Estabamos desayunando, sin dejar de mirarme James, cuando se me ocurrió hacerle una pregunta— ¿Qué es lo que tienes tan importante en tu despacho? — pregunte— Terminate el desayuno y ahora cuando vayamos a mi empresa te lo enseño, solo espero que no me lo tomes en cuenta, ya que ha llegado a mis manos por parte de alguna persona que lo dejó encima de la mesa de mi asistente — me dijo sin apartar su mirada de miTerminamos con nuestro desayuno, levantándonos los dos de las sillas, poniendo James su mano en mi espalda, dándome de pronto un escalofrío por todo mi cuerpo. Nos fuimos a la calle, paseando hasta llegar a su coche, subiendo los dos para ir a la empresa de James. Al llegar dejó el vehículo en el garaje de su edificio subimos en el ascensor, hasta la planta donde tenía su despacho, cuando nos íbamos acercando, salude a la que fue mi compañera de trabajo, entrando James y yo en su despacho— Que no me moleste nadie y anula todo lo que tenga esta mañana, voy a estar algo ocupad
Cristofer sacó del sobre las fotos, mirándolas con el ceño fruncido, mirandome a mi, como si quisiera preguntarme algo— Lo siento, pero ahora si que no creo en ti, me has vuelto a mentir Cristofer — le dije— No se de donde han salido estas fotos, pero no es verdad, tienen que ser falsificaciones para hacernos daño Noelia, tienes que creerme cariño — me dijo— No te creo ya, se ve perfectamente que eres tu y esa mujer hace dos meses, el tiempo justo de su embarazo, — le comente—- No he estado con ella desde hace cuatro años, cuando tu desaparecistes termine con ella para poder recuperarte, tienes que creerme Noelia, no se de donde han sacado esto, pero no es verdad, — me dijo alzando la voz— !! DEJA YA DE MENTIRME CRISTOFER ¡¡¡ — grite — Noelia, no he estado con ella te lo juro por mi hija, esto tiene que ser un montaje que ha hecho alguien, soy tu marido y tienes que creerme— me dijo nervioso—- NO, no te creo ya, y tampoco quiero que te acerques mas a mi, lo nuestro termino, va
Doroty me ayudó a levantarme y salir del cuarto de baño, teniendo que cambiarme de vestido ya que el que llevaba puesto estaba manchado de sangre. Nos marchamos las dos del dormitorio para ir a la entrada de la casa, cruzandonos en la puerta de la cocina con mi esposo, mirandome de arriba abajo— ¿Qué te pasa Noelia? — me pregunto— No le pasa nada, pero no quiero que te muevas de casa hasta que regresemos, tu y yo tenemos que hablar muy seriamente — le dijo muy seria su abuela— Abuela, no se quien ____ lo callo Dorothy— Ahora cuando lleguemos Cristofer, hablaremos muy en serio tu y yo, y a mi me vas a decir la verdad, ahora no tengo tiempo para ti – le dijo su abuela— ¿Queréis que os lleve a donde sea que vayáis? — pregunto Cristofer— No gracias, tengo mi propio chofer — le dijo su abuela marchandonos las dosCerca de donde estaba la limusina aparcada, Jose enseguida nos abrió la puerta, ayudandome a entrar en ella, escuchando a Dorothy, decirle que nos llevará a la clínica Nada
Estaba quedándome medio dormida en el sofá, cuando escuche como Feli me llamaba, viendo como dejaba una bandeja en la mesita que tenía enfrente con comida— Aquí tienes mi amor la comida, no quiero que te muevas mucho — me dijo— Gracias Feli, pero puedo ir a la cocina para comer — le dije— Esta Cristofer comiendo allí, por eso te lo traigo al salon — me dijo en voz baja— Ah ya entiendo, gracias — le dijeTermine de comer y volví a tumbarme en el sofá, viendo entrar a Cristofer, se fue al mueble poniendose un vaso de whisky sentándose en el otro lado del sofá, mientras me miraba— ¿Cómo te encuentras? — pregunto— Bien gracias por preguntar — le dije cerrando los ojos, haciendo como que quería dormirEstaba tan incómoda, teniendo a mi esposo a mi lado sin dejar de mirarme, que me levanté para marcharme, cogiendo Cristofer mi mano, sentandome encima de sus piernas, cogiendo mi barbilla para que lo mirara— Deja que me vaya, te lo aviso Cristofer, creo que fui muy clara contigo, no qu
Esa noche mismo, preparé mi equipaje acostándome en la cama después, pero muy nerviosa por si entraba Cristofer e intentaba otra vez lo que momentos antes no pudo hacerme. A media noche me desperté ya que tenía calor y sed, levantandome de la cama para ir a la cocina, sin encender las luces para no despertar a nadie. En la cocina me puse un vaso de agua bebiendomelo de un trago, pero cuando iba a volver a mi dormitorio, me tropecé con Cristofer cogiendome el de la cintura pegando mi espalda a la pared, besando y dando pequeños mordiscos en mi cuello, haciendo que todo mi cuerpo se erizara y temblara de deseo por tenerlo dentro de mi.—- Sueltame, a mi no te me acerques nunca más — le dije— Tu si que mientes, estás deseando ser mía, te conozco muy bien mi amor — me dijo— Cristofer te lo aviso, aparta — le dije, sintiendo como su virilidad crecía y se endurecía en mi vientre— No nena, dime cuanto me deseas, se que si te rozo un poco tu coño, te correras en mi mano — me dijo, pero lev
Me desperté con un fuerte dolor de cabeza y aturdida, pensando en que la noche anterior seguramente había bebido demasiado, fue lo que pensé en primer lugar, ya que en esos momentos no podía ver bien donde me encontraba, aunque intente varias veces abrir los ojos para mirar los techos, las cortinas, la cama, ya que sentía que donde estaba no podía ser mi dormitorio, levántate las sábanas de aquella cama porque las notaba demasiado suaves y me pude fijar en que yo estaba totalmente desnuda. Intenté enseguida y muy nerviosa levantarme de donde estaba varias veces, pero los mareos y el dolor de cabeza que tenía, me hacían volver a tumbarme en aquella cama una y otra vez, hasta que por fin y como mucho esfuerzo me pude sentar en la cama. Escuché un ruido muy extraño detrás de mí y al girarme para ver qué era, me di cuenta de que había un hombre durmiendo en la misma cama que yo estaba, Nerviosa empecé a mirar por toda la habitación preguntándome ¿qué había pasado la noche anterior? y ¿Dó
Cuando el buenorro del camarero nos preguntó qué queríamos beber, decidimos las amigas, empezar a beber con algo suave, ya que enseguida el alcohol se nos subía a la cabeza y empezábamos a hacer tonterías. Así que decididas pedimos tres cosmopolitans, pero al dar el primer sorbo, enseguida notamos que tenía demasiado alcohol y aunque estaba muy buena la bebida, nos quedamos las tres mirando al camarero, viendo una pícara sonrisa en sus labios mientras nos miraba él a nosotras— Chicas ¿os habeis fijado como nos mira ese grupito de hombres? — nos preguntó Loren, que era la más alegre de las tres— Buenos si que estan, pero creo que son algo mayores para nosotras — le dije— Tu siempre igual, nena, despierta o te quedarás para monja, ya me gustaría pasar una sola noche con uno de ellos — me respondió mi amiga— ¿Hacemos una apuesta chicas? pago los gastos de esta noche si Noelia se acerca a ese grupo y le pide a uno de ellos salir a bailar ¿qué os parece? ..-- dijo Alice, haciendonos re
Nos marchamos de aquel local, abrazados mientras seguiamos riendo y bebiendo el champagne que aquel Elvis nos regaló, estuvimos andando un buen rato entrando en uno de los casinos, ya que deseábamos que siguiera la noche. Jugamos una o dos horas en la ruleta, pero no tuvimos suerte, marchandonos hacia la calle donde estaba el coche esperándonos, el chofer con la puerta abierta. Entramos en el vehículo y me quedé mientras miraba las luces que se encendían y se apagaban de los casinos y las luces de neón de los clubs nocturnos, hasta que volvimos a llegar al aeropuerto más borrachos que cuando bajamos. Lo siguiente que paso, lo tengo nublado, solo me acuerdo de que llegamos a una suite, comiéndonos los dos, nuestras bocas, quitandonos la ropa deprisa, tirandome Cristofer a la cama, riendo y bebiendo champagne, ACTUALMENTE—- ¿Qué te parece si te quedas a vivir conmigo? yo necesito una esposa y tu seguramente un trabajo ¿que me dices Noelia? — me pregunto Cristofer muy serio— ¿Estás loc