Capítulo 11Mientras Amara y Luciano seguían explorandoel viñedo, mientras que en la casa, Emiliano se sentó junto a la abuela Teresa en un rincón tranquilo. La luz del sol entraba a raudales por la ventana, iluminando el rostro de Teresa que mostraba una mezcla de preocupación y curiosidad por lo que este estaba a punto de decirle. Había notado algo extraño en Emiliano desde su llegada tan repentina y no pudo evitar preguntarle lo que había callado desde anoche.– Emiliano ¿Hay algo importante que quieras decirme? – inquirió Teresa con su voz suave, pero firme – Te veo diferente a comparación de la última vez que estuviste aquí, es como si llevaras un peso sobre tus hombros que no quieres contarle a nadie.Emiliano tomó un profundo respiro antes de comenzar a hablar, sintiendo que el momento de soltarlo todo había llegado. Teresa había perdonado sus errores del pasado cuando abandonó a su hija embarazada y con el paso de los años después de la muerte de esta, ambos habían construid
Capítulo 12Mientras Luciano y Amara terminaban su recorrido por el viñedo comenzando a caer la tarde, una idea brillante cruzó la mente de Amara. La verdad es que platicar con él era muy entretenido y no quería que todo acabara al regresar a la casa.– Oye Luciano ¿Te gustaría ir a la playa un rato conmigo? – preguntó sintiendo que sería una buena manera de relajarse y disfrutar de lo que queda de día – Conozco un lugar que siempre está solitario, así que no tendrás que preocuparte por que alguien nos vea juntos.– Claro, suena genial, pero no me preocupa que nos vean. Me encantaría ver la playa de este lugar porque he escuchado que son preciosas – respondió sintiendo que la idea no sonaba nada mal.Después de cambiar por un rato por fin llegaron a la playa y Luciano se quedó maravillado por la belleza del lugar. La arena dorada se extendía ante ellos y el sonido de las olas rompiendo suavemente en la orilla era como una melodía tranquilizadora. – Es impresionante este lugar – dijo
Capítulo 13Amara y Luciano estaban a punto de irse de ese lugar, sintiendo que el día en la playa había sido un éxito y querían echarlo a perder con la llegada de aquellas personas. Sin embargo, antes de que Amara pudiera dar un paso más lejos de ellos, una figura familiar se interpuso en su camino. Se trataba de Marcia Pinares, una chica que siempre había sido una espina en su costado, conocida por sus burlas hacia su persona y comentarios crueles que la lastimaban demasiado.– ¿Pero miren nada más a quién tenemos aquí? – comenzó a decir Marcia con una sonrisa burlona en su rostro. – Vaya, Amara, veo que has traído a un hombre apuesto y muy sexy contigo ¿Acaso este bello hombre es ciego? Me parece a mí que alguien tan apuesto como él no debería estar acompañado de alguien tan horrible como tú. Podrías causarle al pobre una muy mala reputación.Las risas de sus amigos presentes resonaron a su alrededor después de que aquella chica había dicho eso y Amara sintió que el mundo se desmor
Capítulo 14Cuando Luciano encontró a Amara en un rincón apartado del jardín, un lugar que nunca había visto antes. Le dio la impresión de que ese era también su pequeño refugio, un lugar lleno de flores de colores vibrantes, uvas y un aire de tranquilidad que contrastaba a lo lejos con el bullicio de la playa. En el centro como ya lo había dicho, había un barril bastante grande de madera desgastado por el tiempo. Sin embargo, la belleza del lugar lo sorprendió demasiado, pero su atención se centró en la tristeza que emanaba de Amara. Ella había sido la más afectada de los dos.– Amara – dijo suavemente, acercándose a ella ¿Te encuentras bien?Al escuchar eso ella de inmediato levantó la vista para tratar de responderle, peor sus ojos aún llenos de lágrimas las hacían sentirse vulnerable. No quería que nadie la viera de esa manera, pero Luciano ya lo había hecho.– No, no estoy bien – respondió con su voz temblando – No puedo creer que Marcia haya hecho esto sin que yo le haya hecho
Capítulo 15El ambiente en el jardín secreto se tornó tenso entre ambos, después de la discusión de Amara con Luciano. Sin embargo, lo que más desató la tensión fue el hecho de que Amara le hubiese pedido aquello a Luciano. Él no sabía como reaccionar y se quedó totalmente paralizado con sus ojos bien abiertos como si hubiese visto a un fantasma.– ¿Qué acabas de decir? ¿Acaso me has pedido un beso? – pregunto él sintiendo que el aire se volvía denso y no lo dejaba respirar. La petición de Amara lo tomó por sorpresa, y de inmediato el ambiente se volvió serio.– Sí, escuchaste bien, te he pedido un beso. Si realmente quieres que te perdone como dices, tal vez eso podría ayudar a que lo haga – dijo Amara, sintiendo que su corazón latía con fuerza. Sin embargo, en el fondo de ella misma sabía que la situación era complicada y que Luciano jamás la besaría.Luciano sintió un nudo en el estómago sin saber qué hacer o decirles. La idea de besar a Amara lo incomodaba bastante, ya que en su m
Capítulo 16Después de regresar a la casa, Luciano y Amara se encontraron en un ambiente incómodo cada uno por su lado. La tensión que había surgido entre ellos tras la conversación en el jardín aún flotaba en el aire, pero las demás personas de la casa permanecía ajenas a ello, sumidas en sus propias actividades. Sin embargo, Dara, la prima de Amara, no pudo evitar notar que algo no estaba bien con su prima. Conocía a Amara como la palma de su mano y sabía que su querida prima no estaba en su mejor momento.Cuando Amara se retiró a su habitación para tomar un baño refrescante, Dara decidió aprovechar la oportunidad y se coló en su habitación cómodamente, esperando poder hablar con ella. Se acomodó en la cama mirando hacia el reloj, mientras rezaba porque Amara le hablara con la verdad.Poco después de estar esperando en silencio, Amara salió del baño envuelta en una toalla y se sorprendió al ver a Dara sentada en su habitación. No es que su prima no entrara, pero sinceramente no le g
Capítulo 17La cena con la familia todo fue bastante tranquilo mientras la mesa se llenaba de risas y conversaciones amenas. Sin embargo, en el corazón de Emiliano, la anticipación a su pronto final crecía en su pecho. Había llegado el momento que tanto había esperado, la noche en que finalmente le revelaría a su hija Amara su secreto mejor guardado, la receta de su vino. Sabía que era un paso crucial en su legado como padre he hija y estaba decidido a asegurarse de que su tesoro estuviera lista para asumir esa gran responsabilidad.Después de que todos terminaron de cenar y se retiraron de la mesa, Emiliano se volvió hacia Amara para hablar con ella– Hija ¿Te gustaría dar un paseo por los alrededores con tu viejo padre? – le preguntó con su voz cargada de seriedad, pero sin ponerla nerviosa – Hay algo importante de lo que necesito hablar contigo y sería mejor que lo hiciéramos tomando un poco de aire fresco.– Está bien, papá. Sabes que me gusta pasar tiempo contigo, para mí cada mo
Capítulo 18La mañana siguiente llegó rápidamente, Amara se despertó con una mezcla de emociones que no sabía cómo explicar. Después de la profunda conversación que había tenido ayer con su padre en la noche, sentía que era importante pasar tiempo de calidad con él antes de que regresara a Madrid. Sabía que su visita en esta ocasión era breve y que, una vez que se marchara, podría pasar mucho tiempo antes de que volviera a verlo. Sin embargo, había algo que la inquietaba: la indiferencia que Luciano parecía mostrar hacia ella era grande y más después de lo que había sucedido entre ellos. A pesar de sus esfuerzos por acercarse para ver qué le sucedía él siempre se mantenía distante y eso en el fondo le dolía. Así que si más remedio decidió dejar de insistir porque al final de la historia él se iba a marchar para nunca más volver. Con esa idea en mente Amara se dirigió a la cocina, donde su padre estaba preparando el desayuno. En las veces que él había venido a la casa casi siempre se