Los túneles se retorcían y giraban en todas direcciones. Si Miguel tuviera que usar esta forma para salir de la finca, estaría completamente jodido. No había forma de recordar el camino de regreso al bosque. Se mantuvo cerca de Valentino. No sólo los túneles asustaban a Miguel de una manera que le hacia poner la piel de gallina. Desde pequeño nunca le habian gustado los espacios reducidos, en casa si podia evitar tomar el metro lo hacia no le importaba caminar por las calles concurridas , y ahora para rematar tenia la pensión de que en cualquier momento podían saltar de entre las sombras y le clavara una bala en la cabeza. Valentino encabezó el camino detrás le seguia. En un punto el que se encontraban Miguel que por orgullo no estaba lloriquiando como una nena, pensaba que si Roman estuviera aqui estaria destornillado de la risa, asegurandole que una vez salieran de este espantoso lugar podia tomar una ducha por horas hasta que sintiera que su piel dejaba de tener este mal olor.
Estaba enfadado,Valentino habia faltado a su palabra o segun el no solo era un tecnisismo. Resoplo y miró a su alrededor, mientras pensaba en la organizacion del lugar, se podia ver un gran salon con una gran chimenea y varios estantes con libros, al fondo se podia ver una cocina no muy grande pero tenia los electrodomesticos basicos. Hacia su derecha habia una gran puerta y hacia el otro lado se podia apreciar dos puerta identica a la de la derecha.—Tres apartamentos como el mío podrían encajar aquí. —Él giró, su mirada parpadeando por todo el lugar, mientras analizaba que la mitad de la decoracion por no decir toda podia costar miles de dolares—. Siento que he entrado en un hotel de cinco estrellas.Valentino se habia quedado en la entrada dejando que el chico explorara los alrededores, por fin lo tenia en su casa, aunque oficialmente vivia aqui no era su verdadero hogar, ya tendria tiempo de llevarlo alli. Cada miembro del clan tenia su nido esparcido por todas estas montañas que
Valentino estaba furioso cinco horas y las pistas que tenian habian terminado en un callejon sin salida. Yuno y Mino habian esperado a que ellos se alejaran lo suficiente para dar riendas suelta a sus dragones y asi terminar en pocos minutos con la amenza que representaba los asecinos. Habian regresado a la finca cuando Val nos contacto y les dijo que Miguel estaba seguro. Ivan estaba recibiendo el castigo correspondiente por no seguir sus ordenes, no importaba que el consejo realizara presion para que hicieran lo que ellos creian, este habia desobedecido una orden directa dada por el. Poner como prioridad un capricho de un consejal sobre la seguridad del legitimo heredero al trono era castigado por la muerte, pero Valentino habia sido indulgente solo le mando a recibir cien latigazos y trabajar como voluntario en la atencion y prestacion de servicios a los veteranos. Ademas habia sido dregadado a guardian hasta nuevo aviso. Estaba cada vez mas incomodo, su dragon le estaba instigan
Valentino tuvo que detenerse un momento y pensar. ¿Qué era más importante? No podia perder la perspectiva de la situacion ¿Proteger a Miguel era importante para el y para la supervivencia del clan o mantener respirando al chico? Realmente era una obviedad. No importaba cuánto pudiera sufrir viendo como su pareja podia llegar tener la vida que estaba destinado a vivir sin el como compañero, el no podía permitir que le pasara nada al hombre, lo que significaba que necesitaba saber quién estaba tratando de matarlo.Como sospechaba, encontró a Desmon en el campo de entrenamiento o mejor dicho en la torre de vigilancia del campo. Desmon no era de los que interactuaban con el resto su poder le hacia ser temido a los ojos del consejo, desperciado por muchos en el clan. Que tuviera cicatrices producto a las batalla en las cuales habian participado habian hecho que se sintiera inseguro. Valentino miro al hombre quien siempre habia considerado uno de sus aliados mas fuertes en el campo de bata
El estaba a cargo de la seguridad de Miguel asi lo habia dispuesto Roman antes de morir e inclusive aunque no lo hubiese hech el no dejaria que nadiemas se encargara de la seguridad de su compañero, su dragon destrosaria a cualquiera que estuviera a menos de diez paso de chico. Quien estuviera detrás de Miguel tendría que pasar por él primero. Era la única forma en que Valentino podía pensar en ser parte de la vida de Miguel. Se quedaría hasta que el anhelo se volviera demasiado, y luego se iría. Solo esperaba que pudiera quedarse el tiempo suficiente para asegurarse de que quien estaba detrás de Miguel muriera, asegurando asi la vida de su compañero.Miguel terminó de secarse el cabello con la cálida toalla que había encontrado en uno de los estantes del gran baño, aun se asombraba del tamaño del baño. Se apartamento era minusculo compardo con esta habitacion. Sospechaba que las llaves del lavado y de la ducha eran de oro puro, suspiro y luego colgó la toalla sobre el estante de la
Horas despues Miguel se encontraba dando vueltas y mas vueltas en la inmensa cama, no podia dejar de repasar la conversacion ocurriendosele respuestas mas ingeniosas. Suspiro por enésima vez, Valentino habia insistido en que durmiera un poco asi se ajustaria al horario. Pero su estomago rugio en señal de protesta, decidio que mejor comia algo si pretendia dormir un poco mas, antes del que el sol se alzara y tuviera que salir fuera de este lugar y enfrentar a quien tuviese que enfrentar.Miguel abrió la puerta de la cocina con un plato de frutas recien cortado y salió al comedor. El movimiento del otro lado de la habitación lo congeló en su lugar. La mandíbula de Miguel cayó al ver la chimenea abrirse y un hombre vestido de negro entró en la habitación. Teniendo en cuenta que el hombre tenía una máscara supuso que no estaba para realizar una vista de cortecia sino para asesinarlo. Antes de que el intruso pudiera localizarlo, retrocedió esperó hasta que la puerta se cerrara detrás de él
— Buenas tardes, ¿Estoy hablando con el señor Torres de Aguila? —Preguntó una voz en el teléfono Miguel parpadeó, hacia solo dos horas que habia llegado de su trabajo nocturno y estaba hecho polvo, habia ido directo a su cama sin cambiarse la ropa, solo queria caer en la superficie plana y dormir doce horas seguidad. Su cerebro aun no estaba del todo despierto cuando volvio a escuchar la voz repitiendo la misma pregunta. ¿Cuándo fue la última vez que lo escuchó de esa manera? Ya ni se acordaba. —¿Sí? —Me llamo Dimitri Vitali y soy el abogado acargo de los asuntos del señor Aguilera, Vitali y Asociados, somos un bufete de abogados en Man... —Ya sé quienes son— dijo. No podía pensar en nadie en la isla de Manhattan que no hubiera oído hablar del prestigioso y misterioso bufete de abogados. Representaban a algunos de los clientes más grandes del país y existen rumores de que tambien tenían clientes muy poderosos y con mala reputación al rededor del mundo. Simplemente no entendía por
Cuando llegó el coche para llevarlo a su reunión, Miguel era un manojo de nervios. Por su vida, no podía entender por qué un bufete de abogados elegante tendría la necesidad de hablar con él, habia analizado cualquier esenario posible elmotivo que podia tener Roman para contratar un abogado pero le era imposible encontar una razon en concreto. No era como si tuviera familiares perdidos que de repente iban a dejarle un montón de dinero, la sola idea era un chiste y una broma de mal gusto. Era hijo único y sus padres habían sido hijos únicos de eso si estaba seguro. Miguel no tenía ni idea del resto de su familia, los pocos recuerdos que conservaba de su Pá el nunca mensiono un pariente y despues de que su padre fallecio y tuvieron que sobrevivir a duras penas durante varios años estaba convencido que solo su madre y el. Bueno hasta que Roman aprecio en su vida ocupando un lugar importante. El conductor estaba esperando a Miguel en el coche cuando salió del apartamento. El hombre de