Marc No puedo creer lo que ha sucedido, le han dado una paliza a Hailee y no he estado para ella, solo por este estúpido juego. Pero lo he decidido, no habrá más de mí en las canchas, no puedo seguir con la presión y el miedo de que un golpe me deje sin caminar.—No has bajado a cenar —dice Tom pero no respondo—. ¿Has hablado con ella? —Si, todo está bien y ese… ese pedazo de mierda estará un buen tiempo encerrado—digo refiriéndome a su padre. —Excelente —luego deja caer su cuerpo en la cama de al lado—. Así que pagarás la indemnización y te irás a la granja.—No quiero nada más —respondo—Pues fue realmente un placer haber compartido todos estos años contigo—y el momento de las emociones ha llegado —No te pongas llorón —digo y él niega—Me iré acabando la temporada, aunque a decir verdad no sé cómo podré confiar en otro… —le dedicó una sonrisa—Así como confiaste en un loco como yo —Tom niega—¿Me invitarás a tu boda no es así? —asiento—Tenlo por seguro, solo hay que ajustar alg
Hailee Estoy en casa después de un par de horas en el hospital, no me dejaron salir sin antes darse cuenta de que estoy libre de peligro. He analizado en mi cabeza la situación y cada vez me reprocho más al haber caído en el juego de papá. Ahora sé, por Travis que está en una prisión preventiva y que presenté cargos… la verdad es que ese proceso nunca lo hice pero se han encargado de que todo procediera, solo espero no volverlo a ver. Nunca tuvimos esa relación ejemplar de padre e hija pero lo que ha hecho es una completa locura, y además yo he puesto la cereza del pastel al dar una razón más para que Marc manche su carrera. Aun me cuesta creer que ha decidido terminarla. Giro mi cuerpo con cuidado y miro el reloj que indican las 3 de la mañana. El juego de Marc es mañana por la noche y espero que pueda estar lo más concentrado. Tomo el móvil y pienso en enviarle un mensaje pero sé que voy a interrumpir su sueño así que al instante lo descartó. En cambio abro la galería de imágenes
HaileeEl partido ha transcurrido bastante bien, Marc ha recibido varios pases y ha anotado una vez. Como pensé no festejó, en cambio sus compañeros lo abrazaron y las jugadas continuaron. Estamos en el medio tiempo, empujo un par de nachos en mi boca, es lo más delicioso que he probado en mucho tiempo, Travis teclea en su móvil y me pregunto si es que alguna vez este hombre descansa. —Travis, ¿y qué harás con tu familia?, me refiero a que… cuando volvamos a la granja por tiempo indeterminado y…—No tengo familia —dice y me mira dejando su móvil a un lado—¿Y tu pareja? —Con este trabajo y con Marc de jefe, mi vida sentimental ha pasado a segundo plano —alzo una ceja—Así que a ambos nos ha cambiado la vida estar cerca de él —se encoje de hombros y me dedica una mirada tranquila—No tenía otra opción, la verdad es que… después del ejercito y la academia, no he tenido tiempo de volver a…—¿Cuántos años tienes? —pregunto y él bufa—34 —alzo las cejas—Pareces mayor —y no puedo evitar
Él Miro de nuevo a las personas que están frente a mi ya medio inconscientes, este es su problema no el mío, ellos fueron a quienes les pareció buena idea meterse conmigo. Tomo un gran suspiro y es que apenas puedo creer que se hayan atrevido a comenzar a robarnos, desestabilizar nuestras entregas y sobre todo suponer que yo no me iba percatar de ello. —Ustedes que de verdad no piensan, ¿es que no entienden que cuando deciden trabajar para mí no hay otra opción más que obedecerme?, ¿es tan difícil de entender? —pregunto mientras tomo de nuevo mi arma que descansa en la mesa frente a mi—. Cuando ustedes decidieron que esto sería una buena idea… perdieron su vida. —Por… por favor señor —dice uno de los más jóvenes —. Yo solo obedecí a… —A la gente equivocada —completo y apunto mi arma en su frente—. Tu atentaste contra tu propio futuro.Disparo el arma haciendo que el resto de los presentes se estremezcan y de manera inconsciente sonrío, es una sensación que me llena la mente y estr
ÉlAbro y cierro los ojos un par de veces antes de sentarme en la cama, la noche me ha parecido eterna y no he podido conciliar el sueño a pesar de las pastillas que he tomado, sé lo que tengo que hacer pero he ignorado esa voz por un par de días. Simplemente no es momento para ese tipo de… peticiones. Tomo el móvil y veo qué hay un par de notificaciones de entrega, parece ser que mis hermanos por fin han entendido como hacer su trabajo y después de encargarnos de los traidores todo ha caminado bastante bien. Miro el sol que entra por la única cortina que no he cerrado, el resto de mi habitación está completamente a oscuras, tomo un largo suspiro cuando escucho mi móvil vibrar en mis manos, al girarlo veo en la pantalla “Mamá” y contesto la llamada—Diga —mi voz está enronquecida, tengo dolor de cabeza y siento como si no pudiera mantenerme cuerdo. —David… buenos días hijo, dime ¿cómo estás?, tengo días que no sé nada de ti, tus hermanos me han dicho que estás ocupado, pero ¿tambié
LucíaSalgo del café donde trabajo… o trabajaba, este solía ser mi empleo antes de que tomara la decisión. Doy un largo suspiro cuando empujo mi cuerpo fuera del lugar, me he despedido ya de mis compañeros, he seguido al pie de la letra las indicaciones que aquel hombre me ha dado. Ahora camino en dirección a mi casa, no quiero pensar que me despediré de mi madre, no quiero pensar en que esta será la última vez que vea a mamá. Silencio mi mente y tomo el primer autobús que veo, miro la última paga que me han dado y la reúno con el resto de dinero que me han dado como anticipo por haberme postulado en ese famoso catálogo.Si alguien me compra el resto de dinero va a llegar a manos de mi hermana y mi madre podrá continuar viviendo, es por una buena acción y esta es mi única opción. Miro mi parada y bajo del autobús para llegar a casa después de un par de metros. Al abrir la puerta me encuentro a mi hermana sentada en la mesa de la cocina con las manos en su cabeza. —Hey, ¿qué pasa?
ÉlNo puedo dejar de ver sus fotos… ella es perfecta, justo como la he imaginado, y lo mejor de todo es que será mía. No podrá huir, no podrán quitármela, no podrá rechazarme. Ella vivirá para mí y conmigo por el resto de sus días.No es enfermedad, es el deseo de tener el control… el control de su vida, el control de ella… puede que mis pensamientos no sean del todo normales, pero ese soy yo. Tecleo el número del hombre de Boston y timbra dos veces, empujo mi vaso de whisky y doy un trago para tratar de parecer ansioso, no tengo otra manera de controlarme ahora, solo bebiendo y esa no es la mejor opción para mí. Cada vez que pienso en esta mañana lo mejor que he podido hacer es haber solicitado ese catálogo, en realidad fue algo turbio, es un tema que no se maneja normalmente a la luz del día pero es que ahora estaba tan desesperado que no he podido saciarme. Ese hombre recolecta mujeres, ellas están conscientes de su destino, enfermos como yo pueden solo comprarlas y hacer con ell
LucíaEs un poco tarde para arrepentirme de haber tomado esta decisión… Venderme. Y es que no soy una mala mujer, en realidad soy solo una mujer desesperada por ayudar a su familia, a mi madre y a mi hermana, no soy una mujer interesada que busca una mejor vida, esto es un… sacrificio y uno real. Me repito eso en interminables ocasiones. Miro a mi alrededor y el rostro del resto de las mujeres en la sala es igual al mío, sienten miedo, sienten preocupación y pánico. Cierro los ojos y trato de tomar la mayor cantidad de aire que se me permite y entonces mis pensamientos me taladran de nuevo, esa es la peor parte de esta situación, no caer en los pensamientos negativos que me susurran que tal vez alguien me compre para dañarme, para torturarme y después matarme. Al final, es el dinero, la razón por la que estoy aquí… solo dinero. Solía vivir en un barrio en los suburbios de Boston, las cuentas y deudas de mi familia se acumularon hasta asfixiarnos, el hospital de mi madre, sus medicin