Después de más tres semanas de un tranquilo y relajante viaje. Sasha había llegado a Pensilvania, los líderes de cada manada estaban ahí esperando por su llegada.Jansó y Lyall esperaban por ella en los portones del palacio de Sibelius.—Como lo pediste mi Alfa de la manada de Sibelius.—Gracias Jansó.... Farkas soy yo, Pero este imperio llevará el linaje de mis hijos, no se los puedo negar.—Estás en tu derecho. Ven tu abuela espera por tí, todos esperamos por tí.Sasha y los pequeños siguieron después de saludar, y encontraron a todos esperando por ellos.Sasha sentía el apoyo total de su gente, la habían esperado todo el tiempo a pesar de ella haberse marchado para poder crecer y enfrentar a quien alguna vez la derrotó. Ahora estaba ahí devolviendo la dignidad arrebatada por Orión.—Quiero agradecer a todo ustedes quienes me apoyaron y esperaron todos estos años...ahora vamos a trabajar para este país... juntos vamos a prosperar.—Alfa. Alfa Alfa. —retumbó en un solo eco, la voz d
Morgana preparó los platos más exquisito que sabía y sirvió la mesa.—Por favor Arion ven y sirvete lo que te apetece.Arion pasó y el bufé a la vista.—Vamos con confianza, jamás te haría daño. —dijo Morgana al verlo o diferente, —Decidí alejarme de la civilización.—Por auto castigarte, por algo que no es tu culpa. —dijo Morgana y Arion la miró. ¿A ado era adivina?.—Tendremos tiempo de hablar, ahora vamos a cenar.Arion, se sentó y, probó cada bocado con deleite, sintiendo una explosión de sabores y comió hasta quedar satisfecho.—Todo muy delicioso Morgana ...muchas gracias.—De nada hijo...me gustaría que te quedarás un tiempo aquí y me ayudes con algo que no comprendo. —¿Por qué yo Morgana? —Por qué se eres una buena persona Arion y el único que se acercó a mi a pesar de mi apariencia.—No lo soy buena persona.... No lo soy Morgana.—Hijo...te sientes culpable... Pero no lo eres, ellos se fueron sintiendo culpa por engañarte, por imponerte algo que no te pertenece y que jamás
Año 1568.El caos y la muerte reinaba en Pensilvania, la familia del Alfa Farkas y su manada habían sido exterminadas, los habían atacado por sorpresa los miembros de la manada Sibelius, la rivalidad que existía entre esos dos linaje era ancestral, los Sibelius querían las tierras de los Farkas, y ahora las tenían. Eliminaron a cada uno del linaje para que nadie reclame el Territorio, y nadie pudiera decir de su verdadera estirpe.Toda aquella masacre la hicieron las manadas de pícaros lideradas secreta mente por Orión, jefe de la manada Sibelius.—Es un bebé, cuando crezca no sabrá de su linaje. —Expresó con un poco de remordimiento Ethan.—¡No! Mátalo y lanzarlo al río así el agua limpia toda la escoria Farkas. —Ordenó Orión creyendo que era un niño recién nacido, el que llora a en brazos de su madre muerta .Veinte años después.Sasha era una joven criada por una anciana humana, lejos de Pennsilvania.Ahora residentes en un pueblo de Stanford, lleva una vida como toda humano.—
Llegó a casa, fue donde estaba Adela, tenía que contar lo sucedido y más todo lo que ella sintió.Adela la vio llegar al pequeño jardín,, más bien un pequeño huerto, donde recolectaba gotas de rocío, dejó todo y fue a su encuentro.—¡Hija! ¿Estás bien? ¡Tus ojos! —preguntó al verla algo confundida y contrariada.—¿Que tienen mis ojos abuela? —preguntó sintiendo una mezcla de temor y angustia.—Tu naturaleza está aflorando hija.—¿Mi naturaleza? ¿A que te refieres? Abuela, habla.. me asustas.—Llegó la hora de contarte la verdad de tu origen hija.—No comprendo a qué te refieres abuela, hoy a Sido un día muy extraño, abuela estuve secuestrada y tengo miedo que vengan por mi.—Ven.. tranquila, yo estoy contigo como siempre.—Tengo miedo Abuela, nunca antes me sentí así, creo que me estoy volviendo loca. Escuchaba los insectos, cada ruido por más pequeño me molestaba. —Sasha sentía arder su cuerpo, y el miedo se apoderaba de ella, su oído estaba muy agudo. Esa sensación era algo nuevo
El día llegó y Arion estaba a su lado completamente dormido, Sasha levantó la manta y se vio con una camisa de Arion puesta.—¡Oh por dios! —dijo llevándose sus manos a la boca, sin recordar muy bien lo sucedido.—¿Que me hiciste? —gritó dando un golpe a Arion despertando lo y haciendo que caiga al suelo .Arion despertó sobresaltado y se puso de pie.—¿Cómo te sientes? —fue lo primero que preguntó.—¿Que como me siento? ¡Abusaste de mi! Me siento muy adolorida. —dijo algo dudosa.—¿Te puedes calmar..no...yo, nunca te haría algo que tú no desees. ¿Acaso no recuerdas lo que sucedió. —preguntó Arion al ver que no recordó nada.—¿No recuerdo muy bien que sucedió, solo fragmentos que no relaciono conmigo mismo.—Es normal que sientas confusión, Ven te prepararé algo de comer y te respondo todo lo que quieras saber. —dijo Arion y media hora después estaba llevando el desayuno a Sasha.—Toma, bebe un poco de té, te hará sentir mejor.—Gracias, no se que me pasó, todo es muy confuso en mi
Llegó y fue directo a su habitación, Belio caminó junto a él y le contó lo ocurrido después de su desaparición.—No comprendo, por qué hicieron eso, cambian las tradiciones según su conveniencia, ahora eres tu quien está comprometido con ella, porque era yo quien tenía que hacer eso, yo tenía que ponerle el anillo en ese ritual, y fuiste tu. ¿Estás consiente de eso cierto? —habló con sorna al ver que su padre cambiaba las costumbres, y preguntando seriamente a Belio.—Y que querías que hiciera, como tú sirviente tu padre me lo ordenó, y los ancianos estuvieron de acuerdo, estos rituales de compromiso son muy extraños a como mi padre me contaba que eran antes, tu padre cambia las costumbres según su conveniencia.—Está bien Belio, yo no me enojo, si ellos lo aprobaron así será, ahora quiero que prepares una cesta de alimentos que saldré nuevamente.—¡Te volviste loco! Tu padre por poco y me degolló anoche, ahora no tengo escapatoria si vuelves a desaparecer, y es más, que le diré a Rom
Los días seguían pasando, sasha, continuó con su vida tratando de ser normal, tenía trabajo pero en el silencio de su soledad, anhelaba tener su vida de antes, normal y sin temor a lo nuevo de cada día. Estaba ensimismada en sus pensamientos cuando nuevamente esa voz que ya conocía la trajo a la realidad. —Pero miren a quien tenemos aquí...a la Pícara. —habló Romina con sarcasmo. Sasha la miró, suspiró profundo cerrando los ojos, no entendía el porqué esa mujer se había empeñado en hacerle la vida miserable. —¿En qué le puedo ayudar señora.? —preguntó Sasha pasando por alto su burla y ofensa. —A mi no me ayudas en nada. —dijo caminando muy despacio de un lugar a otro mirando cada artículo en la estantería.. —No volveré a comprar nada en esta tienda, mientras esa pícara esté aquí. —habló Romina mirando a Sasha. La dueña del local miró a Sasha y luego a Romina, su dilema entre perder a una buena empleada, y perder una muy solvente cliente no había nada más que pensar. —Sasha..lo
Dos días después, Sasha sentía su cuerpo cansado, se removió en su cama cuando Laila tocó a su puerta. —Sasha..¿Estás despierta? Tengo buenas noticias. —dijo entrando y encontrando nuevamente a Sasha gimiendo y retorciéndose en su cama, pues sus sueños eran muy frecuentes. —Pasa, ya estoy a punto de levantarme. —dijo viendo a Laila parada frente a ella. Laila entró y sonrió al recordar su expresión de la noche anterior y Sasha se cubrió son el cobertor. —¿Otra vez? —preguntó de formas sardonica. —Ya deja de mirarme asi..¿Cuál es la gran noticia? —Necesitan una chica para dama de compañía de una señora, y pensé en ti. —Dame la dirección y voy corriendo. —dijo Sasha poniéndose de pie y salud do de la cama. Una hora después estaba desayunando y más tarde encaminando se a la dirección que Laila le había entregado. Se fue y todo el tiempo de su caminata, en sus pensamientos estaba el sueño que había tenido con Arion. —Cochinos sueños. —renegó así mismo. Llegó y fue recibida por