Pov Keira—Ese cabr0n, permití que mi hija se fuera con él pensando que estaba segura y ahora me entero de que su Reino fue atacado.Otra mesa voló por los aires estrellándose contra las paredes en construcción del nuevo castillo.—Cuando lo tenga de nuevo frente a mí, voy a quebrarle cada maldit4 extremidad antes de cortarle la garganta.Todos nos mantuvimos en silencio escuchando los planes de tortura que el Rey Bastian va a infringirle a alguien.Habla claramente de partirlo como una ramita, jugar con sus pelotas como si fueran canicas y, una vez más, cortarle la garganta.Pobre hombre, no lo conozco, pero lo compadezco; solo espero que, después de tantas cortadas de garganta, siga vivo.—Bastian, Juliette es una mujer grande y bien entrenada— su compañera se acerca tomando las garras que tiene por manos—. Recuerda quién la entrenó; lo hiciste tú y lo hiciste muy bien. Nuestra princesa sabe cómo protegerse.Ethan me rodeó con sus brazos, seguramente al sentir el miedo de Alba; la p
Pov Ethan Ayudé a mi padre a organizar algunas cosas antes de irse. Está estresado, frustrado, como si cargara con el peso de todo el mundo encima, cuando claramente soy yo el que debería hacerlo. —Ethan, está de más decirte que te cuides en tu viaje. No sabes a lo que vas a enfrentarte allá. Por algo será que muchos intentan ir y nadie sale con vida. Llevas a tu compañera, tu alma gemela; no hagas nada que la ponga en riesgo. Estreché el abrazo de mi padre, con Thorin entrando en mi mente para animar a su cachorro. Decirlo así suena bastante raro, ya que ambos Lycans son igual de grandes e intimidantes. —Me alegra saber que la has aceptado. —Solo por ser tu compañera, eso lo sabes. Odio a los escamosos escupe fuego; aunque ella se ve bastante leal, es justa. Tal como debería serlo una reina. Deiros entró en ese momento; sus pasos vacilan, así como su postura. Trae en sus manos una carta que sé que va dirigida a Mara. Esto la va a romper. —Rey Alfa… —Déjala y lárgate a hacer
Pov Keira —Otra cosa que tienes que saber es que su Lycan saldrá a jugar contigo, y lo digo en más de un sentido. Abrí los ojos, limpiándome las lágrimas; seguramente ya debo tener la cara como un tomate, y su risita insinuante me lo confirma. —Estamos entre mujeres, no tienes por qué ser tan tímida. Ahora bien, sí, Anouk saldrá para interactuar contigo, ya sea para jugar, coquetear o querer intimar. En el último sentido, tienes que confiar en tu loba; ya mi Ava le anda dando buenas instrucciones. —¿Él también puede marcarme? —Lo hará. Los Lycan son más posesivos; eso quiere decir que, a la menor oportunidad, reafirmarán el vínculo. De resto, tendrás que soportar las mordeduras de Ethan. Toqué mi cuello, casi sintiendo el dolor. Ethan no puede ser tan despiadado, ¿o sí? Y pronto mi pregunta no formulada llegó. —Créeme, te marcará por posesividad, por celos, porque está feliz y porque sí. No busques ninguna lógica de por qué de repente te estás bañando tranquilamente y te asalta
Pov Keira Tomé el filo de la roca mojada para dar una última mirada antes de regresar. Nada, de seguro anda entretenido con mis pequeños distractores. Me levanté, mojando mis manos en la cascada para quitarme la tierra; iría a explorar más la cueva en lo que mi Lycan me encuentra. Me giré, estrellándome contra algo que no estaba allí. ¡Ay, no! Levanté mucho la cabeza para ver al enorme Lycan parado frente a mí, sus ojos rojos mirándome con total atención. ¿Cómo es que me encontró tan rápido y cómo es que no lo sentí? Quise escapar, pero fue inútil; sus manos me tomaron con cuidado, llevándome al interior de la cueva. ¿Asustada? Sí, Ethan va a cumplir su palabra. —Ahhh— grité, aferrándome con fuerza a su pelaje cuando se lanzó en el pequeño pozo. Tragué un poco de agua que, para mi sorpresa, estaba dulce, o tal vez es porque su olor se mezcla con mis papilas gustativas. Salí del agua, aún siendo sostenida por Anouk. Se acostó sobre la suave yerba, acusándome en su pec
Pov Keira Mi pecho sube y baja con violencia; me tiemblan las piernas, aunque mi cuerpo se siente más vivo que nunca. Mi centro aún palpita, pidiendo más. El hormigueo recorre mi piel, que vuelve a prenderse como fuego a punto de salirse de control. Algo se filtra en mi mente, un susurro que traspasa la lascivia que nubla mi pensamiento. "Mia" se repite una y otra vez, como un cálido río que recorre mi alma. Un gruñido cerca me hace exponer el cuello, dejando total acceso a mi Lycan, que raspa sus caninos peligrosamente. Todo mi ser le grita que lo haga; mi alma anhela pertenecer a él, así como mi cuerpo ya lo hace. Sus garras bajan por mi piel con delicadeza, recorriéndome sin apuro. Suspiro cuando su tacto llega de nuevo a mi feminidad, acariciándola con cuidado entre sus garras. Abro más mis piernas, aferrándome a su cuello, sus dedos haciéndome arder de placer. Cierro los ojos, disfrutando de ese suave toque que ya me tiene flotando en el aire. Su calor me abandonó. Abrí m
Pov Leina Creí que esta sería la noche más especial de mi vida, que por fin conocería a mi loba como tanto deseé, pero nada de eso sucedió. Ahora solo escucho como mi padre, el ex beta de la manada, discute con el antiguo Alfa y su hijo, el Alfa actual; sobre mi expulsión. La manada al rededor se mantiene en silencio, las miradas con burla de las lobas que codiciaban mi lugar no se hacen esperar. —Ella es tu compañera Reiner, expulsarla sería dejarla sin protección, allá afuera hay demasiados renegados y bárbaros. —Yo necesito una compañera fuerte, una Luna que pueda ser capaz de proteger a su gente, su loba no despertó, por lo tanto, no le sirve ni a la manada ni a mí. Las palabras de mi compañero se clavan como un fuerte puñal en mi corazón. Las lágrimas quieren salir, pero no dejaré que ellos vean mi debilidad. —Reiner, por favor, es mi hija, piensa en estos dos años que tardaste esperándola. Apreté los puños de rabia, observando como mi padre se arrodilla ante él, s
Pov Leina Mi padre tomaba el manojo de llaves y metía una a una en la pequeña ranura de la puerta. Sus manos temblaban haciendo que se cayeran las llaves varias veces, volviendo a comenzar de cero. —Papá, dime qué es lo que pasa, ¿Reiner está bien? Pregunté aun pensando en el momento en que acepté su rechazo, parecía que a él lo estaba matando. —Está vivo, es todo lo que sé, pero su padre mandó a preparar un escenario para ti, serás ejecutada por intentar acabar con la vida del Alfa. En ese momento la cerradura resonó en el espacio frío, la reja se abrió con un chirrido y mi padre comenzó a arrastrarme hacia la salida. Las antorchas iluminan el pasillo, creando sombras en las celdas que permanecían vacías. Podía escuchar como las ratas se arrastraban en la oscuridad huyendo de nuestra presencia. Las paredes de piedra negra se cerraban sobre mí, haciéndome sentir asfixiada. —Papá, espera… —Escucha bien Leina, te ayudaré a llegar a la cascada, una vez que la cruces
Pov Leina Traté de alejarme de él hasta conseguir algo con que defenderme y fue cuando mis manos se toparon con una piedra. El lobo me mostró sus colmillos listos para saltarme encima. Esta era mi oportunidad. Tomé la piedra con fuerza y se la lancé, golpeándolo en la cabeza. Aproveché la oportunidad de su descuido para levantarme y correr con todas mis fuerzas. Escuché otros aullidos cerca. Más lobos renegados se acercaban. No podré salir de esto, me alcanzarán y luego… «Saldremos de esto, confía en mí, confía en ti, llega al río» Me detuve en seco casi cayendo al vacío, la tierra se desprendía bajo mis pies perdiéndose en el agua que corría a gran velocidad abajo. Varios gruñidos llamaron mi atención y me giré para verme rodeada de al menos unos ocho renegados. Comenzaron a avanzar hacia mí. Este es mi fin. —AHHGR— grité apretando mis dientes, caí de rodillas sin entender qué pasaba, el dolor de mi cuerpo era horrible y abrumador. Vi mis man