MARIO—Después de esto, tú y yo tenemos que hablar.Escucho a mamá y no se que diablos quiere ni porque está con esa cara de pocos amigos cuando debería estar agradecida conmigo y feliz porque finalmente Luciana se ha ido de esta casa con todo y paquete, sin embargo, no me pienso quedar a preguntar que aqueja a la señora Cavani. Ahora mismo me enfoco en la felicidad del abuelo que no deja de jugar y hablar con el niño de cabello negro al que en mucho tiempo me detengo a mirar, afortunadamente se parece a su madre y no a mí, cuando le dije a Raquel que Leónidas la había engañado la vi llorar y suplicar que sea mentira, para ese tiempo, ella y el ya tenían serios problemas por la frialdad del imbécil de mi hermano así que por venganza, por rabia, para tener todo lo que el tenía, aproveche su borrachera, no la viole así que no se puede hacer la víctima.Raquel no estaba en sus cinco sentidos pero sabía lo que hacía, odiaba que me llame Leónidas pero una mujer bella no se desperdicia así
LUCIANA —¿Qué hace está mujer aquí?. —Ya me escucho señora, he venido a apoyar al hombre que amo. Y aunque deba manejar el asco de sentir la mano de Mario en mi cintura, lo tolero porque se el esfuerzo sobrehumano que está haciendo mi marido por contenerse y yo también, pues no soporto que esa mujer esté a su lado, sintiéndose la dueña de él cuando su única mujer soy yo. Mario es el único que sonríe y le sigo el juego, las caras largas que hay ante mi presencia no me sorprenden, pero si me es decepcionante ver qué Don Vicente no es el hombre bueno que yo creía y no por no querer que Santiago tenga su apellido, si no porque se le olvida que sacrifique mi paz y mi matrimonio por cuidar su salud, sin embargo, me queda claro que en este nido de víboras solo gana el más fuerte y Leónidas lo es, por eso estoy aquí. Mi adorable suegra pone el grito en el cielo y ordena que me saquen, sin embargo, Mario la manda a callar mientras Vicente pregunta que sucede y lo explicó con simpleza. —U
LEÓNIDAS —No lo puedo creer, ¿Mario no es hijo de tus padres?. —¿El niño no es tu hijo?. —¿Tu mamá no estaba robando?. —¡Ya cállense que me duele la cabeza!. Explotó contra Bianca y Juan Pablo pero es que realmente sus preguntas me aturden porque no dejan de llegar una tras otra, la cabeza me duele y me encuentro desesperado intentando procesar que parte de mi vida ha sido una gran mentira, que si no hubiese sido porque Santiago me enseñó a querer a un niño, quizá hubiese aceptado a Matías como mío sin decir una sola palabra pero no podía, algo en mí me decía que todo estaba muy mal y por eso tomé uno de sus mechones y la mandé a analizar de inmediato, no sentí decepción por el contrario fue alivio de no tener que compartir mi tiempo con alguien que no sea de mi familia, pero jamás imaginé que una mentira pudiera destapar tantas. Toda la vida, en una guerra contra el hombre que pensé y muchas veces me sentí culpable de no querer porque supuestamente era mi hermano, ese pensamien
LUCIANA—¡Dios mío, Andrea, ven aquí!. ¡Andrea Cavanni Moreno eres un torbellino!. —Y aún así algo me dice que a usted le encanta. —No podría ser más feliz. —Abuela aquí está la nena, ella es todo un torbellino como tú dices. —En cambio tu, eres todo un jovencito tan educado. Parece que la vaca no se acuerda cuando fue ternera pero aquí estamos, viviendo la mejor vida que nunca me podría imaginar, siendo increíble cada día al darme cuenta de cómo han cambiado las cosas y es que después de que la bomba sobre el origen de Mario salió a la luz todo cambió. La empresa cerró, el imperio egoísta de Vicente se fue con él 6 meses después de que falleció de un ataque al corazón, un duro golpe para mí marido pero nada que juntos no podamos superar, hoy en día la casa de bolsa que Leónidas ha creado lleva sus iniciales y asociados, dónde Juan Pablo sigue siendo su mano derecho y socio de confianza, Juan Pablo que ha demostrado el verdadero valor de la lealtad y la amistad igual que mi amig
—¡Basta Leonidas! ¡Deja a tu hermano!, eres un salvaje… ¿Cómo es posible que lastimes a Mario de esa manera?, ¡Dios mío solo por dinero!. —¿Solo por dinero?. No mamá, no es solo por dinero, es mi imagen, es el proyecto en el que yo me esforcé, el que me costó hasta la felicidad al lado de la mujer que amaba, sacrifique mucho por ser un digno representante de esta familia, el proyecto es mío y él me lo está quitando, soy un fracaso ante los ojos de todo el mundo. ¡Por su culpa!. No puedo creer que le crean todo tan fácil. —Mario ha presentado el proyecto— sigue mamá— no siempre puedes ser el mejor hijo, la soberbia está acabando con tu vida. —Ahora entiendo porque Raquel te dejo, eres prepotente, egoísta y desalmado, pero yo— me mira y se limpia la boca— te perdono hermano— quiero vomitar al verlo y escucharlo— tú sabes que fui yo quien ha realizado el proyecto que salva de la ruina a nuestra familia, no puedo creer que quieras robar lo que es mío. —Y yo no puedo creer la clase
— Mario está en una reunión. ¿Le puedo ayudar en algo?. —¡El señor Cavani!— me corrige— él no puede estar ocupado para mí, y si me puedes ayudar en algo Luciana Moreno— me habla como si le diera náuseas— desaparece de la vida de mi hijo.Me quedo con la palabra en la boca y el fastidio de tener que tolerar estas actitudes desde que ingresé a esta empresa, si bien es cierto soy la secretaria de presidencia y no una rica heredera como los Cavani, soy una mujer trabajadora y busco superarme sin dañar a nadie aún cuando la señora Dayana crea que es así. Tomó asiento en mi puesto y respiro muy hondo haciendo una lista de los pro y contra de haberme enamorado del dueño. Han sido los 6 meses más felices de mi vida, desde que llegué el atractivo de Mario del cual ya me habían contado me dejó maravillada, abro mi gaveta y admiro la fotografía que tenemos de los dos en uno de nuestros fines de semana en la playa, el tan guapo y varonil, su 1.80 de altura lo hace un hombre con porte, su cabe
—¿Qué novedades hay?. —Hoy se cumple un año más de la muerte de tu padre, Camilo Cavani fue un excelente hombre y negociante por eso la empresa le hará en unas semanas un homenaje a su trayectoria y los 5 años que han pasado de su ausencia… Y la tuya. —¿Negocios?. —Bien pero no muy bien, es decir, Mario logró sacar a flote la empresa con tu proyecto, sin embargo, no le está sacando el provecho que realmente se podía rescatar, en resumen porque ya veo tu cara amargada, tu hermano ha malgastado dinero de los Cavani y sin que los demás se enteren está vendido la mitad de las acciones de tu familia. ¿Qué hará con eso el inversionista Leónidas Cavani?. —Cobrar mi revancha. Le respondo a Juan Pablo, mi socio y quizá el único amigo que puedo decir que tengo y tiene mucha razón porque eso es lo que soy, un inversionista y en este caso estoy dispuesto a invertir lo que sea para obtener la venganza y reconocimiento que me merezco. Mario no solo me robó un proyecto donde deje parte de mi v
—Está muy asustada, creo que debería de ser un poco más comprensivo con su esposa— lo miró sin entender— es muy hermosa y por lo visto su matrimonio no empezó como esperaba. —¿Matrimonio?— me abro la camisa sintiendo que me sofoco. —Si, la señora no me ha dicho mucho pero la traicionó, tiró el aro de bodas y repite que odia a Mario. El hombre no entiende y yo menos, me da rabia que me llama como ese imbécil ¿y eso que significa?, el sigue con sus consejos que nadie pidió y le digo que eso es todo, le pagó y se va mientras me debato entre esperar a que se calme pero la paz hace mucho no es parte de mi vida por lo que voy a enfrentarla. —Tenemos que hablar. Interrumpo y parece un gato asustado, uno muy fino pero con cara de terror y tengo que esquivar las almohadas que me lanza y pide auxilio diciendo que se quiere morir, que el amor duele, que nunca le han disparado pero seguro duele más que un disparo, la habitación la está destrozando y si sigue así, la policía no va a tardar en