Estimadas lectoras y lectores ¿Qué le deparara el destino a Ana? Pareciera ser que habrá varias personas que la rodearan en corto tiempo, ¿Qué sucederá entre ella y Alexis? ¿qué será Dominik para Ana?
Traérmela aquí --- Alexis Betancourt --- Luego de escuchar como Ana había vivido su relación con Diego, entendí muchas cosas, su timidez, la tristeza que veía en sus ojos, a pesar de haber vivido con alguien, ella no conocía su cuerpo, no conocía lo que le gustaba y lo que no. La observo por largo rato, ella se veía hermosa cuando esta dormida, me encanta sentirla así de cerca, si por mi fuera, le pediría que viva conmigo hasta que se vaya, pero estoy seguro de que eso será excesivo y podría asustarse. Este fin de semana ha sido uno de los mejores que he tenido en estos dos años, se que he tenido y tengo mujeres por montones, se que muchas de ellas solo son de una noche, pero, Ana, ella es una chica diferente, puedo ver y sentir su dolor. Luego de observarla por un rato más, finalmente, acerco más su cuerpo al mío, acaricio su piel desnuda, beso su frente y caigo en un pesado sueño. Tres horas después despierto, debo ir al gimnasio, pero me duele todo, estoy cansado y el calor de
--- Dominik Müller ---Mientras espero a que el avión privado salga, mi pecho siente una gran opresión, luego de mi plática con Bruno, mi corazón se volvió a romper. Martina, tal como siempre lo sospecho, quería algo; esta vez eran vacaciones y una camioneta. Juro que esta es la última, seguramente, se larga con Walter Roberts, al maldito hombre con el que me puso el cuerno por años.Cambiar de aires me servirá para poder apagar esto que siento, este dolor incesante que, por más que intento, no se va, ver a Martina y saber que ya no es mía, me lástima, me destruye. Tengo la esperanza de que irme a Alemania ayudará a reponerme, no verla, no buscarla, no estar cerca de ella, me ayudará.Mi tía Lorelei Müller vive en Füssen, Alemania, ella prácticamente es como mi madre, aunque no lo digo en voz alta, ya que no quiero herir susceptibilidades, ella sabe todo de mí y sabe mi situación actual. Mi padre y ella son hermanos muy unidos, pero a ella no le gusta la vida en Nueva York, ella prefie
--- Alexis Betancourt ---Estaba en la cocina preparando café, llevábamos buen tiempo, de pronto me percaté de que Ana no había llegado a la cocina, camino hacia la habitación y la veo recargada en el marco de la puerta.- ¿Qué sucede? – Le susurro al oído, llegando por detrás y la tomo de la cintura.Hoy lleva puesta una de las tantas prendas que había guardado en mi alcoba, su aroma me enloquece, si no fuera porque debemos ir a trabajar y debo revisar algunos contratos, me encerraría con ella todo el día.- Nada… Dice dando un respingo al sentir mi aliento en su oído.No puedo negar que esas reacciones me fascinan, ella no me parece una chica experta, me seduce con su inocencia. La verdad es que al principio cuando escuche que ella había vivido con el tipejo aquel del café, me molesto, soy hombre e imaginar que la mujer con la que te acuestas ya estuvo con alguien más, sinceramente me encabronaba, pero siendo objetivo, no tengo ningún derecho de molestarme por esa nimiedad.- Ven… Pr
--- Diego Sánchez ---Mi fin de semana fue un completo desastre, Cassandra estaba lo que seguía de encabronada conmigo, mi futuro matrimonio pendía de un hilo y lo peor no era eso, lo peor era que en mi cabeza solo rondaban las escenas que viví en aquel puto café. El idiota que acompañaba a Isa, ese malnacido, la llama Ana, ella no es Ana, ella es mi Isa, sí que soy un maldito pendejo, no sé qué demonios me está ocurriendo, pero no puedo sacarme de la cabeza a Isa y ese pendejo.En la oficina, por más que intento, nada me cabe, nada me entra en la cabeza, así que lo mejor que puedo hacer es tomar mi blazer y largarme de aquí. Es lo que precisamente estoy haciendo cuando mi padre irrumpe en mi oficina.- ¿Qué demonios piensas que estás haciendo? – Me dice en tono obviamente molesto.- ¿Tan pronto te llegó el chisme…? – Le respondo de manera indiferente.- ¿Eres idiota o te haces?- ¡No lo sé! Tú dímelo, porque hasta hace meses, era tu campeón, ¿No?- Si perdemos la oportunidad de unirno
--- Diego Sánchez ---Luego de varios abrazos y lágrimas por parte de mis familiares y amigos cercanos, subimos a la camioneta de mi padre y fuimos a comer.No me lo tomen a mal, pero esa reunión estaba bien, no obstante, yo necesitaba un buen baño y dormir, por fin dormir en una cama cómoda y calentita, así que me despedí de todos y fui hacer lo que traía en mente. Dormí toda la tarde y noche, por el momento no contaba con celular, mis padres me habían quitado todo.El celular solo lo quería para marcarle a ella, en el pasado desde mi ventana podía ver su ventana, así que me asome, topándome con una gran sorpresa, su sencilla casa ya no estaba, las paredes de su modesta casa y colado de teja ya no estaban. En su lugar ahora estaba una casa de dos niveles y la rodeaban unos altísimos muros, inmediatamente, un escalofrío recorrió mi espina dorsal, solo había una explicación a ello, ella junto con su familia tal vez salieron huyendo de mí, tal vez vendieron su hogar y se fueron de aquí.
Diego y yo nos conocimos en el último semestre de preparatoria, éramos de colegios distintos, mientras él estudiaba en un colegio privado, yo asistía a un colegio de gobierno.Todo surgió como una extraña amistad, nos conocimos en una fiesta por conocidos en común, ese día él me pidió mi número telefónico y se lo proporcioné, al principio no tuve interés en ello, en ese momento, no estaba interesada en encontrar novio o algo por el estilo.Grande fue mi sorpresa cuando él comenzó a escribirme casi a diario, él hacía lo posible para que nos encontráramos en la parada de autobús, casi siempre a la salida, nuestras charlas eran amenas, en ocasiones me dolía la panza de tanto reír.Diego, poco a poco, se fue metiendo en mi vida, su plática, su sonrisa, sus detalles hicieron que, sin querer, me fuera atrayendo hasta que un día cualquiera, entre nuestras muchas escapadas después del colegio, me besó y ese beso fue el comienzo de mi propio fin.Fueron dos años, llenos de momentos buenos y ma
Todos en esta vida, en algún momento, necesitamos pagar para que alguien escuche nuestra historia, le dicen “Ir al psicólogo”, después de muchas conversaciones con mi familia, finalmente acepte ir. Llegue 10 minutos antes, me siento nerviosa, estoy inquieta, jamás había pisado un lugar así, seguramente mi familia me cree una desequilibrada y no es para menos, luego del último arranque que tuve. En mi defensa, solo puedo decir que es lo último, ya no pude aguantar más.Aún recuerdo ese día como si fuera ayer, ese día sufrí la más grande humillación de todas, si en el pasado había sido humillada por Diego, esta ocasión la situación rebaso todo lo que había vivido con él, además de que teníamos público. Lo peor de todo fue ver los ojos de mi madre, ella realmente estaba asustada y vi decepción en su mirada, en ese momento lo supe, había tocado fondo.Pensando en ello, me levante, cogí la mano de mi madre y decidí que, desde ese día haría todo lo que estuviera a mi alcance para olvidarme
Han pasado ya unos días desde que comencé las terapias, la doctora Enedina no ha resultado una loca, al contrario, parece ser una persona de confianza, aunque siendo sincera, en las siguientes sesiones no he vuelto a hablar de Diego. Debido a ello, hemos preferido mejor hablar un poco de mi infancia y adolescencia, hay cosas en las que trabajar, pero no son trascendentales.La doctora no me ha presionado con el tema de Diego, ella me escucha y luego me da algunas actividades a trabajar hasta la siguiente sesión.Si soy totalmente honesta, no he querido hablar sobre él, no porque no quiera, sino porque me da pena aceptar todo lo que viví a su lado. Diego fue todo un caballero para reconquistarme, pero ese caballero desapareció y se convirtió en el peor de los demonios.Un simple perdón, una larga charla, un café y unas flores bastaron para perdonarle. Su mirada realmente mostraba arrepentimiento, su nerviosismo y la sinceridad con la que hablo, fueron todo lo que necesitaba para desarm