CAPÍTULO 30

Daniela conducía con las manos firmes sobre el volante, pero su mente era un torbellino de pensamientos incontrolables. Cada palabra de Víctor retumbaba en su cabeza como una sentencia inevitable.

"Javier aclarará mis dudas si las tengo".

¿Cuánto tardaría en conectar las piezas?

¿Cuánto faltaba para que llegara a la verdad que tanto temía?

No podía permitirse el lujo de caer en el pánico, no ahora. Respiró hondo, tratando de mantener la calma.

Lo primero era llegar a casa y asegurarse de que Adriano estuviera bien. Lo segundo, pensar en algo.

Cuando estacionó frente a su casa, se quedó unos segundos dentro del auto. Su reflejo en el retrovisor mostraba su rostro tenso, con la piel pálida y los ojos enrojecidos por la tensión. Se obligó a componer una expresión neutral antes de salir, por sus hijos.

Melissa la recibió en la puerta con una sonrisa cálida, pero notó de inmediato la preocupación en su mirada.

—¿Cómo te fue? —preguntó mientras la ayudaba a colgar su abrigo.

Daniela suspiró
Continue lendo no Buenovela
Digitalize o código para baixar o App

Capítulos relacionados

Último capítulo

Digitalize o código para ler no App