy a morderte — me dijo Cristofer— Na, aqui estoy bien, gracias — respondíPero el, me cogio del brazo poniendome a su lado, rodeando mis hombros con su brazo, cogiendo mi barbilla con su mano para que lo mirara— Noelia eres mi muj