PASADO

Verina.

La vida como desterrada era dura de verdad. Conseguir comida y techo era un reto todos los días, pero era bastante llevadero cuando se tenía buena compañía como la que había conseguido de mis salvadores, y digo salvadores porque era la única mujer en este pequeño grupo.

Ellos me habían enseñado a cazar, a transformarme y a practicar el pelear con mi forma lubuna. Me habían enseñado todo sobre los peligros que acechan en este bosque y la supuesta "manada" que existía de desterrados, aunque más bien era un grupo aún de no más de 30 miembros. Quien lo pensaría que seríamos muchos los que destierran, pero me habían explicado que existían muchos que eran de otras regiones y que llegaron a parar en este bosque.

En fin, según Dmitry, el Alpha de esa manada era demasiado.... demasiado, no sé ¿cruel?, aunque siento que no sería una palabra demasiado completa a los actos atroces que me decían que realizaba.

Apenas llevaba con ellos un mes, y dos desde que me habían desterrado de Garra Oscura, era un reto si, pero hasta yo me admiraba qué logre sobrevivir todo este tiempo. Agregando al hecho de que a mis muy cortos 17 recién cumplidos años me había transformado en mi forma lobuna, lo cual era sorprendente porque se suponía que un metamorfo lograba su transformación a los 18 años. Aunque Dmitry me explico que eso sucedía en muy pocos casos y que lo más seguro era que me transforme por el miedo y fue meramente instinto, pero fuera lo que fuera estaba agradecida de que pasará ya que ahora en más podría defenderme un poco más.

- Este es el último pedazo de carne de ese venado- la voz de Maxim me sacó de mis pensamientos así que voltee a verlo con atención mientras colocaba la comida en la fogata improvisada que se armó- y son los últimos dos conejos que cazo Verina.

-Mañana encontraremos más alimento, Maxim, no hay que desesperarnos, al menos nos alcanza para hoy- le hablo con eterna calma Dmitry.

-No podemos seguir así Dmitry, lo sabes muy bien, tenemos que ver la manera de conseguir entrar a la manada de Vladimir- gruñó molesto Maxim, todos nos quedamos en silencio observando, lo entendía, estaba desesperado y cansado, pero no era suficiente motivo para mover de calma a Dmitry, sabía que por nada del mundo el quisiera hacer eso.

Nos sumimos en un silencio profundo mientras comíamos, escuchando el crujir de las brazas. Quede viendo a Dmitry mientras comía, era un hombre realmente admirable, apacible, siempre tenía respuestas para todo, y trataba de ser lo más pacífico posible, y tal vez, solo tal vez, cuando lo miraba sentía que todo a mi alrededor estaría bien si era con él.

Más tarde esa noche el insomnio no me dejaba descansar, así que fácilmente me di cuenta en la lejanía como es que Dmitry estaba solo en una esquina, mirando a la nada, por lo que me acerque a él sentándome a su lado sin mediar palabra alguna.

-Sabes, Maxim tiene razón, necesitamos ayuda de mi hermano- lo mire rápidamente asombrada por lo había dicho, ¿él Alpha malvado del que tanto me había advertido, era de hecho, su hermano?

Creo que el se dio cuenta de mi desconcierto y lo hizo soltar una leve risa.

-¿Impactante cierto? pero sí, Vladimir es mi hermano, gemelo, podría decirse, aunque realmente no tenemos tanto parecido- mi mente no podía procesarlo, por lo que solté lo primero que se me vino a la cabeza.

-Esto... ¿Porqué están separados, entonces?- le respondí, el solo se encogió de hombros mientras soltaba un suspiro.

- Él.. desde que nos desterraron de la manada Colmillo de sangre perdió la cabeza, éramos sobrinos de el Alpha de ahí, sus más leales guerreros y consejeros, no te puedo mentir, Vladimir no es precisamente el sinónimo de cordura, pero el destierro le sentó muy mal y ahora es lo que es- se notaba a kilómetros qué no era muy de su agrado recordarlo.

-Así que ¿por eso te separaste de él? - y si era una estúpida por seguir preguntando pero la curiosidad me mataba, estas eran d elas pocas ocasiones en las que se abría completamente a contar algo de su pasado.

-Fue una de las razones, pero siempre me a dicho que tengo las puertas abiertas, aún me comunico con el de vez en cuanto por el enlace de gemelos qué hemos creado- eso era... impactante.

- ¿Entonces que has pensado? - le pregunte de nuevo curiosamente.

-Hable con él, me dijo que no tiene problema siempre y cuando sepamos ganar nuestro lugar, iremos temprano por la mañana, es un viaje un poco largo así que entre más pronto mejor- era muy notorio que estaba preocupado por llevarnos a ese lugar por lo que le sonreí con tranquilidad.

- Verás que todo saldrá bien Dmitry, no tienes de que preocuparte- su mirada profunda choco con la mía quedando muy cerca de mi rostro, y los nervios me invadieron, ¿iba a besarme? digo no es como su fuera a poner alguna resistencia, que digo ¿quería que me besara de verdad?

-Quiero que sanes antes, Verina, para que pueda hacer algo cuando sea el momento- me sacó de mis pensamientos, ¿esperarme enserió?, aunque pensándolo bien tenía mucha razón, él no era de hacer algún movimiento sin antes asegurarse que yo estuviera 100% segura y se lo agradecía mucho que hasta en estas cosas me cuidara, pero aun asi ¿eso era una especie de declaración?- ahora a dormir pequeña loba, mañana tendremos un viaje muy largo.

Me hubiera gustado saber que me depararia el futuro, para no haber ido nunca con Vladimir.

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