James abre su boca, la cierra y la vuelve a abrir. No sabe qué decir, qué responderle a Stella porque no tiene idea si se trata de uno de sus juegos conjuntos o si en realidad se está ofreciendo seriamente.—Seguro, cuando lleguemos a la casa —termina diciendo.Stella acerca su silla hacia la de él y mete la mano por debajo de la mesa para acariciar su pierna.—Me estaba refiriendo a aquí y ahora —su voz es seductora.—Y… yo —balbucea él —la mano de ella viaja hacia arriba y hacia debajo de su muslo. Frotando con tacto suave, pero firmemente— Eso es, mmm…—¿Agradable? —completa ella la oración cuando nota que él no puede hacerlo.En el último movimiento, la mano traviesa de Stella se aventura demasiado alto y roza algo duro.Los ojos de ella se clavan en el rostro de él quien ya está sonriendo pícaramente.—Vaya, no pensé que el masaje funcionaría tan bien.—¿En serio?—Es que pensaba que, ya sabes… que no podías… —en cuanto las palabras salieron de ella se dio cuenta de que estaba to
John lleva a James hasta el escenario y la sala se queda en completo silencio cuando lo ven. El foco brilla justo en el hermoso rostro de él.—Buenas noches a todos, como la mayoría de ustedes saben, estuve dormido por un tiempo —la multitud ríe— Quiero agradecerle a cada uno de ustedes por mantener unida a esta empresa en mi ausencia. Mi padre estaría orgulloso. Muchas personas me han ayudado en mi camino hacia la recuperación. Mi madre, mis amigos, pero nadie tanto como mi hermosa esposa, Stella ¡Mi estrella de la suerte! —al escuchar las palabras, ella abre los ojos debido a la sorpresa— Antes de conocerla, no creía en el matrimonio. No quería que nada interfiriera con mi trabajo, pero ahora, me doy cuenta de que hay cosas más importantes y que tener a alguien apoyándote todo el tiempo es lo más gratificante…Las lágrimas comienzan a acumularse en los ojos de ella, entendía perfectamente bien lo que James estaba diciendo porque ella misma se había quedado sin nadie y, en esos momen
La multitud comienza a aplaudir y la música vuelve a sonar. James se despide de todos los presentes y los invitados vuelven a beber y charlar.A un lado, John le sonríe a su jefe con seguridad, mientras Stella todavía tenía los ojos como platos y la boca abierta de par en par debido a la sorpresa que acababa de recibir.James se inclina hacia ella y le susurra en el oído:—Todavía no puedo caminar por completo, eso va a requerir de unas cuantas sesiones más de fisioterapias, así que, ¿podrías ayudarme a bajar del escenario, esposa?—¿Quieres intentar caminar aquí arriba? ¿Solo con mi ayuda? —le pregunta ella desconfiando de su propia fuerza— Puedo bajarte en la silla de ruedas si no estás preparado aún, no pasa nada, recuerda que no tienes que probarle nada a nadie —le dice recordando como Richard había tratado de hacerlo sentir mal antes por su discapacidad.La sonrisa de James no se borra mientras la observa todo el tiempo. Desde que despertó del coma, no se había sentido tan feliz
Esa noche, james la había exaltado enfrente de todos y había dejado en claro lo especial que era para él, algo que, evidentemente, no le había sentado bien a todos los presentes.Cuando la pareja está de vueltas en la limusina, la cabeza de ella da vueltas.—¡Vaya noche hemos tenido! —es James el primero en hablar.—¡Fue increíble! Tú estuviste increíble —en ese momento, Stella se permite pensar con calma en todas las cosas hermosas que él dijo sobre ella, la manera en la que la miró todo el tiempo, el brillo especial que habitaba en sus ojos cuando la veía sonreír…“Calma, Stella, calma. Todo eso fue una actuación, una hermosa, pero actuación al fin y al cabo. Estás casada con él por un contrato, no por amor y él lo sabe. Necesitaba demostrar un frente unido delante de sus trabajadores y oponentes y una esposa firme a su lado era la mejor demostración que podía dar, así que tómatelo con calma.”Ella intentaba convencerse de que no había nada especial entre ellos, que todo era imagina
—¿Sabes qué? ¡Vamos por algo de comer! —lo anima ella radiante de felicidad todavía por el beso que habían tenido.—¿Qué tienes en mente? —le pregunta él con una mirada llena de complicidad.—¿Qué tal te parecen unas hamburguesas grasientas?—No he comido comida chatarra en mucho tiempo, así que… ¡Vámonos!Ambos pasan por un restaurante y toman la comida. Las miradas de complicidad no paran entre ellos, a pesar de ello, Stella no puede evitar sentirse un poco tímida.El beso que compartieron en la limusina fue increíble, pero ahora ella no sabe qué esperar o cómo continuará desarrollándose la relación.—Entonces… ya tenemos comida increíble, ahora todo lo que necesitamos es un buen lugar —es él quien rompe el hielo al darse cuenta de lo recortada que se muestra ella.—¿Alguna idea? Digo, podríamos comer en la limusina. Es agradable y acogedora, además, privada.Él le sonríe.—Stell, no tengo problemas con mostrarme en público contigo, por si no lo notaste, acabo de hacer una declaraci
El día pasa frustrantemente lento. Todo en lo que ella puede pensar es en la cena con los inversores, es muy probable que de eso dependa la empresa de su padre, ahora suya.Luego de arreglarse, se mira por última ve en el espejo y se dirige directamente a la puerta principal.—¿Stella? —James la llama ¡Está parado y la silla de ruedas no está a la vista!—Jamie, hola.A pesar de haber pasado tanto tiempo juntos la noche anterior, en todo el día no se habían visto.—Te estaba buscando, pensé que podríamos dar una vuelta ¿quizás ir a cenar a ese nuevo restaurante italiano que tiene tan buenas reseñas?—Escuché que ese lugar estaba infestado de ratas —bromea ella sonriendo y luego le dice— Tengo una cena de negocios justo ahora.—¿Cena de negocios? —pregunta él asombrado, no porque ella no fuera capaz, sino porque no le había comentado nada.—Me reuniré con unos inversores esta noche, tal vez pueda salvar la compañía de mi padre.Él la mira por un mo
Los ojos de Stella están fijos en la pantalla de su celular mientras relee el correo electrónico una y otra vez sin darse cuenta de que los hombres a su alrededor han dejado de hablar.—Cariño, deberías prestar atención cuando los hombres hablan, así podrías aprender una o dos cosas sobre el mundo de los negocios —le comenta uno de los inversores.Antes que Stella tenga tiempo de responder, Ryan interviene.—Se está haciendo tarde. Será mejor que continuemos hablando del tema en otro momento —él se inclina hacia ella y le susurra— Siento lo que ocurrió esta noche. Buscaré más inversores y le avisaré, unos que no sean tan idiotas.—Vamos, Ryan, la noche recién comienza, puedes venir con nosotros si quieres —uno de los inversores habló.—Stella ¿por qué no vas también con nosotros a tomar algo? Quizás podamos llegar a un acuerdo ¿quién sabe? —le dijo otro de ellos.Todos los hombres se giran hacia ella y la miran con una expresión lasciva que hace que Stella quiera arrancarle los ojos a
Sin decir una sola palabra más, él la toma de la mano y la lleva directo hacia su habitación.—Bien, no sé de otro lugar más privado es esta casa que mi dormitorio. Estaba pensando que tal vez podríamos continuar donde lo dejamos por última vez…Algo dentro de Stella se enciende y antes de darse cuenta, lo empuja suavemente hacia atrás y él cae sentado sobre la cama.Estar con James, seguirle el juego de esa manera, se sentía más que bien y, antes que se eche atrás, toma su rostro entre sus manos y lo besa. Él responde instantáneamente, su cuerpo se derrite y la atrae hacia sí.Stella cae a ahorcajadas sobre sus piernas y rodea su cuello con las manos. El beso es lento y suave al inicio, pero luego, James la agarra con fuerza por la cintura y la atrae más cerca.El contacto de sus cuerpos solo hace que un calor se encienda en el vientre de ella, pidiéndole que no se detenga.Puede sentir con facilidad su dureza debajo de su vestido. Cuando finalmente se aleja, sus mejillas estás sonro