Dos semanas después Me encuentro en la oficina trabajando junto a Orlando. Mis días se han vuelto muy agitados, el único momento en que me puedo mantener quieta es cuando estoy en mi cama, sin embargo, en cuanto mi cabeza toca la almohada, no puedo evitar pensar en mi hermana. Hace unos días hablé con Orlando al respecto y no me dio noticias alentadoras, lo único que han averiguado es solo lo mismo que yo sé, Stella no salió a ningún viaje de trabajo, algo malo le ha ocurrido… El día de hoy estoy ayudando a Orlando a preparar una presentación para los directores de la empresa de alimentos. Últimamente, Orlando se ha vuelto más descarado con sus demostraciones afectivas dentro de la agencia, cuando estoy en mi escritorio se acerca tanto a mí que pienso que en cualquier momento nuestros labios se tocaran, por las mañanas llega muy temprano a la universidad para recogerme e intenta llevarme de regreso cuando es la hora de salida, suele enviarme mensajes de buenas noches y compartimos
Rowan Se ha hecho de noche, me encuentro acostada a un lado de Verónica mientras ella duerme cuando de pronto mi teléfono comienza a sonar. —¿quién habla? —¡señorita Rowan! —¿Emilia? — sí ... Necesito decirle algo, pero por favor, no le diga a nadie que la estoy llamando - me levanto de golpe de la cama - ¿se trata de Stella? — sí, hace un rato, escuché a su padre hablando con la señora Leonor — ¿qué pasa?, dime por favor! — no escuché bien, pero estaban comentando que la señorita Stella estaba en un hospital y que se encontraba muy grave - mi corazón comienza a latir con fuerza y las lágrimas comienzan a caer de mis ojos sin control. — ¿sabes en qué hospital se encuentra? — lo siento mucho, fue lo único que pude escuchar. — por favor, si averiguas algo, dímelo — sí señorita, sabe que las estimo mucho, a usted y a su hermana, las conozco desde que eran pequeñitas. — muchas gracias, prometo que nadie sabrá que tú me has dicho esto. — ¿estás bien?— pregu
Verónica Cuando Rowan se va con Orlando me quedo intranquila. Aún tenía la esperanza de que la hermana de Rowan estuviera bien, aunque en realidad no sé lo que le ha ocurrido, lo único que le dijeron es que estaba en el hospital, pero es fácil imaginarlo, lleva casi medio año hospitalizada eso es lo que puedo deducir, seguramente fue muy grave lo que le ocurrió. Cuando la puerta de mi habitación suena, me levanto de inmediato para abrir y tras de ella está Rowan, el aspecto desconsolador en su rostro me hizo sentir una gran tristeza… — ¿cómo está tu hermana? - pregunto con miedo de tocar alguna fibra sensible en estos momentos, es evidente que ha estado llorando por un largo rato. — … A mi hermana le dispararon en la cabeza - dice con la voz entrecortada. Puedo imaginar su dolor, también tengo una hermana a la que amo y me moriría si algo así le sucediera. Rowan no dice mucho y es que en realidad no sabe nada, al parecer Orlando no quiso decirle todo lo que el investigador había
Mi cuerpo tiembla ligeramente ante la incertidumbre de lo que está a punto de ocurrir, mis ojos vendados no me permiten darme cuenta de lo que ocurre a mi alrededor. La habitación se ha impregnado de una fragancia fresca e intensa. Pisadas firmes se acercan hasta mí. Una mano grande recorre con delicadeza mis piernas desnudas y una voz que me parece familiar comienza a sonar. . . Estoy a punto de entregar mi virginidad a cambio de dinero, si me hubiesen hecho esta propuesta hace un par de meses, me habría reído a carcajadas… no tenía la necesidad, había una persona que se preocupaba por mí, pero ahora mi vida ha dado un giro de 180°, podrían decirme que esta no es la única opción, pero en mi desesperación fue la única alternativa, ¿qué podía ser una chica en mi situación? Solo soy una estudiante con un puesto de pasante de medio tiempo, un historial crediticio nulo y sin nadie a quien poder recurrir ...... La venda cae de mis ojos y mi corazón late con fuerza al ver al hombre que
Cuando llego hasta el campus, mis ojos están completamente hinchados y mi ánimo por el suelo, sé que mi hermana no se fue así como así, sé que ella jamás se olvidaría de mí así, ella no me dejaría sola, es la única persona que tengo en la vida. Me siento en una de las bancas que adornan el jardín del campus y las lágrimas vuelven a brotar. — ¿estás bien? - escucho una voz familiar, cuando levanto la cabeza veo a una linda chica mirándome con preocupación — sí, estoy bien - respondo mientras limpio las lágrimas de mis ojos — escuché que tienes problemas económicos… los decanos no son muy discretos - Verónica es una de mis compañeras de clase, solo que ella es dos años mayor, una chica muy atractiva, cabello castaño, ojos azules y un cuerpo envidiable y además una persona muy gentil. — si — ¿por eso lloras? — en parte… en realidad estoy preocupada por mi hermana mayor… Desapareció hace tiempo y no tengo ninguna noticia de ella — ¿lo has reportado a la policía? — no
La fiesta ha iniciado, alrededor de veinte hombres bien vestidos llegan al exclusivo club, unos más apuestos que otros, unos con mejor cuerpo, otros con más dinero, todos pertenecientes al mismo círculo social. De entre aquellos hombres destacan dos en especial, sin duda los más apuestos y llamativos, uno de ellos el festejado y el otro su hermano, su compañero y amigo del alma. — te tengo preparado el mejor regalo de cumpleaños — conociéndote sé que no me gustará del todo —¿acaso no te gustan las mujeres?— dice en tono burlón — simplemente, ¡no me gusta meterme a la cama con prostitutas! — ¿y una chica virgen y pura? — eres un enfermo y esa chica, igual de nefasta que todas las de su clase. — creo que no fue una buena idea celebrar tu cumpleaños aquí, aguafiestas. — me gusta el alcohol, me gusta la música pero no las mujerzuelas. — toma, mejor bebe y cállate, ya veremos qué dices más tarde - el festejado toma el baso con whisky que su hermano le ofrece y se lo be
Cuando mis ojos se abren, me encuentro sola en la enorme cama, puedo sonar como una estúpida, pues mi cuerpo extraña su calor al recordar como dormí entre sus brazos. Cuando me levanto de la cama veo mi bolsa sobre un pequeño sofá, tomo mis cosas y entro al baño para darme una ducha rápida, al meterme en la regadera me doy cuenta de que mi cuerpo huele a su perfume y mi piel está marcada por sus labios. Cuando salgo de la habitación veo a Verónica parada como un guardia esperando por mí. — pensé que nunca despertarías… supongo que estabas exhausta - dice en un tono de picardía — la verdad es que si estoy cansada - digo con sinceridad - mis muslos me duelen y mi vagina sigue aun palpitando. — me parece que te fue mejor de lo que esperabas. — es complicado … — que te parece si vamos a desayunar algo y me cuentas más a detalle - decido aceptar su propuesta y después de un rato llegamos hasta un pequeño restaurante en donde nos sirven un buen desayuno — ¿y bien? ¿Qué fue lo que o
César Kouris Cuando bajo de mi habitación, veo a Orlando esperando ya en la sala. —¿a quién se le ocurrió hacer una reunión de trabajo tan temprano? — Lo siento, pero tengo un vuelo en la tarde y quería dejar este trato cerrado antes de irme. — ¿tardarás en volver? — solo serán cinco días Orlando y yo salimos de casa y subimos al auto — iremos primero a la universidad Ignis - le indica al chófer. — ¿qué? ¿A qué demonios iremos allá? — pasaremos a buscar a Rowan… no te lo había dicho, pero ahora ella es mi asistente. — ¿por qué has contratado a una pasante como tu asistente? — sé que es una chica muy capaz… a demás quería apoyarla un poco, me enteré de que tiene problemas económicos. — no estaría tan seguro - digo entre dientes — ¿qué? — nada… ¿Ella te pidió el puesto? — no, fue mi idea y me costó un poco de trabajo que lo aceptará — se lo pediste ayer y hoy ya es tu asistente, no creo que te costará mucho trabajo — ¿vas a cuestionar mis decis