Él se metió desnudo a la cama.—Sí, tan tú Verónica. —estiró su brazo invitándome a abrazarlo—. Tú eres una variable en mi vida que no he podido descifrar, cuando creo que lo he logrado, disparas a otro lado, siempre me tomas por sorpresa, nunca como yo lo quiero o necesito como en el caso de la memoria.» Me he caracterizado amor desde niño a identificar o comprender los gestos, actitudes o acciones de las personas, pero tú eres una incógnita. Tienes bases tan fuertes en las que sé que no puedes faltar o de esa manera lo creía y resulta que no, y si indago más tus reacciones solo me doy cuenta lo mucho que me amas, lo haces de una jodida manera que no logro comprender.» No justificaré tu intento de suicidio, pero te entiendo. Me pongo en tu lugar y yo también lo hubiera hecho, con la única diferencia Vida es mi reacción, esa dependería de tu modo de morir.—¿A qué te refieres?—Que, si alguien te mata, antes de matarme, lo quiebro a él y a toda su puta dependencia, me llevaría a med
Seguíamos conversando.—Estás cambiando la vida de muchos niños en los orfanatos, podrías hacer escuelas.—Me gusta esa idea. —Me besó en la frente—. Siento que hay algo más.—Dejemos que el tiempo nos lo diga, siempre estaré a tu lado para apoyarte.—Te amo.Me dio la vuelta, quedó sobre mí, él estaba completamente desnudo y a mí lo único que me cubría era su camiseta blanca, la que desapareció en un abrir y cerrar de ojos. Su mirada llena de deseo enviaba corrientes a mi cuerpo, me siento cansada, pero mi cuerpo tiene voto propio y él lo necesita. Sus labios se apoderaron de los míos, su lengua invadió e hizo estragos, sus manos de manera delicada.Acariciaba mi piel como si fuera de cristal y temiera hacerme daño, por donde pasaba sus manos mi piel se erizaba, comenzó a llenar mi cuerpo con sus besos húmedos, mi sexo palpitaba de puro deseo y rogaba que me tocara, y como si me hubiera escuchado una leve caricia estremeció mi entrepierna.» Verónica, ya estás lista para mi amor.No
—¿Dejas en mí la decisión? —Mi mano comenzó a masajearle el pene, lo tenía duro.—Si te decides cumplirías una de mis fantasías y es hacerte el amor en el carro.—Creo…Era mejor continuar el trayecto, nos podrían ver, es de día. Pero el muy atrevido, pellizcó uno de mis pezones y cedí ante el deseo.—Ni creas que te vas a salvar, ya me lo pusiste duro, ahora bájalo, no seas una para huevo Verónica.Dijo mientras su boca besaba mi cuello. Corrió su silla, desabotonó mi pantalón y lo bajó con una maestría, su mano comenzó a darme placer.» Mojadita…Susurró, comenzó con movimientos circulares alrededor de mi clítoris, por momentos lento, por otros rápidos, unas veces introduce sus dedos entre los pliegues, sabe muy bien lo que hace y no se detuvo hasta alcanzar de mi parte ese placentero estremecimiento.Yo no me había quedado sin hacer nada, también lo toqué, mi mano envolvió su pene, me encanta escucharlo gemir, era una situación hermosamente morbosa y al mismo tiempo permisible ante
La cara de asombro en mi amigo me conmovió, puede que mi marido no sea romántico, pero demuestra con hechos lo que aprecia, valora o agradecido que está—. Lara, te presento a tu nuevo patrón, es un hermano para mí.—Bien señor —los hombres se estrecharon las manos.—Bueno Lara, en un rato hablamos —le dijo Miguel, luego miró a Roland, le mostró las llaves—. Explícate.—Hay un rancho en el lado izquierdo de mis tierras, el de Simón al lado derecho. No están amoblados, eso lo harán ustedes o sus mujeres. Solo tengo agradecimiento viejo por lo que han hecho conmigo y por su comportamiento con mi mujer. Gracias por salvarle la vida y cuidarla.—No fue nada Roland —se abrazaron—. Gracias, había pensado en vivir en Blanco una vez me case.—¡Nada de eso!, siempre hemos estado juntos, ahora lo seguiremos estando en casas independientes. Y, por cierto, una vez llegue Rata viajaremos a las Vegas para casarme con Verónica, necesito darle la nacionalidad.—Esa es una buena idea —dijo Miguel con l
Sigo la camioneta de Roland, no le he contado a Diana que tenemos casa. Quería darle la sorpresa, pero es mejor decirle y que vaya pensando cómo amoblarla. También debo convencer a la cabeza dura de Roland para que acepte pagarle por las tierras, son muchas hectáreas y se ha reusado a recibir el dinero. Buscaré el modo de pagarle.—Pequeña.Su bello rostro me miró con picardía, desde esta tarde que le hice el amor en la habitación de huéspedes, en la casa de la señora Consuelo no ha dejado de mirarme con malicia, fue diferente, quería meterme en su piel y sintiera lo importante y valiosa que es en mi vida. Aunque, esa malicia es por lo otro, apuesto mi apellido que se las va a cobrar.» ¿Sigo sentenciado?—No te imaginas, te voy a dejar un chupón donde todo el mundo te lo vea. Había sido todo tan bello y delicado… ¿Tenías que terminarlo así? ¡Me duele Bestia!—Acepto mi error y te he pedido disculpas, aunque tu mirada me dice que no estás muy enojada, mañana compramos algo para ese mo
No me gusta para nada que haya tanta gente en ese lugar, y en este también. El muy hijueputa de Daza sabe que vamos a quebrarlos, permitimos que sacara a su familia solo mujeres y niños. El resto nos esperaban con más de doscientos cincuenta hombres, no se debe ser adivino para saber que será una masacre lo que tendremos en unas horas —terminaba de ponerme el traje antibala.Era algo con lo que no contábamos, no es que no podamos con ellos, hay personal calificado y yo tengo a mi grupo, aun así, eso no nos exime de tener algunas bajas, ojalá no le pase nada a mi equipo. Lo que me tiene cabreado es la terquedad de mi novia —nunca pensé volver a decir que tenía novia.Está reacia en mantenerse alejada y con ella en ese hervidero del infierno sería un problema, me preocupa, por eso le envié un mensaje a Roland para que le diera la orden de no intervenir, adicional, esta tarde llegó su jefe y varios compañeros de alto rango, no dejaban de elogiarla, no soy machista y menos estoy celoso.N
Verónica y Diana estaban que se comían las uñas por los nervios, la tengo pegada a mi costado mientras vemos una película de acción, pero siendo está una de la vida real. El equipo de mi hermana se fue contra la organización de Daza de manera directa eludiendo las órdenes de Rata y eso lo tenía cabreado, él se había mantenido junto a su equipo bajo las sombras y de modo sigiloso han ido matando a quienes se encuentran.Había muchas muertes en el equipo de Luisa. Si tuviera al tal Tommy, a esa grandísima pichurria, lo pateo. Solo he compartido miradas de impotencia e ira con Cebolla, él también se encontraba en las mismas.¿Acaso esa gonorrea quiere que maten a Rata? Si eso era lo que tenía pensado, no tienes idea de con quién te metiste, malparido. —Verónica se levantó alejándose del televisor, varios hombres se dirigían hacia la dirección de nuestro amigo.—Seño… Verónica. —intervino Cebolla—. Si llega a sonar la alarma en el reloj lo descubrirán.La mirada de mi mujer era de angusti
En verdad me encontraba encambronado, hace unos minutos di la orden de retirada a los hombres de Luisa, quedaré con mi grupo a terminar el asunto. El hijo de puta de Tommy se acababa de ganar una bala de mi parte, ¡grandísima gonorrea!Por su incompetencia, por los celos, o qué sé yo, pero tiene a más de treinta muertos en su conciencia por negligencia, eso le hará perder el puesto por marica. Perdí la comunicación con Luisa. ¿Roland podrá escucharme? Cambié la frecuencia.—¿Roland? —Eres instintivo viejo, por favor responde.—Aquí estamos Rata, Miguel y yo te escuchamos.—No tengo comunicación con Luisa.—La Pecosa está bien, cada cinco minutos me pidió que le escribiera. Activamos la comunicación cuando vi que los gringos se retiraban. Además, le dije que Churrusco puede escucharte cuando les hablas a los chicos.No debe extrañarme, siempre hemos manejado una buena sincronía.—Esa grandísima…—Sí, también pensamos lo mismo. —Si me interrumpió es que están escuchando otras personas.