Valentino tuvo que detenerse un momento y pensar. ¿Qué era más importante? No podia perder la perspectiva de la situacion ¿Proteger a Miguel era importante para el y para la supervivencia del clan o mantener respirando al chico? Realmente era una obviedad. No importaba cuánto pudiera sufrir viendo como su pareja podia llegar tener la vida que estaba destinado a vivir sin el como compañero, el no podía permitir que le pasara nada al hombre, lo que significaba que necesitaba saber quién estaba tratando de matarlo.Como sospechaba, encontró a Desmon en el campo de entrenamiento o mejor dicho en la torre de vigilancia del campo. Desmon no era de los que interactuaban con el resto su poder le hacia ser temido a los ojos del consejo, desperciado por muchos en el clan. Que tuviera cicatrices producto a las batalla en las cuales habian participado habian hecho que se sintiera inseguro. Valentino miro al hombre quien siempre habia considerado uno de sus aliados mas fuertes en el campo de bata
El estaba a cargo de la seguridad de Miguel asi lo habia dispuesto Roman antes de morir e inclusive aunque no lo hubiese hech el no dejaria que nadiemas se encargara de la seguridad de su compañero, su dragon destrosaria a cualquiera que estuviera a menos de diez paso de chico. Quien estuviera detrás de Miguel tendría que pasar por él primero. Era la única forma en que Valentino podía pensar en ser parte de la vida de Miguel. Se quedaría hasta que el anhelo se volviera demasiado, y luego se iría. Solo esperaba que pudiera quedarse el tiempo suficiente para asegurarse de que quien estaba detrás de Miguel muriera, asegurando asi la vida de su compañero.Miguel terminó de secarse el cabello con la cálida toalla que había encontrado en uno de los estantes del gran baño, aun se asombraba del tamaño del baño. Se apartamento era minusculo compardo con esta habitacion. Sospechaba que las llaves del lavado y de la ducha eran de oro puro, suspiro y luego colgó la toalla sobre el estante de la
Horas despues Miguel se encontraba dando vueltas y mas vueltas en la inmensa cama, no podia dejar de repasar la conversacion ocurriendosele respuestas mas ingeniosas. Suspiro por enésima vez, Valentino habia insistido en que durmiera un poco asi se ajustaria al horario. Pero su estomago rugio en señal de protesta, decidio que mejor comia algo si pretendia dormir un poco mas, antes del que el sol se alzara y tuviera que salir fuera de este lugar y enfrentar a quien tuviese que enfrentar.Miguel abrió la puerta de la cocina con un plato de frutas recien cortado y salió al comedor. El movimiento del otro lado de la habitación lo congeló en su lugar. La mandíbula de Miguel cayó al ver la chimenea abrirse y un hombre vestido de negro entró en la habitación. Teniendo en cuenta que el hombre tenía una máscara supuso que no estaba para realizar una vista de cortecia sino para asesinarlo. Antes de que el intruso pudiera localizarlo, retrocedió esperó hasta que la puerta se cerrara detrás de él
— Buenas tardes, ¿Estoy hablando con el señor Torres de Aguila? —Preguntó una voz en el teléfono Miguel parpadeó, hacia solo dos horas que habia llegado de su trabajo nocturno y estaba hecho polvo, habia ido directo a su cama sin cambiarse la ropa, solo queria caer en la superficie plana y dormir doce horas seguidad. Su cerebro aun no estaba del todo despierto cuando volvio a escuchar la voz repitiendo la misma pregunta. ¿Cuándo fue la última vez que lo escuchó de esa manera? Ya ni se acordaba. —¿Sí? —Me llamo Dimitri Vitali y soy el abogado acargo de los asuntos del señor Aguilera, Vitali y Asociados, somos un bufete de abogados en Man... —Ya sé quienes son— dijo. No podía pensar en nadie en la isla de Manhattan que no hubiera oído hablar del prestigioso y misterioso bufete de abogados. Representaban a algunos de los clientes más grandes del país y existen rumores de que tambien tenían clientes muy poderosos y con mala reputación al rededor del mundo. Simplemente no entendía por
Cuando llegó el coche para llevarlo a su reunión, Miguel era un manojo de nervios. Por su vida, no podía entender por qué un bufete de abogados elegante tendría la necesidad de hablar con él, habia analizado cualquier esenario posible elmotivo que podia tener Roman para contratar un abogado pero le era imposible encontar una razon en concreto. No era como si tuviera familiares perdidos que de repente iban a dejarle un montón de dinero, la sola idea era un chiste y una broma de mal gusto. Era hijo único y sus padres habían sido hijos únicos de eso si estaba seguro. Miguel no tenía ni idea del resto de su familia, los pocos recuerdos que conservaba de su Pá el nunca mensiono un pariente y despues de que su padre fallecio y tuvieron que sobrevivir a duras penas durante varios años estaba convencido que solo su madre y el. Bueno hasta que Roman aprecio en su vida ocupando un lugar importante. El conductor estaba esperando a Miguel en el coche cuando salió del apartamento. El hombre de
Miguel frunció el ceño, cada vez más confundido, por lo que el abogado le estab diciendo —Entonces, ¿por qué estoy aquí? —¿Conoce a un señor Aguilera? —¿Roman? — Miguel fruncio el ceño, este hombre estaba loco le habia contactado por que el rpopio Roman se lo habia pedido porque le preguntaba eso, pero aun asi mejor le respondi la pregunta — Sí fue mi vecino y es un gran amigo mio. El señor Vitali juntó las manos y las dejó descansar sobre el escritorio frente a él. —Lamento decir que el señor Aguilera falleció hace dos días, antes de salir fuera de los Estados Unidos, contrato nuestros servicios, en caso de que le ocurriera algo, nosotros seriamos notificados y posteriormente los contactariamos a usted. —¿Roman falleció? —Miguel sintió una punzada en su pecho por el hombre mayor que parecía estar siempre ahí para el. —Comprendo que esta noticia puede ser algo dificil de asimilar para usted. Jugaba al ajedrez con Roman casi todos los dias cuando estaba en el pais era un gr
Miguel aun estaba que no se creia las cosas si una semana antes le hubieran dicho que estaria viajando a Praga en un jet privado, le diria que era un loco y si a eso le añadia que pronto heredaria una fortuna. A cada ratos e pellizcaba el muslo para ver si aun estaba despierto y no en un sueño. Se sentia como Alicia en el pais de las Marvillas cuando callo en a madriguera del conejo, Dios lo que habia vivido esta semana como si fuera una montaña rusa a toda velocidad. Despues de salir del despacho del abogado, habia ido a su trabajo como le habia prometido a su compañero si algo habia aprendido en su vida y de lo que estaba orgulloso era de cumplir su palabra. Terminando su turno, fue a ver a su supervisor para solicitar unas semanas de licencia, algo a lo que tenia derecho ya que desde que habia comenzado a trabajr nunca se habia ausentado ni pediod vacaciones. Y aqui se encontraba, se quedó sin aliento mientras el avión privado en el que viajaba montado, fue rodeando el aeropuerto
Miguel no estaba seguro de que tuviera la fe de Val.—Te mostraré lugares —comentó Val, mientras suspiraba como si recordara algo — lugares que Roman hubiera querido mostrarte, te mostraré. Se que a Roman le hubiera gustado que tomaras un cafe en la plaza del pueblo, sabes tenia un lugar cerca de la fuente que segun me decia era magico. Los pasteles de Sofi eran su debilidad eso es algo que no te puedes perder. Esta tierra tiene mucho para dar y de seguro que te enamora...—No estoy seguro de que esté en Praga lo suficiente para ver todos esos lugares, pero hare lo posible por conocer esos sitios, Roman me conto mucho sobre esa pasteleria una vez me trajo unos bocadillos de alli, decia que — sonrio mientras recordaba la frase, para luego tratar la pose y la voz de Roman —¨Esa chica Sofi me va hechar a perder con sus dulces¨...—Ya veremos.- Valentin sonrio cuando lo vio trtando de imitar al viejo Aguilera, los ojos tomaron un brillo particularmente cautivador — Roman era especial, t