CAPITULO 6

Alek.

Mi cerebro no terminaba de procesar la situación que acababa de acontecer. Verina estaba aquí en la manada, de vuelta a donde pertenece claro, y sin embargo se sentía tan lejana, era una sensación rara de describir, porque por más que mi lobo interior y yo nos quisiéramos acercar a ella no podíamos, simplemente porque se sentía... mal.

Y también por el hecho de que ese maldito de Dmitry no la dejaba ni un segundo sola ni se separaba de su lado a pesar de los intentos de mi beta (claramente mandado por mi) de alejarlo unos minutos. Pero estaba firmemente a su lado como chicle, no entendía el porque, al fin y al cabo era solo su beta; aunque si me pongo a recapitular toda su manada estaba en esa misma tesitura, tan alertas a lo que pasaba alrededor de Verina que era un poco espeluznante, y solo tal vez, la protección excesiva era detivado a que sabían que mi Luna provenía de esta manada y por ende todo lo que había pasado aquí, cosa que no era nada buena para nosotros al tenerlos de nuestro lado en esta batalla.

Por lo que puedo afirmar muy ampliamente que esta era la peor comida, y bienvenida, en la que había estado presente en mis cortos 22 años de vida. Aún así, toda la comida me pase viendo a Verina tan fijamente que Sabine tuvo que estar más pegada a mi de lo usual, restregandose contra mi brazo izquierdo y ronroneando cada cierto tiempo mientras me murmuraba algunas cosas al oído que no alcancé a distinguir por tener mi completa atención en Verina, mi hermosa Luna, haciendo todo con delicadeza, su forma de comer, de hablar y de mover sus manos me parecía algo tan hipnótico, y en ese tiempo nunca me dirigió una sola mirada; aunque todo ese encanto se veía opacado por ese beta que hasta parecía que quería sacarla de mi campo de visión, cosa que no era fácil considerando que estaba a unas escasas 3 sillas lejos de mí. Su voz me sacó de mi transe y porfin después de mucho tiempo de la comida me dirigió completamente la palabra a mí.

-¿Cree que después de la comida podamos hablar en privado, Alpha Alek?- su mirada y su voz eran firmes, tranquilas y sin ningún otro sentimiento más que ser formal, y eso de alguna manera me dolió demasiado. El viento soplaba suavemente y movía de forma ligera su hermoso cabello rojizo haciendo que su delicioso aroma llegará suavemente a mi nariz.

-Claro, Verina, cuando gustes- le respondí ansioso de tenerla para mi solo, y tratando se expresarle con mi mirada la añoranza qué sentía en ese momento.

Sentí la molestia irradiar de Sabine porque era más que obvio que la estaba ignorando olímpicamente y sin ningún tipo de descaro. Añadiendo que también era obvio que Verina se habia dado cuenta de la marca incompleta que adornaba el cuello de Sabine, por lo que la senti terriblemente el doble de distante. 

-Así es, podemos reunirnos y hablar sobre las estrategias que formaremos contra los desterrados- y claramente no todo iba a ser felicidad, algo la tenía que estropear y en este caso ese algo era Dmitry, su maldito beta que también viendo la situación no la dejaría sola. 

Que ahora que lo pensaba bien ¿porque él? porque tenía que escoger un macho de tipo, es decir claro que yo era un buen prospecto y además de ello era un Alpha, pero también muy en el fondo y que me costaba admitir sabía que el maldito de Dmitry era considerado un buen prospecto de macho que cualquier otra hembra sería capaz de entregarse con los ojos cerrados.

-Oh, de ser así, como Luna de esta manada estaré presente en dicha reunión, ¿ no es así, cariño?- y ahí estaba mi otro maldito problema, Sabine sabía jugar muy bien sus cartas y lo único que estaba haciendo era ponerme entre la espada y la pared porque los dos éramos muy consientes de que únicamente la utilizaba como un peón para mantener una buena imagen y confianza de que el orden jerárquico de la manada para asegurarles que todo se encontraba estable. Así que contradecirla me afectaría, así como afecta el hecho de que el Alpha al que solicitamos alianza sea mi antiguo prospecto de Luna. Por lo que en muy resumidas cuentas estaba muy jodido.

-Claro que sí, Luna Sabine, nunca salió de mi boca convocar una reunión privada, de todas formas mi Beta Dmitry estará presente en la reunión, el es un buen estratega y tiene mucho que aportar a lo que se hablará, por lo que espero la misma aportación valiosa a todos los que estarán presentes y me imagino que como Luna de una honorable manada sabe mucho sobre como defenderla, ¿o me equivoco, Luna?- ah, derrepente esto se convertiría en una batalla de guante blanco de eso estaba seguro, como lo estaba en que Sabine no tenía ni idea de lo que significaba y conlleva una batalla.

-No se equivoca Alpha Verina- le respondió cortantemente bajando la mirada a su plato, se notaba cuanto le costó pronunciar qué ella era un Alpha.

-Perfecto, entonces ¿no sería mejor empezar Alpha Alek?- su mirada me miraba fija y fríamente eh ignoraba a su alrededor, no me sorprendería que solo estuviera atenta a sus miembros y realmente no le importara que le pasara a los míos.

Mi manda miraba expectantes nuestra interacción consientes de que en el pasado fueron de los causantes en humillarla y despreciarla así como en ocasiones mi tapadera, por lo que era consciente de que todos esperaban que de algún momento a otro todo estallara entre nosotros dos y por ende ambas manadas se verían involucradas.

-Si pueden seguirme porfavor a mi oficina- les indique mientras me levantaba de mi asiento y muy pocos segundos después sentía sus presencias a mis espaldas.

Notaba la incomodidad convinada con la fuerte aura protectora de Dmitry, el temple impasible de Verina y los fuertes celos de Sabine.

En efecto esta seria una reunión difícil.

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