Alexa La verdad es que el haber venido a hablar con Roxy había sido la mejor idea que había tenido mi hijo. Yo los veo y sonrío; están sentados frente al gran televisor, que obviamente Roxy cambió viendo un deporte. Roxy voltea y me sonríe, se pone de pie y se acerca a mí. Cuando está tan cerca, pegado frente a la mía, y no borra su sonrisa.—Creo que ahora que se ha arreglado todo, es momento de hacer lo que teníamos planeado, pero también creo que es momento de que tu exesposo se aleje completamente. No lo necesitas para nada y no me gustaría que tuvieras un enfrentamiento con él; ya ha sido bastante, realmente se ha convertido en una molestia.Yo suspiro y asiento. Esto es a lo que me refiero cuando me siento protegida y amada, aunque realmente ya había llegado a mi límite con Ramiro, y no fue ahora, desde hace tiempo. Pero ahora que su esposa quiere hablar conmigo, creo que después de estos años que llevan casados, se ha dado cuenta de realmente quién es, y ella me puede ayudar
Alexa Estamos sentados en la oficina de Fernando. Su rostro tiene muchas cosas que decir, pero parece que prefiere mantener su boca cerrada. Roxy está con los brazos cruzados, muy serio, que él no acostumbra a ser así, y una ceja alzada, esperando a ver qué idiotez dice Fernando. Yo suspiro y volteo los ojos con fastidio, pues se está comportando como un completo imbécil. Así que suspiro, me pongo de pie y camino hacia su ventanal, donde muestra toda la prensa fuera del edificio.—¿Qué planeas hacer, Fernando? ¿Por qué no me has informado de lo que estabas haciendo? Me estás haciendo a un lado cuando sabes que yo soy la encargada de la carrera de Roxy?Él soltó una carcajada y golpea el escritorio. Yo volteo a verlo con los ojos entrecerrados y él mantiene una sonrisa en su rostro.—¿Y tú crees que estás haciendo lo correcto? Creí que tenía a la mejor para este trabajo y parece que solo eres la mejor para meterte....Yo lo miro con una ceja alzada, esperando a que termine de hablar,
Alexa Pasaron los días demasiado rápido. Los entrenamientos de Roxy eran muy, muy pesados. Había días en que llegaba casi muerto. Todo se había tranquilizado y no voy a mentir, eso me daba miedo, pero no quería pensar que todo iba a ser malo. Así que me relajé y solo apoyaba a Roxy en lo que podía. Me puse a trabajar, traté de investigar quién era el hombre con el que esta chica se veía, y no me gustó lo que encontré. Al parecer, era un hombre peligroso que se encargaba del tráfico de armas y de drogas. Pero, ¿qué tenía que ver todo esto con Roxy? ¿Qué era lo que quería ese hombre con ella? Sabía que tenía que informarle, pero ahora no era el momento; faltaban muy pocos días para el primer juego de la temporada, así que tenía que concentrarme en seguir investigando cuando un día alguien que había olvidado llega a mi oficina.—Dime.—Alexa, aquí está una joven que dice ser la esposa de tu exmarido. Ya le dije que estás ocupada, pero parece ser que es muy importante.Yo guardo silenc
AlexaCuando salí de casa, pintaba para ser un día genial, pero apenas cerré la puerta de la entrada, ahí estaba de pie, cruzado de brazos y con su rostro furioso: mi exesposo, mi dolor de cabeza, que después de cinco años de divorciado sigue molestando como un grano en el culo. Yo abro el coche y subo todos los documentos, pues el hombre piensa que porque él es millonario, todos tenemos la misma suerte. Les resumo un poco acerca de él: su nombre es Ramiro Cardozo, un importante arquitecto y experto en bienes raíces. Su edad: cuarenta y cinco años. Hace cinco años decidió que yo ya estaba vieja para él y me pidió el divorcio, y al poco tiempo se casó con su secretaria, veinte años más joven. Obviamente, ella ahora vive la gran vida y él es un... ¿cómo podría nombrarlo? Pendejo, si esa es la palabra indicada.—Ahora, ¿qué ha pasado? —Ramiro habla rápido—. Se me ha hecho tarde para el trabajo.Él bufa y niega. Yo solo vuelvo los ojos, pues ya vienen pasando desde hace un tiempo.—¿Todav
Alexa Estoy aquí sentada, viendo a Roxi tomar agua como si hubiera estado en un maldito desierto. Miro a Fernando, que está igual o más impaciente que yo, así que carraspeo y él me ve a los ojos y sonríe de lado. Yo pellizco el puente de mi nariz y él suelta una carcajada y me dice:—Parece que la paciencia no es una de tus virtudes, ¿cierto?Yo me pongo de pie y me dirijo hacia él. Me agacho un poco y sonrío.—Realmente soy muy paciente, pero tú me exasperas. ¿Cómo puedes estar aquí tan tranquilo cuando tienes a todas las televisoras y revistas de chismes fuera de esta oficina olfateando la nuca y tú sin mover un dedo?Él mantiene su vaso de agua cerca de sus labios, pero sus ojos están en mis senos. Cuando voltea a verme, sonríe de lado y me dice:—Son lindas.Yo vuelvo los ojos y me pongo de pie, no antes de decirle "idiota". Camino hacia el ventanal que está en la sala de juntas y suspiro. Ellos guardan silencio por un momento, entonces entiendo que no podré hacerlo. No puedo tra
Alexa Había pasado parte de la tarde tratando de buscar una historia creíble, pero Roxi no ayudaba mucho; se mantenía en silencio, solo viéndome como si fuera un jugoso filete. Yo estaba metida en mi computadora cuando escuché que carraspea. Volteé los ojos. Dios, este hombre es un niño mimado que desea que todo sea como él dice. Despegué la mirada de la pantalla y mis ojos se encontraron con los suyos. Suspiré.—¿Qué sucede? Estoy tratando de solucionar esta mierda. ¿Quieres ayudarme o deja de molestar?Él me ve con una sonrisa torcida y una ceja alzada. Mi mirada vuelve a la pantalla de mi computadora cuando, de pronto, se abre la puerta del estudio y veo entrar a una chica de unos 22 años. Se ve muy linda, con una blusa de la que estoy segura que, en cualquier momento, un seno se saldrá. Me mira algo confundida, pero cuando Roxi gira su silla y ella lo ve, le sonríe coqueta y empieza a caminar como si estuviera en una pasarela. Se sienta en sus piernas y comienza a besarlo como si
Alexa Me voy hacia mi recámara y lo primero que hago es mirarme al espejo. Ya soy una mujer adulta, pero no soy fea. Veo mi cabello castaño, algo largo, y lo empiezo a acomodar cuando escucho que alguien abre la puerta. Suspiro, pero antes de que pueda decir cualquier cosa, él lo hace primero.—No sé qué te sucede, pero mírate muy bien. Eres una mujer hermosa e inteligente. Que nadie te diga lo contrario, y menos escuches al estúpido de tu ex. Ese hombre es un cavernícola, no sabe apreciar una obra de arte como tú.Yo solo me volteo y le sonrío. Me acerco a la cama y me tiro en ella, viendo el techo. Él hace lo mismo y se acuesta a mi lado. Nos mantenemos en silencio por un momento hasta que yo lo rompo.—Ay, Tommy, tú que sabes, a ti no te gustan las mujeres, así que tu opinión no vale. Además, tú me amas, siempre me verás hermosa.Él de inmediato se levanta y se sienta en la cama, pone la mano en su pecho como si de verdad estuviera ofendido. Yo solo cierro los ojos y suspiro.—Dej
Alexa Cuando me levanté de la cama y caminé a la ducha, juro que aún me sentía dormida. Mierda, ese estúpido sueño no me dejó volver a cerrar los ojos. Juro que sentía sus caricias, pero esto es culpa de Tommy por estar diciendo esa sarta de tonterías. Abro la ducha con agua muy helada y de inmediato me meto bajo el chorro de agua. Al sentir el agua helada en mi espalda, mierda, empiezo a temblar, pero estoy segura de que es la única manera de bajar mi maldita calentura que hace años no sentía. Cuando por fin salgo de la regadera, voy hacia el vestidor y empiezo a buscar qué ponerme, que no enseñe tanto, si no Roxi me mirará como si fuera un delicioso bistec.—¿Qué haces?Yo salto en mi lugar. Dios, ¿por qué hace eso?—Mierda, Tommy, no vuelvas a hacer eso. Además, ¿qué haces en mi recámara a esta hora?Yo sigo en mi tarea y lo ignoro completamente, pues no estoy muy contenta con él.—Pues digamos que alguien cumplió mis sueños húmedos y no pude dormir. Asi, que me levanté temprano.