SOMBRAS DE VENGANZA

El aire dentro del auto era denso, cargado de una humedad que oprimía el pecho de Alessa. A cada respiración, sentía cómo el miedo le llenaba los pulmones como un veneno, envenenando cada fibra de su ser. La atmósfera estaba cargada de una tensión sofocante, donde cada segundo parecía estirarse en una agonía interminable. La oscuridad de la noche envolvía al vehículo como una manta opresiva, y el sonido del motor era apenas un murmullo constante, un telón de fondo siniestro que amplificaba su terror.

A su alrededor, el aire estaba impregnado del olor a cuero viejo y a tabaco, un olor que se le antojaba nauseabundo y que se pegaba a su piel como una segunda capa. Cada vez que intentaba respirar profundo para calmarse, sentía cómo su corazón martilleaba con más fuerza, como si quisiera escapar de su pecho. La temperatura dentro del auto era sofocante, un calor que hacía que el sudor le perlase la frente y le resbalase por la nuca, mezclándose con las lágrimas que se negaba a dejar caer.
Sigue leyendo en Buenovela
Escanea el código para descargar la APP

Capítulos relacionados

Último capítulo

Escanea el código para leer en la APP