Amamos las bodas y a los bebes!!! me encanta cuando llegamos a estos capitulos. Gracias por llegar hasta aqui, los ultimos capitulos tendran una mezcla de todas las emociones. Recuerden comentar, reseñar y dar like para mas.
Capitulo 45: "Secuestro" Después de aquella hermosa propuesta, nada pareció empañar la felicidad de Ares y Giulia. Los meses comenzaron a pasar. Se fue el invierno y llegó la primavera. Pronto estarían entrando en el verano. La barriga de Giulia crecía sin parar. A veces, le dolía hasta existir, pero sabía que por la vida que crecía en su vientre, valía absolutamente la pena.Ares, por supuesto, siempre era de gran apoyo. En todo momento. En la etapa de los antojos no consintió que nada quedara en el anhelo. La consentía en todo, sin importar el día o la hora. Las náuseas fueron pocos, pero sí estuvieron presentes. Ares la cuidaba como si fuese de cristal y la protegía de forma inigualable. Para el octavo mes, estaban ansiosos por conocer al pequeño ser que habían creado.Todavía no tenían un hombre, pero lo anhelaban cada segundo.Giulia no pudo quejarse. Ares estuvo muy presente en esa etapa. A vísperas del nacimiento, lo tenían todo listo para recibirlo. Giulia estaba emocionada y
Capitulo 45: "Hermanas"Después de aquel terrible momento, Ares y Giulia volvieron a casa, más unidos que nunca, más inseparables que antes.Ares no descansó hasta que Mariana recibiera un castigo. Lo que había hecho era imperdonable. No iba a consentirlo, y merecía pagar por lo que había hecho.Mientras tanto, agotada de todo, Giulia se dedicó mañana y noche a su bebé, hasta retomar la tranquilidad que de pronto les habían quitado, pues Mariana estaba en la cárcel por intento de secuestro.Durante las primeras semanas, Ares y Giulia establecieron una rutina. Ella descansaría por las noches y él se haría cargo del pequeño Alex. La idea fue de él. Ella merecía descansar después de 9 meses de embarazo y una labor de parto.Una tarde, mientras tomaban el desayuno y el pequeño ser de luz dormía en su coche, Ares recibió una llamada.Se trataba de Ramsés.Giulia se sorprendió. Había decidido respetar la vida de su hermana y Ramsés. El daño causado había dejado una grieta rota entre todos el
Capitulo 47: "La boda y una sorpresa en camino"La mañana del día en el que Ares y Giulia unirían sus vidas para siempre se desplegó con una claridad casi sobrenatural. El sol se alzaba sobre el horizonte de la ciudad, pintando el cielo de matices dorados y rosados que parecían anunciar el renacer de dos almas que, a pesar de todas las adversidades, se habían encontrado en el amor. La mansión estaba decorada con sutil elegancia: guirnaldas de flores frescas, luces tenues que invitaban a la intimidad y un aire de expectación que se percibía en cada rincón.Giulia, radiante y serena, caminaba hacia el salón principal con una mezcla de emoción y nerviosismo. Su figura había adquirido una gracia materna que la hacía lucir más hermosa que nunca. Su vestido, delicadamente bordado, se ceñía a su cintura haciéndola lucir jodidamente bella a los ojos de Ares, quien la esperaba en el altar, con ojos de amor y bienvenida.En el vestíbulo, familiares, amigos que habían ganado, se aglomeraron, co
Epilogo: "La vida despues del matrimonioHan pasado cinco años desde aquella tormentosa historia que unió a Ares y Giulia. Sus hijos han crecido, llenando la mansión de risas y travesuras, y la vida, aunque aún lleva marcas del pasado, se ha convertido en un lienzo lleno de color, esperanza y amor renovado. Ares, firme en su trabajo, y Giulia, dedicada a cuidar el hogar y nutrir a sus pequeños, han forjado una rutina que les permite complementarse a la perfección. Juntos han demostrado que el amor puede ser el faro en la oscuridad, y hoy, en el aniversario de su boda, celebran esa unión con la firme convicción de que nada podrá romper el lazo que los une.Esa mañana, como cada aniversario, Ares envió un precioso ramo de flores a la mansión, símbolo de su compromiso inquebrantable y de la gratitud que siente cada día por tener a Giulia a su lado. Pero Giulia, queriendo sorprenderlo y robarle unos momentos de intimidad, decidió visitar la oficina de Ares.Al llegar, el ambiente en la ofi
— ¿Ca…sarme? — preguntó Gala después de la lectura del testamento. Acababa de enterrar a sus padres y hermana mayor hace menos de veinticuatro horas y no había dormido lo suficiente, así que por la falta de lucidez, le fue fácil suponer que había escuchado mal.El hombre detrás del escritorio, con la mirada todo el tiempo gacha, repitió la cláusula para que no quedaran dudas, pero Gala negó, desconcertada.No, era una locura.¿Por qué razón sus padres la obligarían a casarse? No tenía sentido.— … y de no cumplir con dicho mandamiento, todo pasará a manos de su tía paterna, Beatriz de Lima.Gala giró la cabeza y miró a su tía con el ceño fruncido. Fue una sonrisa siniestra lo que la hizo volver la vista al hombre, y con voz dudosa, respondió.— De acuerdo, lo haré. ¿Cómo contacto a este hombre con el que… debo casarme?— No se preocupe, solo deberá presentarse en el registro civil a una hora estipulada. La señora de Lima la guiará en todo.— No necesito de ella.— Su padre así lo esti
La ceremonia se llevó a cabo de forma rápida y casi fría, y aunque Gala todo el tiempo mantuvo una sonrisa y su dulce optimismo, no sería hasta después de dar el “sí, quiero”, cuando descubriría su nueva realidad. Cruda y devastadora.Por supuesto, antes de firmar su destino, Gala tuvo preguntas, como de dónde se conocían él y sus padres, pero, ninguna de ellas fue respondida, a excepción de un “no tengo tiempo para tus preguntas. Continuamos o lo dejamos aquí. Tú tienes más que perder” de su parte. Por lo que Gala se vio en la obligación de asentir y unir su vida en matrimonio al hombre que estaría por conocer.— ¿Tienes tu equipaje contigo? — fue lo primero que le preguntó Ramsés a Gala luego de haberse convertido en marido y mujer. Ni siquiera hubo beso, lo que abochornó ante a todos a la pobre Gala.Con voz dulce, ella respondió:— No, no sabía que…— ¿Que qué? ¿Qué después de convertirte en la esposa de alguien te irías a vivir con él? — se burló Ramsés de forma cínica, y la cort
Tras recobrar el aliento, Gala bajó del auto, observando con asombro y confusión todo lo que había a su alrededor. Hectáreas tras hectáreas de verde le dieron la bienvenida. También el olor a flores frescas y tierra húmeda. Parpadeó dando un amplio recorrido con su mirada.— ¿Tú… vives aquí? — preguntó la joven, atontada.— Sí, y es donde lo harás tú también a partir de ahora. ¿Por qué? ¿Te desagrada la vida en el campo? — quiso saber con arrogancia y fastidio. No le sorprendería en lo absoluto su rechazo por aquel lugar. A Giulia tampoco le gustaba la vida en aquellas tierras, y cuando lo dejó, no desaprovechó la oportunidad para confesarle en su cara que repudiaba todo de aquel lugar. Desde el olor a pasto hasta el merodear de los bichos.Pero, para su completa sorpresa, la respuesta de Gala fue todo lo contrario.— No, de hecho, es… un lugar hermoso. Creo que va a gustarme la vida aquí.Ramsés la miró contrariado.— ¿Qué?— Sí, bueno, jamás he estado en un lugar como este, pero me
Gala se quedó lívida por largos segundos.— ¿Qué? — consiguió preguntar, atándose la bata y abrazándose a sí misma.— Te dije largo, vamos, fuera de esta habitación. ¡Salte! — y señaló la puerta.Gala ahogó un jadeo y negó con la cabeza, desconcertada, llorosa.— ¡Pero…!— ¿Es que no me escuchaste? ¡FUERA! ¡LARGO! — gritó el brasileño, fuera de sí.Para ese punto, Gala intentó alcanzar su maleta, buscando desesperada y con manos temblorosas algo con lo que cubrirse, pero sin pensarlo y rebasado por el resentimiento, Ramsés la tomó del brazo y la sacó de la habitación sin pensar en las consecuencias, no fue hasta después de largos segundos e inhalaciones profundas cuando reaccionó.— ¡Carajo! — gruñó, ¿qué había hecho? Estaba semi desnuda y… ¡Idiota! ¡Mil veces idiota!Salió a buscarla. No había sido su intención. No de esa forma, pues a final de cuentas, sea cual sean sus planes de venganza, ella seguía siendo su esposa y nadie más que él, tenía el derecho de verla con poca ropa.Abri