Irina carraspeó la garganta, dio unos cuantos pasos acercándose a su suegra, se preparó para recibir los insultos que fueran necesarios con tal de ser escuchada, de algo estaba segura; y eso era no abandonar la relación que había logrado conseguir con Dmitriy. —Señora Olga, lamento presentarme en este lugar y de esta manera, espero que me entienda... lo he hecho por tu hijo, lo amo y lo amaré por siempre, siempre hemos sido el uno para el otro, sin importar las adversidades estaremos juntos, sé que no soy de tu agrado, pero te juro que daré mi vida para salvar la de él.»Por favor baje la guardia en mi contra, te aseguro que no te vas a desilusionar de mí; espero que por favor me aceptes, porque si no lo haces tendrás que soportar mi presencia, no pienso perder nuevamente al amor de mi vida, entendí que sin él no soy nada —Irina se acercó y colocó la mano sobre su brazo.—Él se iba a casar con una mujer de verdad, pero tú arruinaste su felicidad, al igual que la de mi hijo al entrome
Dmitry se encontraba en el interior de la oficina cuando logró escuchar aquel disparo, retiró la mirada de la computadora y de inmediato supo que la desgracia había llegado. Se levantó de la silla y con cara de preocupación salió a la puerta, el personal a cargo de la seguridad se movía rápidamente, Dmitriy fue con el resto de sus hombres.—¿Qué ha sucedido Ivan, a qué se debe el alboroto, quién ha disparado? —cuestionó Dmitriy, pero su hombre de confianza no sabía como responder—. ¿Dónde se encuentra Mía?—Señor, ella se encontraba en el sótano atada con cadenas, pero una vez que tu madre se enteró de su situación se molestó de sobremanera conmigo, la señora Olga aprecia a Mía como si fuese su hija.»Desde luego que me ordenó que la liberara, sin otra salida tuve que hacerlo, te juro señor que lo que ha sucedido no ha sido por mi culpa —Dmitriy gruñó con fuerza. —Irina, Mía ha acabado con la vida de Irina —espetó Dmitriy y se dirigió a toda prisa hacia la entrada principal; Ivan fu
Horas más tarde, Dmitriy había preparado todo para el sepelio de su madre, se sentía destrozado, a pesar de que siempre estaban distantes, su madre era todo para él, la amaba tanto que siempre había preferido mantenerla lejos de su vida y sus negocios oscuros para hacer que estuviera a salvo.Pero al verla dentro de aquella caja de madera se daba golpes de pecho, se sentía culpable por haber llevado a Irina hasta su hogar, estúpidamente había creído en ella, y estaba seguro que era la mujer ideal todo hasta que acabó con la vida de su madre. Se paró justo al lado del féretro, tomó aliento y se dispuso a despedirse de su madre, aquella persona única que siempre había estado de su lado sin importar la clase de vida que siempre llevó. —Madre, mujer hermosa y llena de vida, hoy me arrepiento de todo el daño que te causé con mis acciones, no debiste haber venido, a mi lado perdiste la vida y nunca me lo podré perdonar, te juro madre que sí Irina fue quien acabó con tu vida no dudaré en a
Dmitriy, el amo de la mafia.Moscú/ RusiaLuego de un largo viaje Dmitriy se encontraba de regreso en su país, estiró el cuerpo y acomodó su traje una vez que descendió del avión. Los autos al igual que sus guardaespaldas esperaban por él, debido a su oficio lo único que lo hacía feliz era estar al lado de su esposa.A la distancia su hombre de confianza se acercaba velozmente mostrando en su rostro preocupación, en la mano sostenía el móvil.—Señor...—¿Qué sucede?, ¿por qué actúas como si fueras un novato? —indagó mostrando su frialdad mientras se acercaba a uno de los autos. —He recibido una terrible noticia —Dmitriy continuó avanzando sin mostrar importancia, lo único que deseaba era estar en su casa y abrazar a su esposa—. Señor... Se trata de tu esposa —al escuchar aquellas palabras él sé detuvo.—¿Qué sucede con ella? —Dmitriy giró su cuerpo quedando frente a su hombre de confianza.—Yendo de regreso a la casa fueron interceptados, acabaron con los hombres a cargo de su segur
En cuestión de segundos en la entrada principal de la casa de Fedor se había desatado una terrible balacera; Dmitriy un experto a mano armada con sus dos pistolas derribaba hombres sin temor a morir. Dmitriy ingresó a través de la puerta principal quedando frente a unos cuantos hombres que apuntaban directo a su cabeza con armas de largo alcance. —Quietos, quietos todos —ordenó Fedor con aquel tono de voz ronca. Dmitriy con la mirada lo buscó, allí se encontraba él sentado cómodamente en el sofá disfrutando de una botella de whisky. —Maldito hijo de puta, ¿cómo pudiste acabar con mi esposa?, ¿por qué lo hiciste maldito desgraciado? —cuestionó Dmitriy mientras que su cuerpo temblaba de coraje. »Ya habíamos repartido el territorio, habíamos quedado que ninguno se pondría en el camino del otro, pero lo que has hecho ha condenado tu vida al igual que la de toda tu familia, porque juro que hasta que no vea al último integrante de tu familia tirado en el piso sin vida no me iré de
Irina siempre había admirado a su padre y siempre había querido ser como él, eso a pesar de sus rechazos y su desprecio; pero ahora todo había cambiado, el hombre perfecto que tenía como padre solo era una mentira más que tendría que soportar.Mientras que Fedor batallaba para liberarse de los hombres que estaban sosteniendo su cuerpo con fuerza, Dmitriy decidió ir aún más allá de lo que tenía planeado. —Te dije que tendrías que pagar por el daño que me causaste, y se muy bien con quien me voy a desquitar —Fedor intentó levantarse pero no lo consiguió. —Sé que mi padre cometió un grave error, pero no pienso permitir que acabes con su vida como si fuese un animal —Irina avanzó y se ubicó frente a Dmitriy impidiendo que se acercara a su padre. Dmitriy esbozó una leve sonrisa en su rostro y luego la empujó con fuerza cayendo en el sofá.—Por favor no le hagas daño, ella no tiene nada que ver, ya ha sido suficiente con la muerte de mi esposa —intervino Fedor logrando llamar la atención
Irina lamentaba lo que había sucedido, lo que pretendía que sería una visita corta había terminado en su peor pesadilla, las lágrimas rodaban por sus mejillas mientras observaba fijamente al que según ella era el asesino de su madre. Nunca antes había sentido aquella sensación de querer atacar a alguien, tal y como lo estaba haciendo en aquel momento; aquel sentimiento de odio en contra de Dmitriy era tan fuerte que las uñas se enterraron en sus manos provocando que sangrara. —No importa cuanto me estas odiando, aprecio tu sinceridad al demostrar tus sentimientos, entre más crezca el desprecio en mi contra me sentiré orgulloso, porque así sabré que estoy haciendo bien mi trabajo, me encargaré de arruinar tu vida. »Tu destino a mi lado será sufrir hasta el último segundo de vida, lamentarás haber nacido en medio de aquella familia, antes de morir desearás con todas tus fuerzas no ser la hija del asesino de mi esposa —hablo Dmitriy con el tono de voz neutro mientras que con sus man
Luego de aquella intervención, Dmitriy continuó con su camino, por suerte Andrei logró convencer a Nicolay, porque de lo contrario si hubiese desatado una terrible balacera, donde posiblemente nadie hubiese salido con vida. Irina mantenía la mirada fija en el cristal de la ventana, su cuerpo temblaba, mientras que sus ojos vidriosos querían continuar derramando lágrimas, era imposible pensar en algo diferente que no fuera en la pérdida de su madre. Unos cuantos minutos más tarde, los autos se detuvieron, Dmitriy descendió, tensó la mandíbula y luego exhaló con fuerza, despedirse de su amada era algo que hacía que su cuerpo se estremeciera. Luego de que se tomó un poco de tiempo, fue directo hasta el lugar donde se encontraba el cuerpo de su esposa, el cual era custodiado por Iván y el resto de sus hombres. Irina descendió del auto, su piel se erizo al estar en aquel sombrío lugar; fijó la mirada en el féretro, allí se encontraba Dmitry, quien dobló la cintura y recostó la frente s