Estaba quedándome medio dormida en el sofá, cuando escuche como Feli me llamaba, viendo como dejaba una bandeja en la mesita que tenía enfrente con comida— Aquí tienes mi amor la comida, no quiero que te muevas mucho — me dijo— Gracias Feli, pero puedo ir a la cocina para comer — le dije— Esta Cristofer comiendo allí, por eso te lo traigo al salon — me dijo en voz baja— Ah ya entiendo, gracias — le dijeTermine de comer y volví a tumbarme en el sofá, viendo entrar a Cristofer, se fue al mueble poniendose un vaso de whisky sentándose en el otro lado del sofá, mientras me miraba— ¿Cómo te encuentras? — pregunto— Bien gracias por preguntar — le dije cerrando los ojos, haciendo como que quería dormirEstaba tan incómoda, teniendo a mi esposo a mi lado sin dejar de mirarme, que me levanté para marcharme, cogiendo Cristofer mi mano, sentandome encima de sus piernas, cogiendo mi barbilla para que lo mirara— Deja que me vaya, te lo aviso Cristofer, creo que fui muy clara contigo, no qu
Esa noche mismo, preparé mi equipaje acostándome en la cama después, pero muy nerviosa por si entraba Cristofer e intentaba otra vez lo que momentos antes no pudo hacerme. A media noche me desperté ya que tenía calor y sed, levantandome de la cama para ir a la cocina, sin encender las luces para no despertar a nadie. En la cocina me puse un vaso de agua bebiendomelo de un trago, pero cuando iba a volver a mi dormitorio, me tropecé con Cristofer cogiendome el de la cintura pegando mi espalda a la pared, besando y dando pequeños mordiscos en mi cuello, haciendo que todo mi cuerpo se erizara y temblara de deseo por tenerlo dentro de mi.—- Sueltame, a mi no te me acerques nunca más — le dije— Tu si que mientes, estás deseando ser mía, te conozco muy bien mi amor — me dijo— Cristofer te lo aviso, aparta — le dije, sintiendo como su virilidad crecía y se endurecía en mi vientre— No nena, dime cuanto me deseas, se que si te rozo un poco tu coño, te correras en mi mano — me dijo, pero lev
Con el segundo sorbo que le di a la copa de champán, empecé a sentir mucho calor y a notar como estaba medio mareada, quise dejar la copa, pero James me animo a tomarme el líquido que aun quedaba en ella, — Tengo calor James ¿salimos a la terraza que me dé el fresco? — pregunte— Eso es el efecto del champán, tranquila se te pasara pronto — me dijo, Sus dedos acariciaban mi cuello, bajando después a mis brazos, haciendo que mi piel se erizara, mi boca se secara, mis bragas se mojaran y sintiera deseos de hacerle amor en ese momento— James ¿que me has puesto en la bebida?, no me siento muy bien — le dije, mientras él lamía mis labios y notaba su mano en mis piernas acariciándome suavemente— Shhh, calla, no te he puesto nada,solo que no estas acostumbrada a beber — me dijo dándome en los labios suaves besos, poniendo mi mano en su nuca para atraerlo más hacia mi boca— Ven conmigo Noelia, seguro que el fresco de la noche te hará bien - me dijo cogiéndome de las manos para levantarm
James me dejo en mi casa, después de aterrizar el avión en Nueva York y subir los dos seguidamente a su coche, nada más abrir la puerta de mi casa me crucé con Feli, dándome un abrazo y un beso, cogiendo seguidamente mi equipaje— Supongo que mi hija está en el colegio, Feli,--- le dije— Si y tu marido está en su despacho, casi no ha salido de él desde que te marchastes – me comentó— Gracias, voy a ducharme, hace mucha calor hoy – le respondíMe fui al dormitorio de invitados ya que no pensaba volver a dormir por el momento con Cristofer en la misma cama, entre en el cuarto de baño, me quite la ropa, prepare los grifos, entrando seguidamente en la ducha, —- ¿Ya has vuelto de tus andanzas como puta de James? — escuche hablar a mi esposo— No se de que hablas, solo he ido a trabajar con él — le respondí mientras me estaba duchando— Eso no es lo que parece en esta foto que me han mandado al movil Noelia — me dijo— No se de que fotografía hablas Cristofer, por favor marcharte de mi d
Después de hacer el amor, nos vestimos marchandonos los dos del dormitorio cogidos de la mano, hacia el jardín, sentandonos los dos en una hamaca rodeando mi marido mis hombros, sin dejar de besar mi cuello y mis hombros, apoyando mi cabeza en su cuello.—- Holaaaa, me encanta veros a los dos asi, tan enamorados — nos dijo Dorothy que llegó en ese momento a la casa— Abuela tenemos que hablar contigo, mira — le dijo mi esposo dandole a Dorothy el móvil, para que viera la foto que le habían mandado— Creí que ya habíamos sacado la verdad de tus fotos Cristofer, pero ahora eres tu Noelia — nos dijo— Según mi mujer, Ana habló con James para llevar esas fotos a las revistas rosas, si no nos divorciamos y me caso con Ana — le dijo Cristofer— Esta mujer no va a parar hasta arruinaros a los dos ¿que pensáis hacer al respecto? — nos preguntó— Yo, marcharme con mi hija, firmando a tu nieto el divorcio como hice la otra vez — le dije— ¿Has pensado en tu hija Noelia? Ahora que tiene a sus pa
Me desperté con un fuerte dolor de cabeza y aturdida, pensando en que la noche anterior seguramente había bebido demasiado, fue lo que pensé en primer lugar, ya que en esos momentos no podía ver bien donde me encontraba, aunque intente varias veces abrir los ojos para mirar los techos, las cortinas, la cama, ya que sentía que donde estaba no podía ser mi dormitorio, levántate las sábanas de aquella cama porque las notaba demasiado suaves y me pude fijar en que yo estaba totalmente desnuda. Intenté enseguida y muy nerviosa levantarme de donde estaba varias veces, pero los mareos y el dolor de cabeza que tenía, me hacían volver a tumbarme en aquella cama una y otra vez, hasta que por fin y como mucho esfuerzo me pude sentar en la cama. Escuché un ruido muy extraño detrás de mí y al girarme para ver qué era, me di cuenta de que había un hombre durmiendo en la misma cama que yo estaba, Nerviosa empecé a mirar por toda la habitación preguntándome ¿qué había pasado la noche anterior? y ¿Dó
Cuando el buenorro del camarero nos preguntó qué queríamos beber, decidimos las amigas, empezar a beber con algo suave, ya que enseguida el alcohol se nos subía a la cabeza y empezábamos a hacer tonterías. Así que decididas pedimos tres cosmopolitans, pero al dar el primer sorbo, enseguida notamos que tenía demasiado alcohol y aunque estaba muy buena la bebida, nos quedamos las tres mirando al camarero, viendo una pícara sonrisa en sus labios mientras nos miraba él a nosotras— Chicas ¿os habeis fijado como nos mira ese grupito de hombres? — nos preguntó Loren, que era la más alegre de las tres— Buenos si que estan, pero creo que son algo mayores para nosotras — le dije— Tu siempre igual, nena, despierta o te quedarás para monja, ya me gustaría pasar una sola noche con uno de ellos — me respondió mi amiga— ¿Hacemos una apuesta chicas? pago los gastos de esta noche si Noelia se acerca a ese grupo y le pide a uno de ellos salir a bailar ¿qué os parece? ..-- dijo Alice, haciendonos re
Nos marchamos de aquel local, abrazados mientras seguiamos riendo y bebiendo el champagne que aquel Elvis nos regaló, estuvimos andando un buen rato entrando en uno de los casinos, ya que deseábamos que siguiera la noche. Jugamos una o dos horas en la ruleta, pero no tuvimos suerte, marchandonos hacia la calle donde estaba el coche esperándonos, el chofer con la puerta abierta. Entramos en el vehículo y me quedé mientras miraba las luces que se encendían y se apagaban de los casinos y las luces de neón de los clubs nocturnos, hasta que volvimos a llegar al aeropuerto más borrachos que cuando bajamos. Lo siguiente que paso, lo tengo nublado, solo me acuerdo de que llegamos a una suite, comiéndonos los dos, nuestras bocas, quitandonos la ropa deprisa, tirandome Cristofer a la cama, riendo y bebiendo champagne, ACTUALMENTE—- ¿Qué te parece si te quedas a vivir conmigo? yo necesito una esposa y tu seguramente un trabajo ¿que me dices Noelia? — me pregunto Cristofer muy serio— ¿Estás loc