Capítulo 17. Protegiéndola

—Príncipe Erik —saludó Aron. Él lo miró por unos segundos sin decir nada. Se conocían porque sus padres invitaban a los padres de Hedda a algunos banquetes en el palacio.

—¿Qué hace tan lejos de la ciudad? —cuestionó sin responder a su saludo; no le dejó que contestara, en su lugar hizo un par de preguntas más—. ¿Por qué trae a su hija a un lugar como este? ¿Sabe el peligro en el que hubiera estado si se hubiera encontrado con otra persona o con algún animal salvaje?

Aron no sabía qué decir porque, aunque no le gustara el tono con el que le hablaba, él tenía razón. Erik se colocó de pie.

—Fue para cuidarla por lo que usted y su familia vinieron hasta Besian, ¿no?

—Así es, príncipe.

—Pues no lo parece. Creo que ella estaría más segura en el palacio de mis padres o en el mío.

Había pasado casi tres años desde que ambos reinos habían firmado el acuerdo. El rey Harald tenía cuatro hijos y su única hija era la madre de Hedda y ella su única nieta. Tenía algunas sobrinas, pero unas ya casad
Sigue leyendo en Buenovela
Escanea el código para descargar la APP

Capítulos relacionados

Último capítulo

Escanea el código para leer en la APP