Pov Kian Al día siguiente, me levanté temprano para partir. Un par de hombres me acompañarán, entre ellos la guardia personal de Juliette. De los que trajo, algunos murieron, otros siguen en pie y eso es bueno. —Kian, ya todos están listos. Arreglé mis muñequeras, acomodando los pequeños dardos en ellas, tomé el látigo y con eso salí de la única habitación buena. La tierra de Shurt es traicionera; bosques oscuros protegen el Reino como la primera defensa. Sus frutos son tan exquisitos a la vista que te hipnotizan. Fácil, como atraer a la abeja a la miel, una muy mortal y venenosa. —¿Ya informaron a los lobos de todo lo que necesitan saber? —Sí, líder, también se les dio el antídoto por si alguien se envenena de cualquier forma. Llegué a la mesa de reuniones con mis generales. Sobre ella, varios papeles y mapas esparcidos brindan la información actual del Reino. Cambiaron muchas cosas, como las fronteras; solo hay pequeñas brechas donde podamos pasar. Sin embargo, est
Pov Kian Cortaba uno tras otro, extremidades cayendo, la sangre salpicando por todas partes. Xantea dijo un par de minutos que ha se habían hecho más largos. Eran duros, demasiado; perdían un brazo y seguían peleando con el otro de una forma más agresiva. —XANTEA, J0DER, MÚEVETE. —ESTOY EN ESO, DAME TIEMPO, YA CASI. Aún quedaban muchos, más de ocho tal vez, y aunque suene poco, lo cierto es que parece que lucháramos contra un ejército. —Ya está, ustedes crucen, vamos, yo me encargo de ellos. Uno a uno, mis hombres y los lobos fueron entrando; no pretendía dejar sola a Xantea en una lucha casi a muerte. Pensé que necesitaría mi ayuda, pero ver su forma de pelear entre su loba y la magia me sorprendió bastante. ¿Qué ha estado haciendo en todo este tiempo desaparecida? La ayudé a acabar con el último, quedando totalmente exhaustos; esto no formaba parte del plan. —Dame un momento, Kian, solo un momento, necesito recuperarme. Miré los cuerpos a mi alrededor; ninguno
Pov Keira—Ese cabr0n, permití que mi hija se fuera con él pensando que estaba segura y ahora me entero de que su Reino fue atacado.Otra mesa voló por los aires estrellándose contra las paredes en construcción del nuevo castillo.—Cuando lo tenga de nuevo frente a mí, voy a quebrarle cada maldit4 extremidad antes de cortarle la garganta.Todos nos mantuvimos en silencio escuchando los planes de tortura que el Rey Bastian va a infringirle a alguien.Habla claramente de partirlo como una ramita, jugar con sus pelotas como si fueran canicas y, una vez más, cortarle la garganta.Pobre hombre, no lo conozco, pero lo compadezco; solo espero que, después de tantas cortadas de garganta, siga vivo.—Bastian, Juliette es una mujer grande y bien entrenada— su compañera se acerca tomando las garras que tiene por manos—. Recuerda quién la entrenó; lo hiciste tú y lo hiciste muy bien. Nuestra princesa sabe cómo protegerse.Ethan me rodeó con sus brazos, seguramente al sentir el miedo de Alba; la p
Pov Ethan Ayudé a mi padre a organizar algunas cosas antes de irse. Está estresado, frustrado, como si cargara con el peso de todo el mundo encima, cuando claramente soy yo el que debería hacerlo. —Ethan, está de más decirte que te cuides en tu viaje. No sabes a lo que vas a enfrentarte allá. Por algo será que muchos intentan ir y nadie sale con vida. Llevas a tu compañera, tu alma gemela; no hagas nada que la ponga en riesgo. Estreché el abrazo de mi padre, con Thorin entrando en mi mente para animar a su cachorro. Decirlo así suena bastante raro, ya que ambos Lycans son igual de grandes e intimidantes. —Me alegra saber que la has aceptado. —Solo por ser tu compañera, eso lo sabes. Odio a los escamosos escupe fuego; aunque ella se ve bastante leal, es justa. Tal como debería serlo una reina. Deiros entró en ese momento; sus pasos vacilan, así como su postura. Trae en sus manos una carta que sé que va dirigida a Mara. Esto la va a romper. —Rey Alfa… —Déjala y lárgate a hacer
Pov Keira —Otra cosa que tienes que saber es que su Lycan saldrá a jugar contigo, y lo digo en más de un sentido. Abrí los ojos, limpiándome las lágrimas; seguramente ya debo tener la cara como un tomate, y su risita insinuante me lo confirma. —Estamos entre mujeres, no tienes por qué ser tan tímida. Ahora bien, sí, Anouk saldrá para interactuar contigo, ya sea para jugar, coquetear o querer intimar. En el último sentido, tienes que confiar en tu loba; ya mi Ava le anda dando buenas instrucciones. —¿Él también puede marcarme? —Lo hará. Los Lycan son más posesivos; eso quiere decir que, a la menor oportunidad, reafirmarán el vínculo. De resto, tendrás que soportar las mordeduras de Ethan. Toqué mi cuello, casi sintiendo el dolor. Ethan no puede ser tan despiadado, ¿o sí? Y pronto mi pregunta no formulada llegó. —Créeme, te marcará por posesividad, por celos, porque está feliz y porque sí. No busques ninguna lógica de por qué de repente te estás bañando tranquilamente y te asalta
Pov Keira Tomé el filo de la roca mojada para dar una última mirada antes de regresar. Nada, de seguro anda entretenido con mis pequeños distractores. Me levanté, mojando mis manos en la cascada para quitarme la tierra; iría a explorar más la cueva en lo que mi Lycan me encuentra. Me giré, estrellándome contra algo que no estaba allí. ¡Ay, no! Levanté mucho la cabeza para ver al enorme Lycan parado frente a mí, sus ojos rojos mirándome con total atención. ¿Cómo es que me encontró tan rápido y cómo es que no lo sentí? Quise escapar, pero fue inútil; sus manos me tomaron con cuidado, llevándome al interior de la cueva. ¿Asustada? Sí, Ethan va a cumplir su palabra. —Ahhh— grité, aferrándome con fuerza a su pelaje cuando se lanzó en el pequeño pozo. Tragué un poco de agua que, para mi sorpresa, estaba dulce, o tal vez es porque su olor se mezcla con mis papilas gustativas. Salí del agua, aún siendo sostenida por Anouk. Se acostó sobre la suave yerba, acusándome en su pec
Pov Keira Mi pecho sube y baja con violencia; me tiemblan las piernas, aunque mi cuerpo se siente más vivo que nunca. Mi centro aún palpita, pidiendo más. El hormigueo recorre mi piel, que vuelve a prenderse como fuego a punto de salirse de control. Algo se filtra en mi mente, un susurro que traspasa la lascivia que nubla mi pensamiento. "Mia" se repite una y otra vez, como un cálido río que recorre mi alma. Un gruñido cerca me hace exponer el cuello, dejando total acceso a mi Lycan, que raspa sus caninos peligrosamente. Todo mi ser le grita que lo haga; mi alma anhela pertenecer a él, así como mi cuerpo ya lo hace. Sus garras bajan por mi piel con delicadeza, recorriéndome sin apuro. Suspiro cuando su tacto llega de nuevo a mi feminidad, acariciándola con cuidado entre sus garras. Abro más mis piernas, aferrándome a su cuello, sus dedos haciéndome arder de placer. Cierro los ojos, disfrutando de ese suave toque que ya me tiene flotando en el aire. Su calor me abandonó. Abrí m
Pov Leina Creí que esta sería la noche más especial de mi vida, que por fin conocería a mi loba como tanto deseé, pero nada de eso sucedió. Ahora solo escucho como mi padre, el ex beta de la manada, discute con el antiguo Alfa y su hijo, el Alfa actual; sobre mi expulsión. La manada al rededor se mantiene en silencio, las miradas con burla de las lobas que codiciaban mi lugar no se hacen esperar. —Ella es tu compañera Reiner, expulsarla sería dejarla sin protección, allá afuera hay demasiados renegados y bárbaros. —Yo necesito una compañera fuerte, una Luna que pueda ser capaz de proteger a su gente, su loba no despertó, por lo tanto, no le sirve ni a la manada ni a mí. Las palabras de mi compañero se clavan como un fuerte puñal en mi corazón. Las lágrimas quieren salir, pero no dejaré que ellos vean mi debilidad. —Reiner, por favor, es mi hija, piensa en estos dos años que tardaste esperándola. Apreté los puños de rabia, observando como mi padre se arrodilla ante él, s