Capítulo diecisiete 17

Dafne llegó al edificio con la respiración entrecortada, frotándose los brazos en un intento de mitigar el frío. Sacó su teléfono móvil de la cartera y, justo cuando marcaba para llamar a su hermano, un golpe repentino la alcanzó por la espalda, haciendo que soltara el teléfono. Este cayó al suelo en tres partes: la pila, por un lado; la tapa, por otro; y el cuerpo del teléfono en el centro, esparciéndose por el frío pavimento.

Se quedó sorprendida por su desgracia. Se agachó rápidamente, apoyando las rodillas en el suelo, y comenzó a recoger lo que quedaba del teléfono.

—¿Se encuentra bien? —preguntó una voz, interrumpiendo su desesperación por juntar las piezas del teléfono.

Dafne, frustrada colocó la pila, pero el teléfono seguía sin encenderse. Enojada, le dio pequeños toques, pero nada. Pensó para sí misma: «¿Cómo le aviso a Hermes que no voy a llegar y que tranquilice a mamá?»

—Señorita, no sea maleducada, al menos conteste. Los jóvenes de hoy ya no saben ser educados —comentó a
Continue lendo no Buenovela
Digitalize o código para baixar o App

Capítulos relacionados

Último capítulo

Digitalize o código para ler no App