18- Una venganza no tan dulce
Marina

Llego a la cocina de muy ánimo. Puedo sentir las miradas curiosas de los empleadas mientras camino con una sonrisa que no debe verse para nada natural, pero es que entre la rabia y la determinación, Salvador Montenegro ha colmado mi paciencia y a despertado al Kraken que llevo dentro.

Pero no más.

Tal vez no pueda insultarlo, tal vez no pueda defenderme como me gustaría si no estuviera atada a pel por el maldito contrato, pero lo que sí puedo es encargarme de hacer su día, o al menos una pequeña parte de este, una completa pesadilla.

Hoy voy a empezar con algo pequeño, tampoco quiero tentar a mi suerte, pero aún así voy a darle en donde su ego prepotente más le duele.

Voy a jugar con sus propias reglas.

Preparo el café con cuidado, siguiendo cada uno de los pasos que hago cada mañana. Uso la misma maquina pretenciosa de siempre, trato el café como me dijo que lo hiciera y en el proceso voy asegurándome de que el aroma sea tan tentador como siempre

En eso, Mateo, el mismo jardin
ShadiSaad

Segundo del día, bellezas!! ¿Qué creen que va a hacer Salvador ahora?

| 7
Sigue leyendo en Buenovela
Escanea el código para descargar la APP

Capítulos relacionados

Último capítulo

Escanea el código para leer en la APP