209. MIS MIEDOS

CLARIS:

Estaba asustada, muy asustada con todo lo que escuchaba. La humana en mí, la parte frágil que a veces olvidaba que era una loba poderosa, apretaba los papiros entre mis manos con fuerza, hasta que los nudillos se tornaron blancos. Mis piernas, tensas como si estuvieran preparadas para correr, se negaban a moverse, pero todo mi cuerpo respondía a una vulnerabilidad que no quería admitir. Mi mente me gritaba que era suficiente, que debía dejar los papiros y actuar, pero las emociones humanas en mí mantenían un férreo control, pegándome allí, inmóvil.

Entonces, lo escuché. Un ronroneo bajo y suave, la vibración de una presencia familiar. Clara, mi hermana, en su forma de lobuna, se acercó. Sentí el calor de su cuerpo cerca del mío, su pelaje como un ancla en medio del torbellino de sensaciones que me atacaban. La loba que era ella me recordaba quién era yo.

Por instinto, como quien busca un refugio cuando la tormenta arrecia, permití que mi forma se deshiciera. Lúmina, mi loba,
Sigue leyendo en Buenovela
Escanea el código para descargar la APP
capítulo anteriorcapítulo siguiente

Capítulos relacionados

Último capítulo

Escanea el código para leer en la APP